Las OPV seguirán siendo especies en peligro en Europa

La opaca perspectiva macroecómica y la disminución del dinero disponible para la gestión activa tienen parte de culpa

Nicolas Moreau, CEO de la unidad de gestión de activos de Deutsche Bank, DWS, y Claire Peel, CFO, tocan la campana de su estreno en la Bolsa de Fráncfort, en marzo de 2018.
Nicolas Moreau, CEO de la unidad de gestión de activos de Deutsche Bank, DWS, y Claire Peel, CFO, tocan la campana de su estreno en la Bolsa de Fráncfort, en marzo de 2018.

Los banqueros que buscan emisiones de valores en Europa han tenido un comienzo de año en barbecho. Deberían acostumbrarse.

A primera vista, estas malas vibraciones son extrañas. Las acciones europeas se han recuperado desde la caída del 15% de finales del año pasado y ahora están de vuelta donde estaban en octubre. Pero los ingresos de las ofertas públicas de venta en Europa este año han bajado un 82%, hasta 2.300 millones de euros a fecha del día 10, en comparación con los 12.400 millones del mismo periodo de 2018, según datos de Refinitiv, y ahora se encuentran en el mínimo de la década. Los ingresos de los mercados de capital en general han bajado un 37%.

Como era de esperar, los banqueros están poniendo al mal tiempo buena cara. Han informado de un repunte de la actividad en las semanas previas y principios de abril, tanto en términos de ofertas como de lanzamiento de nuevos negocios. Dos recientes y prometedores salidas –los procesadores de pagos Nexi y Network International– podrían, según ellos, señalar el final de una sequía.

No es suficiente. El segundo trimestre es típicamente el más intenso para las ofertas, de todos modos, y ahora es también el momento en que los banqueros comienzan a prepararse para el otro período activo de OPV, el otoño.

Las compañías de pagos están a la altura de las suyas propias, superando a la mayoría de los sectores, y por lo tanto son más fáciles de sacar a Bolsa. Volkswagen retiró del mercado su unidad de camiones –que se espera que sea la más grande del año en Europa– después de no poder conseguir el precio que quería. Destacados fracasos de OPV como los de Aston Martin y Funding Circle (de préstamos online) han afectado a la confianza, y el día 8, Cepsa anunció una venta privada.

Hay dos cuestiones estructurales más. Los inversores dispuestos a salir a Bolsa se quejan de tener relativamente menos dinero en efectivo que asignar a las cotizadas debido a un cambio a largo plazo en las estrategias de inversión pasiva: los activos bajo gestión en fondos de gestión activa cayeron en 2018 a 8.400 millones de euros desde los 9.100 millones en 2017, según datos de Refinitiv Lipper.

Luego está la completamente opaca perspectiva macroeconómica. El Fondo Monetario Internacional dice que un Brexit desordenado amenaza su pronóstico de crecimiento mundial, que ya ha bajado, y que un ciclo económico envejecido ha hecho que los inversores y las empresas sean más sensibles a los datos que muestran debilidad macroeconómica.

Alemania ha sufrido por la menor demanda de sus exportaciones, el menor gasto de los consumidores y los nuevos estándares de emisiones. que han deprimido las ventas de automóviles. Al menos para 2019, estos factores parecen más relevantes que unas cuantas OPV alegres en el sector de de pagos.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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