Las fusiones que vienen en la banca europea y española: quiénes serán los protagonistas

Deutsche y Commerzbank abren la espita de las operaciones corporativas, que en España tendrán el foco en la banca mediana y en Bankia y su difícil proceso de privatización

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Alemania ya se ha puesto en marcha definitivamente para dar respuesta a los problemas de rentabilidad de dos de sus principales bancos, Deutsche Bank y Commerzbank. Después de interminables rumores, ambas entidades confirmaron el domingo pasado que han emprendido negociaciones para su fusión, advirtiendo que son exploratorias y que no tienen por qué cuajar. La firme oposición de los sindicatos ante una operación que se prevé provocaría miles de despidos y las advertencias del BCE, que no es del gusto de la creación de “campeones nacionales” sin más, sin que haya una clara racionalidad financiera, han dado ya una idea de las dificultades para tal unión.

Pero el proyecto de fusión de estas dos entidades –que se inicia no sin presiones políticas, en un momento de mercado adverso, agravado por la desaceleración económica– ha puesto inevitablemente en pie de guardia al conjunto de la banca europea y agitado de nuevo la expectativa latente de nuevas operaciones corporativas. También en España.

Las fusiones son una salida obvia a un sector con múltiples desafíos por delante. El largo período de tipos de interés cero ha minado la rentabilidad del negocio bancario, a lo que se suman las exigencias regulatorias de más capital y la necesidad de realizar importantes inversiones en tecnología con las que abordar el inevitable reto de la transformación digital, bajo el riesgo de perder una valiosa cuota de mercado frente a las pujantes fintech y los gigantes de internet.

Si el estallido de la crisis impuso las fusiones como salida con la que reforzar capital, en el momento actual es la baja rentabilidad la que presiona al sector. “Las fusiones tienen ventajas, como la diversificación o la creación de economías de escala, que permiten realizar inversiones en tecnología. Pero también son caras y complicadas, más aún en el entorno actual de menor crecimiento económico. No son la panacea. No todas las fusiones dan lugar a una entidad más fuerte”, advierte María Cabaynes, vicepresidenta senior de Moody’s. Basta recordar la suma acelerada de entidades que dio lugar a Bankia y la estrepitosa nacionalización que fue necesaria después.

Campeones nacionales

El runrún de fusiones bancarias es una constante en el sector, avivado incluso desde el regulador, que insiste en recordar a las entidades los retos pendientes. En el sector coinciden en todo caso que las conversaciones iniciadas por Deutsche y Commerzbank no van a provocar una oleada inmediata de fusiones en Europa y destacan que cada mercado tiene sus propias peculiaridades.

La banca española es más rentable y eficiente que la media de la banca europea pero queda por detrás en términos de solvencia

“El grado de consolidación de los mercados bancarios difiere de país a país. Por ejemplo en España se ha realizado un esfuerzo importante de consolidación. En cambio, en otros mercados como Alemania e Italia todavía existe un margen significativo para avanzar en la consolidación dado que los mercados continúan estando muy fragmentados”, explica Nacho Moreno, responsable de banca de inversión de Barclays en España. 

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La presión para abordar movimientos de concentración es mayor por tanto en mercados distintos al español, que disfruta de niveles de rentabilidad y eficiencia superiores a la media europea (ver gráfico). “En términos de eficiencia, las entidades españolas están en mejor posición que bancos franceses o alemanes (la media de la banca europea está en torno al 63% frente al 52% de España). Pero en capital se compara peor con Europa”, añade Cabaynes.

“Es cierto que la concentración que ha vivido la banca española no es comparable a la de ningún otro gran país de la zona euro y que ha ajustado ya bastante su capacidad operativa. Pero siempre hay cabida para más fusiones”, apunta Fernando Rojas, experto de banca de AFI.

Sin la presión por fusionarse que puedan tener bancos alemanes o italianos, los bancos españoles no dejan de vigilarse de cerca. Las negociaciones de fusión que mantienen Unicaja y Liberbank y el reciente intento frustrado de oferta de Abanca sobre este último son la prueba de que el proceso de concentración está vivo en España, aunque el resto de entidades afirme mantenerse en su vocación de independencia, en el caso de los pequeños, o de no acometer nuevas compras en el mercado doméstico, en el caso de los grandes. De hecho, España ya cuenta con sus propios campeones nacionales.

BBVA podría encontrar en la eventual venta de Bankia una vía para rebajar una exposición a emergentes que le ha pasado factura

“Seguir solo es una opción exigente, hay que hacer las cosas muy bien, ser eficiente y no renunciar a invertir en tecnología. El reto de una entidad que quiera seguir en solitario está en la eficiencia y la rentabilidad”, advierte Francisco Uría, socio responsable del sector financiero de KPMG EMA. “Las entidades medianas son las que más necesitan mejorar su capacidad de competir y de generar economías de escala, de diversificar sus fuentes de ingresos y de materializar sinergias”, añade Luigi Motti, analista de banca de S&P.

El foco está puesto, por tanto, en los bancos pequeños y medianos españoles, después de que los grandes –Santander, BBVA y Caixabank– ya hayan alcanzado una elevada cuota de mercado doméstica y hayan encontrado en el exterior –Santander y BBVA– la diversificación de ingresos con la que compensar el lastre doméstico de los tipos cero o estén potenciando, como es el caso de Caixabank, el área de bancaseguros y gestión de activos para obtener rentabilidades superiores a las de sus competidores domésticos. “Pero estas estrategias no son fáciles de implementar desde cero ya que son el resultado de la visión estratégica que los equipos gestores tuvieron hace muchos años. Tampoco es obvio intentar montar una plataforma de bancaseguros y gestión desde cero”, apunta Nacho Moreno.

Los medianos y Bankia

“La unión de Unicaja y Liberbank tiene todo el sentido, pasan de un ámbito local a uno peninsular. Ibercaja tiene una presencia muy fuerte en su región y unos importantes ingresos por comisiones por la gestión de activos, aunque su salida a Bolsa va a ser complicada. Es en Bankia o Sabadell donde podemos ver los movimientos más interesantes”, señalan en la división de operaciones financieras de un banco de negocios internacional.

Los expertos destacan el atractivo que presenta el mercado madrileño, donde Bankia es más fuerte, y la holgada posición de capital de la entidad. Pero advierten también de las dificultades que plantea su privatización en un horizonte de mercado que no augura alzas de tipos que impulsen el valor y permitan una venta airosa del 61% del capital que mantiene el FROB.

“Bankia ya ha completado bien su reestructuración y su ahorro de costes. Es difícil ver un revulsivo para la cotización, tendría que haber un cambio radical en la perspectiva de tipos”, sostienen en otro banco de negocios, donde contemplan una fusión como alternativa plausible para la privatización y la salida del FROB.

La fusión no está en ningún caso en la hoja de ruta de Bankia, cuyo presidente acaba de anunciar un alza en el dividendo y de reivindicar la necesidad de mantener a la entidad ajena a las presiones políticas ante la cercanía de las elecciones. Pero en la constante búsqueda de alternativas de negocio que propone el sector, son varios los bancos de negocios que coinciden en el encaje que la entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri podría tener para Sabadell y BBVA.

“Sabadell cotiza a un precio de 0,4 veces valor en libros, un precio al que otras veces hemos visto operaciones bancarias. Y en el caso de BBVA, el mercado le está reclamando que equilibre su asignación de activos y rebaje el peso de los emergentes, que tanto le penalizaron en 2018. Bankia sería una oportunidad para rebalancear su cartera”, añaden en otro banco, donde recuerdan que la entidad perdió la ocasión de ganar más tamaño en España con Popular.

Ámbito local, no europeo

Las quinielas no pasan por alto incertidumbres clave para las citadas entidades, como el problema de gobernanza por el que atraviesa BBVA con las escuchas encargadas al excomisario Villarejo, o las dificultades en Reino Unido de Sabadell, al que los inversores reclaman más capital. Por ahora, solo Abanca ha mostrado abiertamente su aspiración de crecer en España con compras con su órdago fallido sobre Liberbank y la fusión de esta entidad con Unicaja anula su opción de compra más evidente.

Cualquier operación quedará pendiente en todo caso del resultado de las elecciones generales, mientras las bajas valoraciones de mercado tampoco invitan a emprender fusiones que puedan requerir ampliaciones adicionales de capital. Aun así, en el sector coinciden en que las nuevas fusiones serán cuestión de tiempo y serán nacionales.

“Es pronto para ver fusiones transfronterizas, ya que el proyecto de unión bancaria aún no se ha completado. Vemos más probable que se materialicen integraciones a nivel doméstico porque en estos casos el riesgo de ejecución es más bajo y el potencial de sinergias más elevado”, concluyen desde S&P.

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