La banca negocia con España su primera emisión soberana de bonos verdes

El Tesoro teme que un cambio de Gobierno deje esta estrategia sin continuidad

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Los bonos verdes y sostenibles, con los que financiar proyectos vinculados al medio ambiente y al gasto social, se están abriendo paso con fuerza en las estrategias de emisión de las compañías, ante el creciente interés de los inversores por esta temática de inversión. La finalidad sostenible de las emisiones de deuda también es la marca con la que acuden al mercado de capitales entidades supranacionales como el Banco Europeo de Inversiones y agencias gubernamentales como Adif y también ha sido la versión elegida recientemente por comunidades autónomas como País Vasco y Madrid para financiarse.

Los bonos verdes no figuran sin embargo todavía en la planificación de emisiones del Tesoro español, algo que podría comenzar a cambiar en los próximos meses, según apuntan fuentes financieras.

Bancos que actúan habitualmente como creadores de mercado para el Tesoro español han trasladado a la institución la propuesta de lanzar una primera emisión de bonos verdes soberanos, con lo que sumarse a una tendencia que en la zona euro ya han puesto en marcha los tesoros de Francia –lanzó su primera emisión de bonos verdes en enero de 2017– y Bélgica. Holanda también ha anunciado que lo hará en 2019, con una colocación de entre 3.500 y 5.000 millones de euros que será la primera soberana de este tipo con rating triple A.

La emisión de esta deuda sumaba a cierre de ayer los 165.100 millones de dólares a nivel mundial (unos 146.000 millones de euros), según Bloomberg.

BBVA, Adif, Iberdrola, ACS, Naturgy y Acciona han salido

España. El importe de bonos verdes colocados en España en lo que va de 2018 asciende a 4.770 millones de dólares (unos 4.210 millones de euros), según los datos de Bloomberg. De esta cantidad, las empresas vendieron 2.668 millones de dólares; las agencias gubernamentales –en este caso, Adif–, 718 millones; las entidades financieras (BBVA, en exclusiva), 1.193 millones de dólares; y proyectos de empresas (de T-Solar y Q-Energy), 192 millones de dólares.

La líder. Iberdrola ha sido la más activa en la emisión de este tipo específico de bonos con la colocación de deuda híbrida (que se computa al 50% como deuda y al otro 50% como capital) por 700 millones el pasado marzo. En junio, vendió otros 750 millones en deuda sénior verde. ACS colocó en abril 750 millones a ocho años. También Acciona realizó una emisión minúscula (de menos de 10 millones de euros) en enero, según Bloomberg. Naturgy, por su parte, salió a finales de 2017.

“Los bonos verdes y sostenibles están recibiendo una demanda estable y recurrente y en el mercado secundario ya se aprecia una prima a su favor”, sostienen en un banco de inversión. La emisión de bonos verdes soberanos encuentra aun así cierta resistencia interna en el propio Tesoro español.

Fuentes próximas a la institución señalan que la dirección del Tesoro no es especialmente favorable a iniciar una nueva estrategia de financiación que se pueda quedar en algo puntual y pueda verse modificada ante un posible cambio de Gobierno. No en vano, este tipo de emisiones implica un compromiso con los inversores en materia medioambiental y social que quizá podría verse modificado por un nuevo ejecutivo.

El actual Gobierno ha mostrado abiertamente su voluntad de potenciar la protección del medio ambiente y de impulsar el gasto social, lo que supone un elemento de presión para la emisión de bonos verdes. Pero su debilidad y la posibilidad de que pueda haber elecciones anticipadas en la próxima primavera podrían restar sin embargo continuidad a una apuesta por los bonos verdes. Fuentes oficiales del Tesoro no hacen comentarios.

En lo que va de año, Francia es con diferencia el país de la zona euro más activo en la emisión de bonos verdes soberanos. Ha lanzado cinco colocaciones de este tipo, por un volumen total de 16.651 millones de euros.

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