Pepe Chamorro: “Es difícil innovar dentro de la propia empresa”

Asegura que su objetivo es simplificar la relación entre clientes y compañías

publicidad

La nueva generación de consultoras, de agencias de publicidad o de servicios de marketing. El fundador de Habitant, Pepe Chamorro (Madrid, 1973), huye de etiquetas y duda sobre cómo denominar al sector en el que se engloba la empresa que lanzó hace cuatro años junto a varios socios. Tras dirigir compañías, como J. Walter Thompson, y fundar Digital Innovation Center, decidió embarcarse en un nuevo proyecto con el fin de transformar la industria.

¿En qué si diferencia Habitant de una consultora?

Es una compañía que crea productos, servicios, experiencias y comunicación para simplificar la relación entre las personas y las compañías que ofrecen los mismos. Las consultoras están más enfocadas hacia la parte estratégica, nosotros tenemos la capacidad de implementar aquello que diseñamos. No hacemos modelos teóricos, sino que también los ponemos en marcha, esa es nuestra principal diferencia. Ahora mismo hay un auge de corporaciones como la nuestra, capaces de ensamblar consultoría, tecnología, comunicación y medios, que son todos los servicios necesarios para el go to market de cualquier empresa. También las consultoras, como KPMG, Accenture o Deloitte, están montando o comprando compañías así para poder percibir de manera precisa estas prestaciones que siempre se habían hecho de manera más teórica.

¿Por qué se produce este fenómeno precisamente ahora?

Porque es la tecnología la que ha unido todos estos servicios. La digitalización ha hecho que al poner en marcha un servicio, se obtenga un feedback por parte del consumidor de manera casi inmediata, y a su vez, es algo que hay que comunicar. Esto ha sucedido porque la tecnología ha acercado todas estas disciplinas y ha quitado la división que había entre ellas.

¿Es una evolución del sector de la publicidad?

No, nosotros no hacemos publicidad, es solo uno de los vehículos que utilizamos para conectar con el consumidor. De hecho, la propaganda tradicional sigue su proceso de descenso y debe evolucionar hacia el mundo del diseño, de la consultoría, de estas nuevas disciplinas que están emergiendo y que tienen un mercado muy grande. Nosotros mejoramos la vida de las personas a través de los productos y los servicios, no es solamente contar historias. Cuando trabajaba en publicidad me di cuenta de que era un sector deficitario, no cubríamos todas las necesidades de las compañías para las que trabajábamos y eso hacía que nuestros honorarios no estuvieran puestos en valor porque la percepción de utilidad que tenían los clientes de lo que hacíamos era muy pequeña.

¿Por qué acudir a una agencia como Habitant en lugar de hacerlo desde la propia compañía?

La innovación en las corporaciones suele ser muy anacrónica, por eso cuesta mucho crear cosas nuevas dentro de las propias empresas. ¿Por qué? Porque siempre hay un componente político importante. Se dejan de intentar cosas porque no se está seguro de si se podrá hacer, si se cuenta con permiso para ello, la manera en la que se quiere evolucionar... Además, se tiende a desarrollar más sobre un producto que se conoce que sobre lo que no se sabe. Los modelos de compañías de innovación abierta lo que permiten es innovar sobre aquello que se desconoce, por eso los resultados siempre van a ser mucho mejores. Ahora mismo estamos incubando la innovación abierta de toda la cadena de valor de Estrella Galicia.

¿Qué tipo de perfiles emplean?

La verdad es que contamos con personas con una formación muy diversa. Desde ingenieros y matemáticos a sociólogos, periodistas o psicólogos. Necesitamos un arco y un espectro muy ancho porque lo que hacemos es cubrir y comprender las necesidades de las personas para crear productos, servicios o comunicación que responda a estas demandas. Todo ello requiere de un proceso de investigación, de una lectura del cerebro humano para entender cómo funcionan y cómo operan. Estos conocimientos van más allá de ser un programador o un matemático. Por supuesto, también valoramos muchísimo las softskills. Creo que la capacidad de trabajar de forma colaborativa es una de las habilidades más importantes actualmente. Tenemos que formar con la inteligencia emocional suficiente para entender que el futuro es totalmente colaborativo.

¿Qué es El Garaje?

Es el lugar donde desarrollamos todos nuestros proyectos. Cuando montamos el engranaje me di cuenta de que el espacio es absolutamente relevante dentro del proceso de creación y evolución. En un espacio pequeño, se piensa en corto, y en un espacio grande, hay una tendencia a creer en que no se tienen barreras. Otro fenómeno muy interesante es que se tiende a llenar el espacio. Puede parecer una tontería, pero eso impulsa a las personas y hace que sean capaces de colaborar. Aquí estamos unos 130 trabajadores y hemos abierto otro Garaje más pequeño en Barcelona, donde vamos a tratar de desarrollar el mismo modelo.

¿Cómo ve el futuro de este sector que aún no se atreve a denominar?

No lo sabemos, pero estamos seguros de que estaremos ahí como compañía, por eso tenemos que estar preparados y evolucionar constantemente. Parece que va a haber mucha automatización, que es algo que me preocupa mucho. Aunque siempre hay áreas en las que será vital la intervención de las personas, si solo pensamos en la productividad y no en la viviblidad, vamos a ir cediendo mucho espacio a las máquinas.

Normas