Entrevista al consejero delegado de Arcano AM

Jose Luis del Río: "El capital riesgo ha sustituido a los mercados de capitales"

Planea el primer cierre de nuevo fondo de renovables para antes de verano y el XII de capital riesgo para finales de mes

Jose Luis del Río, consejero delegado de Arcano AM
Jose Luis del Río, consejero delegado de Arcano AM

Jose Luis del Río reconoce que en los últimos meses encadena un viaje tras otro por las principales capitales financieras del mundo. Un gaje del oficio para el consejero delegado del área de gestión de activos de Arcano, cargo que ocupa desde 2013, procedente de N+1. Llama a la puerta de los mayores inversores del mundo para captar efectivo para los dos fondos que acaba de lanzar esta gestora, el Arcano Earth Fund, especializado en renovables, y el Arcano Capital XII. Como fondos de fondos, buscan oportunidades también entre las principales gestoras de inversión directa.

Parece que se reactiva el interés por invertir en renovables españolas y Arcano acaba de lanzar un fondo especializado en este activo, ¿a los inversores realmente se les han olvidado episodios como el recorte a las renovables?

En realidad se ha producido un cambio de paradigma. Ahora las renovables pueden competir perfectamente con cualquier fuente de energía fósil en rentabilidad. Antes era mucho mas caro hacer un parque eólico y fotovoltaico, cuando te ponías a producir, solo podías competir si tenías un subsidio o una ayuda. En España la inseguridad jurídica hizo mucho daño. De todas formas, el peso de España en el nuevo fondo es residual. Vamos a invertir de forma global. El mayor peso lo va a tener Europa, porque está más desarrollada en renovables que EE UU, que también tendrá un peso fuerte. Hasta un 20% estará dedicado a otros mercados.

¿Cuál es el calendario para este fondo?

Ya hemos empezado a invertir. Hemos comprometido tres inversiones y hemos aprobado dos más. Estamos invirtiendo a buen ritmo y, en paralelo, estamos haciendo fundrising. Creo que haremos un nuevo cierre en dos meses y a partir de ahí nuestra idea es llegar a un fondo de entre 250 y 300 millones de euros.

¿Y en cuanto al nuevo fondo de capital riesgo?

Los dos anteriores, de 300 millones, están ya comprometidos al 90% . Dado que nos estamos quedando ya sin dinero en el programa anterior, vamos a acelerar el nuevo vehículo y haremos un primer cierre el 30 de abril para poder hacer compromisos de inversión desde este fondo. Va a ser una combinación de primarios, secundrios y coinversión directa. Al final, lo que nos piden los inversores es flexibilidad y agilidad. La estrategia es no hacer grandes fondos que luego necesitemos cuatro años para desarrolllar, sino invertirlos en más o menos dos años.

¿Hay burbuja en el capital riesgo?

Yo diría que no hay techo en el corto plazo. El private equity no es más que invertir en compañías y la única diferencia con invertir en Bolsa es que no tienes liquidez. Antes, el camino natural para una compañía que adquiría un determinado tamaño era salir a Bolsa, a no ser que apareciese un competidor que propusiese una fusión, lo que era raro. Pero ahora el capital privado está empezando a jugar el papel que antes tenían los mercados de capitales. Ha dado una solución a esas situaciones de necesidad de liquidez y de capital. Es verdad que se ha levantado mucho dinero, pero antes el capital privado estaba muy restringido. Ahora ha encontrado su hueco. A veces hay compañías por las que han pasado hasta cuatro private equity. Según van creciendo las compañías, necesitan fondos con más dinero para que les den liquidez. En ese sentido no vemos una burbuja, porque cada vez hay más oportunidades, distintas eso sí, para el capital privado.

Ante un ciclo económico que se ralentiza, ¿están preparados los inversores para obtener rentabilidades más moderadas del capital riesgo?

Sí. No solo es una cuestión del ciclo económico, sino también los tipos de interés. Los inversores ya han moderado sus exigencias y no son las que pedían hace años. Evidentemente no aspiras a las mismas rentabilidad porque ha cambiado todo el entorno con los tipos a cero y sacar un 20%, por ejemplo, no es sencillo. En cuanto al ciclo, creemos que está avanzado y es complicado obtener los mismos retornos, salvo que seas un inversor sofisticado que aportas un valor extra. Si eres un fondo cuyo único valor es meterle deuda a la compañía, es difícil que tengas los retornos de estos años, cuando te ayudaba el ciclo. En nuestra parte de private equity cada vez invertimos más en fondos más pequeños, nicho, que son los que conocen las situaciones. Huimos del clásico fondo de buyout que compra una compañía, la apalanca y espera ganar dinero gracias al ciclo. En esta fase del ciclo preferimos invertir en gestores más operacionales, donde sí puedes aspirar a retornos altos.

¿Qué estrategia desarrollarán en caso de que los peores temores se confirmen y se aproxime una nueva crisis?

En parte todo lo que hemos hecho en los últimos años va en la línea de ofrecer un producto que encaje en las distintas fases del ciclo. Hace seis años, cuando yo me incorporé, teníamos unos 1.000 millones en private equity y 30 en crédito. Tenemos ahora cinco tipos de activos con mucho volumen. Y hemos trabajado para que si el ciclo cambia siempre tengamos algo interesante para nuestros inversores. Con el último fondo buscamos flexibilidad para que si empeora el ciclo podamos adaptar nuestra estrategia de inversión, por ejemplo, hacia los secundarios. Es un momento para tener flexibilidad. Estamos enfocados en el valor añadido, porque creemos que ha habido un momento muy bueno para invertir en valor añadido, pero si esto se estabiliza seguro que tenemos un enfoque más patrimonial. Por ejemplo, el producto de renovables ha ido de cine porque ha habido inversores que lo han visto como una alternativa a la renta fija. Nuestro objetivo es sacar entre un 6% y un 8% neto, no tanto como es habitual en el private equity, pero aporta mucha estabilidad y la posibilidad de repartir un dividendo a partir del tercer año. Tiene una percepción de riesgo similar al bono pero mucha más rentabilidad.

Tras varios años récord en captación de fondos en el sector, ¿sigue habiendo tanto dinero dispuesto para invertir en el mercado, lo conocido como dry powder?

Se sigue levantando mucho dinero. Yo no he conocido ningún momento en el que se esté levantando tanto dinero y tan bien como en estos últimos tres años. A pesar de esto, no creo que haya esa burbuja. Hay mucho dry powder y habrá mas.

Pese a esto, ¿sigue viendo el rechazo tradicional de aseguradoras, fondos y family offices españolas a invertir en capital riesgo?

Nosotros somos un caso distinto a las gestoras de private equity de inversión directa. A las aseguradoras les cuesta invertir en un fondo directo, porque tienen un retorno que no va acompasado con el riesgo que están asumiendo. Pero a nosotros no nos ven así. Les damos una cartera muy diversificada, nos podemos equivocar, pero eso no se traducirá en que pierdan mucho dinero. El más retrasado de nuestros fondos ha dado un 8% y fue en medio de la peor crisis. Eso da mucha seguridad. Son fondos que tienen unas 300 compañías subyacentes, la diversificación es muy importante. Nuestro problema es que nos hemos hecho muy grandes para el mercado español y necesitamos dinero de fuera. El 40% del dinero que tenemos en gestión procede de fuera de España. Hay bolsas inmensas de capital, pero aquí el universo es muy corto.

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