El Supremo abre la batalla por la libertad de horarios comerciales en zonas turísticas

Obliga al municipio de Cádiz a rehacer su zona de gran afluencia turística al limitarla a un área del casco histórico y al habilitar solo dos quincenas al año

Turistas en Mogán (Gran Canaria).
Turistas en Mogán (Gran Canaria).

El Supremo reabre la batalla por la libertad de horarios comerciales. En una sentencia hecha pública la pasada semana, a la que ha tenido acceso Cinco Días, el Tribunal revoca su propio criterio de 2016 y obliga al ayuntamiento de Cádiz a rehacer su zona de gran afluencia turística (ZGAT) al considerar que sus limitaciones físicas y temporales a la libertad de horarios comerciales no están bien justificadas.

La demanda, presentada por la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged), en la que están representados gigantes de la distribución como El Corte Inglés, Carrefour, Ikea, Media Markt o Leroy Merlín, entre otros, denunciaba que el Ayuntamiento de Cádiz había restringido la libertad de horarios comerciales a una zona muy determinada del casco histórico, que dejaba fuera de esa ventaja competitiva a una parte muy importante de las grandes superficies, y que solo les permitía disfrutarla durante dos quincenas del año (la primera de mayo y la segunda de septiembre), coincidiendo con la llegada de cruceristas a la ciudad.

En concreto, la propuesta en vigor hasta la citada sentencia, autorizada por la Junta de Andalucía, dejaba fuera a dos tercios del gran comercio censado en el centro de la ciudad (44 de 68 establecimientos) y a la mitad de las tiendas de más de 300 metros cuadrados (11 de 21).
En la sentencia, el Supremo considera que cualquier limite “requiere una justificación efectiva y fundada en criterios objetivos sobre la forma en que atienden los intereses comerciales, turísticos y en beneficio del consumidor”. Y además exige que se expliquen las razones por las que determinados establecimientos comerciales (en clara alusión a las grandes superficies) quedan, en su caso, fuera de las zonas con libertad de horarios. “Un asunto muy importante porque la gran mayoría de ZGAT se han construido precisamente bajo la premisa de excluir determinados comercios del ámbito de libertad”, recalcan desde Anged.

El Alto Tribunal considera que los límites requieren una “justificación fundada en criterios objetivos”

Todo lo contrario que lo defendido por el Alto Tribunal en abril de 2016, cuando en una sentencia desestimó un recurso de la asociación que engloba a la gran distribución contra la Junta de Andalucía por restringir al máximo la libertad de horarios comerciales en Sevilla. En ese caso, el consistorio de Sevilla, gobernado por el PP, quería ampliar el número de comercios y el tiempo en el que podían disfrutar sin restricciones de la citada libertad en una zona de gran afluencia turística, pero la Junta de Andalucía, gobernada por el PSOE, no lo autorizó. Anged demandó y el Supremo le dio la razón a la Junta.

Desde Anged consideran que lo más relevante de la nueva sentencia es que revoca lo citado en el texto de 2016 y que ya no es válida una mera justificación genérica para restringir la actividad comercial en un municipio. “Deben justificarse de forma concretas y específicas”, recalcan. Y ponen como ejemplo en la sentencia sobre Cádiz el hecho de que el Supremo requiera “una motivación especial cuando las restricciones convierten en infrecuente o excepcional la regla general de libertad de horarios comerciales, como ocurre en el caso de Cádiz, que señala únicamente cuatro semanas”.

Además recalcan que la última Sentencia del Supremo puede ser un espaldarazo a su batalla legal contra los límites a la libertad de horarios comerciales en zonas de gran afluencia turística y que podría abrir la puerta para ganar los litigios que tienen abiertos en otros municipios. “La sentencia del TS afecta a todos los procedimientos en curso judicialmente, en tanto que crea jurisprudencia y ésta debe seguirse mientras no se vea modificada”, recalcan. En la actualidad Anged ha presentado recursos contra los límites impuestos por los ayuntamientos a las zonas de gran afluencia turística en Málaga, Vigo, Burgos, Pamplona, Oviedo y Gijón. En Gijón, por ejemplo, solo habrá dos días en 2019 con libertad de horarios en una ZGAT, mientras que en Oviedo habrá cuatro días.

Las zonas de gran afluencia turística fueron creadas en 2012 a través de la secretaría de Estado de Comercio que dirigía Jaime García-Legaz y fijaban que los municipios que cumplieran ciertos indicadores (turistas recibidos y pernoctaciones) estaban obligados a fijar esas zonas con libertad total de horarios comerciales para atender esos flujos turísticos. Las zonas las proponían los municipios y las aprobaban las autonomías. Todo funcionó sin problemas hasta 2015, en gran medida porque el PP controlaba un gran número de gobiernos regionales y locales.

¿Qué son zonas de gran afluencia turística?

Creación. Las zonas de gran afluencia turística (ZGAT) se crearon en 2012 para tratar de acompasar el comercio a los flujos turísticos. La industria turística denunciaba que los comercios no podían estar cerrados los festivos en temporada alta o coincidiendo, por ejemplo, con grandes eventos como el World Mobile Congress o la llegada de cruceros. En primer lugar se impuso la obligación a catorce municipios que cumplían uno de los tres requisitos fijados (tener 200.000 habitantes, registrar más de un millón de pernoctaciones anuales o una afluencia superior a 400.000 pasajeros en cruceros).

Autorización. Posteriormente se amplió al resto de municipios turísticos. El ayuntamiento delimitaba el área y la comunidad autónoma era la que lo autorizaba. En las elecciones de 2015 hubo muchos cambios de gobiernos regionales y locales y eso provocó casos como el de Sevilla, en el que el ayuntamiento del PP quería ampliar la ZGAT y la Junta de Andalucía, gobernada por el PSOE, lo denegó. Un caso similar sucede en la actualidad con Málaga, donde el consistorio quiere profundizar en esa vía.

Argumentación. Desde Anged defienden que la falta de libertad de horarios comerciales es un anacronismo en un escenario en el que las plataformas de comercio electrónico abren todos los días y la hostelería tampoco tiene límites.

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