La táctica de apaciguamiento de Fiat es un medio para un fin

El presidente, John Elkann, valora hacer concesiones para que Francia apruebe una fusión con Renault de más de 30.000 millones de euros

Un coche de Fiat.
Un coche de Fiat. Reuters

La estrategia de apaciguamiento de los franceses por parte de Fiat Chrysler Automobiles es un medio para alcanzar un fin. El presidente del fabricante de automóviles italo-estadounidense, John Elkann, está considerando hacer concesiones para que el Estado francés dé luz verde a su propuesta de fusión de más de 30.000 millones de euros con Renault, informó Reuters el domingo. Un puesto en el consejo de administración para París y algo de dinero extra para los accionistas de Renault no debería poner en riesgo un ahorro anual de costes de 5.000 millones de euros, ni la aprobación de Nissan Motor, socio de la alianza.

Con una participación del 15% en Renault y el doble de derechos de voto en juego, el Estado francés es probablemente el interlocutor más importante de Elkann en su intento de conseguir apoyo para la combinación FCA-Renault. El ministro de Finanzas francés, Bruno Le Maire, al tiempo que calificó la fusión propuesta de “buena oportunidad”, dejó claro desde el principio que Francia quería garantías sólidas de que los puestos de trabajo nacionales estarían protegidos, así como un puesto en la mesa ampliada de las empresas.

Sin embargo, bajo la propuesta original de la FCA el 27 de mayo, París perdería sus derechos especiales de voto. Y no había ninguna mención explícita de un representante galo en el consejo de administración.

Por otra parte, el socio de Renault, Nissan, que también posee una participación del 15%, ofreció un puesto de director, así como la promesa de 1.000 millones de euros de sinergias adicionales en su alianza de reparto de costes con Renault a partir de la transacción.

Para conseguir el acuerdo a través de la reunión de la junta directiva de Renault el martes, FCA está ofreciendo inteligentemente un compromiso. Esto, dice Reuters, tomará probablemente la forma de un sillón en el consejo de administración para el Estado francés, la promesa de que los puestos de trabajo franceses no se perderán durante al menos cuatro años y la elección de una zona en París para ubicar la sede operativa. Los accionistas de Renault, que ya están recibiendo una prima implícita del 10% de la oferta, pueden incluso obtener un dividendo especial.

Las concesiones parecen manejables frente a los beneficios futuros esperados. El presidente Emmanuel Macron debe demostrar a sus electores que ha protegido los intereses franceses. Elkann probablemente tenía esta carta bajo la manga todo el tiempo. El gobierno nacionalista de Italia puede protestar, pero, dado que no tiene demasiado en juego, no puede hacer mucho para alterar los términos del acuerdo. Para la FCA, una pequeña reverencia al orgullo galo es un precio razonable a pagar para mantener su ventaja de ser la primera en la consolidación de la industria automovilística.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de David Vázquez Baciero, es responsabilidad de CincoDías.

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