Más del 50% de los asesores considera que se mantendrá el antiguo modelo de venta de productos financieros

Uno de cada cuatro dice que el cambio de Mifid 2 ha sido "radical"

Sebastián Albella, presidente de la CNMV.
Sebastián Albella, presidente de la CNMV.

Un 86% de las personas certificadas por la Asociación Europea de Asesores Financieros (EFPA) en España considera que la puesta en marcha de Mifid 2 ha implicado cambios en el modelo de asesoramiento de productos bancarios. Aunque solo el 25% cree que ese cambio ha sido "radical", y más de la mitad considera que las comisiones que el diseñador del producto entrega a los vendedores (retrocesiones, en la jerga) se mantendrán en el servicio de asesoramiento, según una encuesta realizada por EFPA España entre sus asociados y en la que han participado 1.100 profesionales.

Los bancos cuentan con varias fórmulas para cobrar esa comisión de comercialización. Primera, cuando solo vendan (es decir, no presten asesoramiento) deberán incluir en su oferta de fondos un 25% de productos de otras gestoras en la misma categoría y se prohíbe que utilicen las filiales para saltarse el espíritu de la ley. Si prestan el servicio de asesoramiento no independiente, también pueden optar por ofrecer productos de terceros y no solo propios (esta es la segunda forma) o, la tercera vía, en la que la entidad realice un seguimiento de la idoneidad del producto.

En todos los casos, la entidad ha tenido que declarar que presta un servicio de asesoramiento dependiente. Así ha ocurrido con el 45% de las firmas, según EFPA España; el 28% se ha decantado por el modelo independiente, en el que el vendedor no se lleva ninguna comisión por la comercialización y, por tanto, ha de cobrar el servicio explícitamente al cliente, y el 27% restante señala que la opción elegida es un modelo mixto o híbrido.

El estudio revela que seis de cada diez asesores estiman que los clientes están dispuestos a pagar "explícitamente" por la prestación del servicio, aunque solo si pueden reconocer el valor añadido aportado. En el lado opuesto, el 38% cree que los clientes seguirán siendo reticentes a pagar.

La mitad de los profesionales contactados por EFPA España considera de los nuevos requisitos sobre formación –la CNMV exige 80 horas para el personal que ofrezca información y de 150 para el que asesore– solo persigue alcanzar unos mínimos de cumplimiento y hasta un 9% señala que esta adaptación normativa se está llevando de forma muy deficiente.

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