La tarjeta, la opción más rentable al pagar en otra divisa

A pesar de que las entidades cobran comisiones, el tipo de cambio resultante es mejor al usar tarjeta que el obtenido al cambiar efectivo en una oficina bancaria o en una casa de cambio

Cambio de divisa

Tiene todo preparado para su viaje a EE UU y llega el momento de cambiar dinero. Entonces surgen varias preguntas: cuánto efectivo cambiar para no regresar con dólares de más; llevar euros y cambiar allí o meter en la cartera solo la tarjeta y pagar todas las compras con dinero de plástico. La respuesta a estas preguntas depende de distintos factores, como el país al que se viaja o la suma de dinero que se prevé gastar, pero, en general, los expertos recomiendan abonar un 70% de las compras con tarjeta y otro 30% en efectivo. “La proporción busca combinar el ahorro con la seguridad de los pagos”, explica Antonio Gallardo, experto en productos financieros de iAhorro.

Pagar con tarjeta

Abonar con tarjeta las compras realizadas en un país con una divisa distinta al euro es la mejor opción para Gallardo, ya que ofrece el mejor tipo de cambio (la relación entre el precio al que la entidad o empresa compra la divisa y el precio al que la vende al consumidor), que será el que ese día marque Visa, Mastercard o la marca a la que esté asociada la tarjeta, y estará “más ajustado” al que marca el mercado de divisas. No obstante, hay que tener en cuenta que los bancos cobran comisiones por estas operaciones que rondan entre el 2% y el 3%. Por ello, antes de usar estos productos, hay que informarse de las condiciones establecidas por la entidad bancaria.

Pagar con tarjeta de crédito o de débito no marca grandes diferencias (salvo que la comisión cobrada por el banco sea mayor en una de las dos). En este caso, desde iAhorro se decantan por las de crédito por una cuestión práctica: si se produce un fraude, estas tarjetas tienen un límite de gasto prefijado y permiten controlar mejor las operaciones.

Por otra parte, al mercado español se han incorporado recientemente varias entidades digitales que eliminan las comisiones en los pagos en otra divisa cuando se usan sus productos. Las tarjetas de N26, Bnext o Revolut, todas ellas gratuitas, permiten pagar en cualquier divisa sin aplicar un recargo al cliente. La Tarjeta Inteligente de Evo Banco tampoco cobra estas comisiones.

Cambiar dinero

La mayoría de los viajeros cambian al menos una cantidad de dinero para garantizar que pueden pagar en aquellos lugares que no aceptan tarjeta o que no generan la suficiente confianza para usarla. En este caso, hay varias opciones: cambiar en los bancos, en las casas de cambio ya en el país de destino o en las recién surgidas casas de cambio online.

Aunque esta opción siempre va a resultar en un tipo de cambio menos favorable para el consumidor en comparación con el obtenido al pagar con tarjeta, de las tres posibilidades, la más rentable es cambiar dinero en un banco, afirman desde iAhorro. Además del hecho de que la operación es más transparente (el banco desglosa la información de los costes), el tipo de cambio suele ser mejor, aunque las comisiones también son más elevadas. Las entidades cobran un recargo de alrededor del 3% por la operación, con mínimos fijados por adelantado de hasta 10 euros.

Además, algunos bancos garantizan que si sobra parte del efectivo cambiado, será devuelto al mismo tipo de cambio al regreso, a pesar de las fluctuaciones que haya habido en el mercado.

Desde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) advierten de que llevar la divisa cambiada desde España es una opción más cara, pero hacerlo en el destino supone un riesgo al desconocer cuáles son las entidades más fiables. En este sentido, recomiendan desconfiar de aquellas empresas cuyo reclamo sea que no cobran comisiones, como las casas de cambio, pues lo contrarrestan con un tipo de cambio peor. Además, las oficinas ubicadas en los aeropuertos suelen ser las menos económicas. En cualquier caso, si se opta por esta opción, lo recomendable es cambiar dinero físico, es decir, no pagar con tarjeta, porque al coste generado por el peor cambio habría que sumar las comisiones del banco por abonar una compra en otra divisa.

Con respecto a las recientes casas de cambio online como Ria o Global Exchange, que permiten realizar la operación por internet y recibir el dinero en casa o recogerlo en una oficina, iAhorro da las mismas advertencias: las comisiones son muy bajas pero el tipo de cambio es peor. En cualquier caso, lo mejor es comprobar la oferta de bancos y oficinas de cambio y ver qué opción es más rentable, ya que puede depender del volumen de dinero a cambiar.

Sacar dinero en el cajero

Suele ser la opción menos recomendada porque las comisiones cobradas por las entidades llegan a superar el 4% con mínimos de entre tres y cuatro euros por operación. En este sentido, la oferta de N26, Bnext o Revolut difiere entre sí. La tarjeta gratuita del primero establece una comisión del 1,7% en cajeros, mientras que Bnext cobra solo las comisiones cargadas por el banco en el que se opere, al igual que la Tarjeta Inteligente de Evo Bank; y Revolut elimina las comisiones para retiradas inferiores a 200 euros.

Seguridad en los pagos

No todas las divisas pueden ser obtenidas con facilidad en un banco español, sobre todo si se viaja a un país cuya moneda no cotiza, explica la OCU. En ese caso, la única opción es llevar euros en efectivo y cambiarlos en el destino, aunque advierte de que en algunos lugares solo cambiarán dólares. En cualquier caso, para evitar posibles fraudes, iAhorro aconseja recurrir a las casas de cambio de los aeropuertos o buscar oficinas de marcas de confianza, como American Express. El viajero puede preguntar también a su banco en España si tiene alguna entidad asociada en dicho país.

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