Selenta esquiva la crisis en Barcelona con las alianzas con Hyatt y Nobu

Duplica los ingresos del Hotel Sofía orientándolo a clientes de lujo

Ramón Borrell, CEO de Selenta.
Ramón Borrell, CEO de Selenta.

El grupo hotelero Selenta va a contracorriente del resto de grandes compañías en su apuesta por Cataluña. Pese al impacto negativo de la crisis política y social, por un lado, y del traslado de turistas extranjeros a destinos más económicos, por otro, la compañía presidida por el vicepresidente del Futbol Club Barcelona, Jordi Mestre, no ha frenado sus planes de consolidación y expansión en la capital catalana.

En febrero de 2018 inauguró la reforma del hotel Sofía, un cinco estrellas de gran lujo, que se está beneficiando del acuerdo firmado con la norteamericana Hyatt para la comercialización del hotel por los canales de la undécima hotelera del mundo. “Con el cambio de posicionamiento, el hotel Sofía facturó el doble de lo que facturaba antes. Aunque el mercado vaya mal, nosotros vamos mejor”, recalca Ramón Borrell, consejero delegado de la firma, en una entrevista con Cinco Días. “Hemos consolidado la renovación y el reposicionamiento del hotel, de cuatro a cinco estrellas, con el objetivo de convertirlo en un hotel de lujo”. De hecho, el grupo cerró 2018 con una facturación de 140 millones, un 8% más que en el ejercicio anterior. Y las previsiones para este ejercicio son aún mejores, cuando culmine la reforma del hotel Gran Torre de Cataluña, aún en marcha, que pasará a ser Nobu Hotel de Barcelona, gracias a la alianza firmada con Nobu, la cadena propiedad del chef Nobu Matsuhisa, el actor Robert De Niro y el productor de cine Meir Teper. Este hotel, cuya apertura está prevista para julio, será el cuarto de la compañía en Europa. “Va a ser un cinco estrellas superior. Traemos marcas superiores a Barcelona, que no tiene ahora. En Nobu vamos a replicar el mismo esquema de trabajo que en Sofía: nosotros gestionamos el inmueble y utilizamos su canal de distribución”.

El consejero delegado del grupo Selenta remarca que, pese a las buenas cifras del hotel Sofía en 2018 y las buenas perspectivas para el Nobu este año, los hoteles de la máxima categoría están sufriendo más que los de cuatro estrellas. “En Barcelona, el cliente premium, el que va a los hoteles de cinco estrellas, solo funciona de una manera: si va a viajar y ve que hay lío, cancela y ya volverá. En Sofía hemos sufrido con grupos y sobre todo con individuales. Por mercados donde ha habido una corrección más fuerte ha sido en los de proximidad, como Reino Unido y Francia, mientras que otros de largo radio como EE UU se ha mantenido. Los de cuatro estrellas, cuyos viajes están más ligados más a cuestiones por negocio, no han sufrido tanto”.

Al margen de Barcelona, la compañía cuenta con varios activos en destinos vacacionales. En Tenerife cuenta con un complejo vacacional con 1.000 habitaciones y un hotel de 70 habitaciones. “Trabajamos mucho por venta directa y eso nos ha favorecido. Tenerife se ha mantenido porque la dependencia de la gran turoperación es cada vez menor y por ello no hemos notado con tanta intensidad la recuperación del norte de Africa”, recalca Borrell. De hecho, Canarias ha sido el destino más afectado en la temporada invernal española por dos factores: la fuerte subida de precios de los hoteles y la recuperación de un destino competidor como Egipto a base de bajadas de tarifas.

El grupo también cuenta con un resort de 243 habitaciones en Marbella, que también se ha visto afectado por un comportamiento anómalo del turismo. “Los ingresos apenas crecieron con respecto al año pasado, sobre todo por un mes de julio especialmente malo, algo anormal para la temporada alta”, señala. De hecho en julio la llegada de turistas extranjeros a España retrocedió un 4,9% anual, la caída más importante en ese mes desde 2008. En agosto también descendió un 1,9% anual.

El grupo hotelero, en cifras

Facturación. El grupo hotelero Selenta facturó 140 millones en 2018, lo que constituye un incremento de un 8% respecto a los resultados de 2017. El año pasado albergó en sus establecimientos a más de 300.000 clientes, de los que al menos el 70% eran extranjeros. El precio medio cobrado por habitación fue de 122 euros y el grado de ocupación creció un 6,8% hasta situarse en una media del 63,5%. Sus dos grandes mercados emisores son Reino Unido y Francia.

Crecimiento. El consejero delegado del grupo apunta a que afrontan una etapa de crecimiento en los próximos meses. “Estamos buscando activos para que lo adquieran fondos y nosotros lo gestionemos. Teniamos una operación casi cerrada en Reino Unido con un fondo y lo hemos tenido que parar como consecuencia del brexit”.

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