El PIB alemán creció un 1,5% en 2018, la tasa más baja en cinco años

Supone una clara desaceleración respecto al crecimiento del 2,2% del año anterior, pero escapa de la recesión

PIB aleman
Un buque de carga en el puerto de Hamburgo (Alemania).

La economía alemana creció un 1,5% en 2018, la tasa más baja en cinco años, lo que refleja una clara desaceleración respecto al año anterior, según la estimación preliminar de la Oficina Federal de Estadísticas (Destatis) publicada hoy. Los economistas encuestados por Reuters esperaban un crecimiento bruto del PIB del 1,5% el año pasado después de que la economía alemana se expandiera un 2,2% en 2017.

Ajustados los efectos de calendario, el crecimiento se desaceleró al 1,5% desde el 2,5% del año anterior, según los datos de la oficina de estadística, que señala que la economía creció ligeramente en los últimos tres meses de 2018 después de la contracción del tercer trimestre, librándose así de la recesión técnica. En concreto, el PIB alemán mostró un retroceso en el tercer trimestre, del 0,2%, la primera contracción desde el primer trimestre de 2015, cuando se contrajo un 0,1%, y se temía otro retroceso en el cuarto trimestre. La economía había crecido en el primer semestre del año, en concreto un 0,5% en el segundo trimestre y un 0,4% en el primero.

La locomotora de Europa no es ajena al enfriamiento de la economía global, a las disputas comerciales provocadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ante su política de "América primero", y al riesgo de que Reino Unido salga de la Unión Europea sin un acuerdo. Todos estos riesgos están pesando sobre el crecimiento económico, aunque los economistas descartan una recesión.

"El impacto de la guerra comercial sigue notándose en la economía germana. Tal y como demuestran los datos del instituto estadístico, el avance de las exportaciones en los últimos doce meses se ralentizo casi un punto y medio, desde el avance del 4,8% registrado en 2017, al 3,4% del pasado curso. Asimismo, la menor pujanza de la demanda interna de consumidores y productores se dejó notar también en las bienes y servicios adquiridos en el extranjero, con una desaceleración de las importaciones desde el 4,6% al 2,4% en el último año", apunta Aitor Méndez, analista de IG.

La mayoría de expertos sostiene que la economía global sigue dando señales de fortaleza, aunque se admite que el crecimiento relativamente robusto de los últimos años se está debilitando. Hans Bevers, economista jefe de Bank Degroof Petercam, concluye que "en los próximos meses veremos una ralentización de la economía mundial".

Ya en las últimas semanas, varios datos macro alemanes constataban la desaceleración de la economía alemana, como las cifras de producción industrial de noviembre, que fueron sorprendentemente pobres, como igualmente lo habían sido las de pedidos de fábrica del mismo mes. También se conocieron datos de comercio en Alemania, donde la balanza comercial de noviembre amplió su superávit hasta 20.500 millones de euros debido a un retroceso de las importaciones.

"El aumento de la desigualdad en el crecimiento económico mundial será probablemente la tendencia dominante en 2019. Después de dos años de actividad económica global dinámica, el crecimiento se ralentizará y llegará al 3,5%, ligeramente por debajo de la estimación de 3,7% realizada por el FMI", señala UBP en su informe de perspectivas. Igualmente, Deutsche Bank prevé que la economía global crezca por encima del 3,5% durante el próximo año a pesar de algunos factores políticos de riesgo como la guerra comercial entre EE UU y China, el Brexit y el desafío presupuestario italiano. Para la eurozona, estima que el crecimiento económico en 2019 se mantendría por encima del potencial, con un aumento del PIB del 1,6%.

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