A Nissan le saldría barato subirse al carro de Fiat y Renault

Diluir la influencia en la estrategia a cambio de un mayor apalancamiento en la negociación saldría a cuenta

Hiroto Saikawa, CEO de Nissan.
Hiroto Saikawa, CEO de Nissan.

Nissan podría disfrutar de un trayecto más suave en el asiento trasero de una alianza mayor con Renault y Fiat. Los japoneses estarían en condiciones de obtener beneficios sustanciales si su socio acepta la fusión de 33.000 millones de euros propuesta por FCA. Diluir la influencia en la estrategia a cambio de un mayor apalancamiento en la negociación saldría a cuenta.

El arresto y cese de Carlos Ghosn ha puesto la alianza con Renault y Mitsubishi en terreno rocoso. El francés, que posee el 43% de Nissan, ha presionado para que se produjera una fusión total, un deseo no correspondido. Mientras, los beneficios de Nissan siguen bajando.

Una Fiat Chrysler Renault fusionada le daría un paseo de bienvenida. Nissan podría tener menos influencia en un grupo ampliado a la hora de decidir sobre diseños o tecnologías compartidas, pero los beneficios superan cualquier inconveniente.

Las recompensas financieras son sustanciales. FCA prevé 1.000 millones de ahorro anual adicional para Nissan y Mitsubishi. La participación del 15% de Nissan en Renault se convertiría en el 7,5% del grupo mayor. Los 5.000 millones de costes que Fiat calcula que pueden eliminarse de la combinación cada año valen otros 2.300 millones actuales para los accionistas de Nissan, según nuestros cálculos.

La voz de Nissan también se haría más fuerte en otras áreas. Tal como están las cosas, su participación en Renault no incluye derecho a voto. En la nueva configuración, la propiedad de Nissan estaría a la par de la del Gobierno francés, que perderá su doble derecho a voto. Esto, a su vez, debilitaría la influencia política francesa sobre Nissan. Además, la compañía japonesa podrá nombrar a uno de los 11 consejeros.

Un bonus final sería el tiempo. Los ejecutivos de Renault, preocupados por obtener las aprobaciones para la fusión, y luego integrar las dos compañías, deberían de tener menos tiempo para molestar a Nissan. El acuerdo con Fiat no revertirá la caída de las ventas de Nissan, pero debería dar al consejo un poco de espacio para reorganizarse. Sería prudente subirse a este tren.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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