Las pérdidas de Uber no tienen nada que ver con las de la joven Amazon

La compañía de Bezos necesitó muy poca financiación externa, frente a la voracidad de efectivo del grupo de VTC

Logo de Uber en Brooklyn (Nueva York).
Logo de Uber en Brooklyn (Nueva York).

Uber Technologies no es Amazon.com. Algunos de los impulsores de la empresa de vehículos con conductor han impulsado una comparación con el gigante del comercio electrónico en las reuniones del roadshow para la inminente oferta pública de venta de la empresa, según varios medios

La idea es que sus grandes pérdidas están sentando las bases para un futuro gigante de las ganancias. Sin embargo, en lugar de la cuenta de resultados, los inversores deberían tener en cuenta las cifras del flujo de caja.

Uber, liderado por Dara Khosrowshahi, está acumulando enormes pérdidas. Su déficit acumulado desde su fundación en 2009 ascendía a 7.900 millones de dólares (7.000 millones de euros) a finales de 2018. Se estima que perdió otros 1.000 millones de dólares (890 millones de euros) en el primer trimestre de este año.

La esperanza es que los subsidios a conductores y pasajeros ayuden a la compañía a crecer y dominar lo que podría ser un mercado en el que el ganador se llevara la mayor parte. Una vez que eso ocurra, Uber podrá subir los precios y reducir los incentivos. Y si, y cuando, lleguen los vehículos autónomos, la eliminación de los conductores podría generar grandes márgenes de beneficio.

La comparación con Amazon es consistente en principio. La empresa de Jeff Bezos tardó unos siete años en alcanzar su primer trimestre rentable, y más de una docena de años para que las ganancias acumuladas cancelaran los déficits anteriores.

Sin embargo, Amazon necesitaba poca financiación externa. Al principio recaudó menos de 10 millones de dólares (9 millones de euros) y un poco más de 50 millones de dólares (45 millones de euros) cuando salió a Bolsa, además de casi 2.000 millones de dólares (1.800 millones de euros) en deuda convertible durante el auge de las puntocom.

Esa es una demanda de capital relativamente ligera. Bezos logró financiar la mayor parte del crecimiento de su empresa con un flujo de caja positivo: los clientes pagan primero, y Amazon puede reembolsar a la mayoría de los proveedores después. En 1997, las operaciones generaron efectivo en su primer trimestre como empresa cotizada, y el flujo de caja operativo lleva siendo positivo en términos anuales desde 2002.

En contraste, las operaciones de Uber fundieron casi 6.000 millones de dólares (5.300 millones de euros) en los últimos tres años, y no hay razón para sospechar que eso cambiará pronto. Rivales como Lyft están compitiendo agresivamente por la cuota de mercado. Además, la fuerte inversión en I+D, así como la expansión en nuevas áreas como la entrega de comidas y el transporte de mercancías, pueden acelerar el consumo de efectivo de Uber.

Tiene muchos fondos a mano. Pero es importante señalar que el voraz apetito de la compañía por el dinero en efectivo la hace casi lo opuesto a Amazon.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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