Los clientes de Madoff recuperan el 70% de lo invertido 10 años después

El financiero creó una estructura piramidal con un importe teórico de 65.000 millones de dólares

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Steven Spielberg, John Malkovich y Kevin Bacon son solo tres de las caras más conocidas de los estafados por Bernard L. Madoff, pero el número total de afectados no ha llegado a conocerse. Sí que se sabe el importe del dinero comprometido: 65.000 millones de dólares (cerca de 57.000 millones de euros). Justo hoy se cumplen 10 años de la detención del financiero neoyorkino, cuando se destapó la mayor estafa piramidal de la historia de Estados Unidos.

Hablar de la cantidad de dinero comprometido no deja de ser una entelequia. Esos 65.000 millones de dólares eran el patrimonio que supuestamente administraba Bernard L. Madoff Investment Securities LLC, la gestora del financiero, en diciembre de 2008, cuando se destapó el fraude, tras la denuncia de los hijos de Madoff.

El mismo día de la detención, el fondo de garantía de las gestoras de activos de Estados Unidos (SIPC, por sus siglas en inglés) encargó a un liquidador profesional que se tratara de recuperar la mayor cantidad de dinero posible de los clientes de Madoff. El elegido fue el abogado Irving H. Picard.

Picard, bajo supervisión judicial, lleva una década haciendo un exhaustivo análisis forense sobre quién puso dinero en la gestora de Madoff, quién retiró fondos... y entablando demandas judiciales por medio mundo. Sus resultados hasta la fecha son excelentes.

Las víctimas del financiero

  • Clientes particulares. El liquidador ha devuelto la integridad de su inversión a los 1.400 clientes particulares que tenían menos de un millón de euros con Madoff.
  • Bancos y gestoras. 80 entidades financieras tenían acuerdos con Madoff para permitir que sus propios clientes accedieran a las inversiones ficticias del financiero.
  • Paraísos fiscales. El liquidador centra ahora sus esfuerzos en reclamar dinero a fondos que canalizaban la inversión desde países de baja tributación, como Bermudas.

Tras analizar en profundidad los movimientos de los afectados, Picard y su equipo establecieron que los clientes de Madoff habían invertido 19.000 millones de dólares (muy lejos de los 65.000 millones ficticios que aparecían en los balances).

Una vez fijado el importe a recuperar, el liquidador se enfocó en reclamar a los clientes que habían retirado dinero la gestora antes de que se destapara el timo.

“En la estafa piramidal creada por Madoff, el valor de las inversiones y los balances que los clientes recibían cada mes eran ficticios. Por eso se decidió que las reclamaciones se basaran en los depósitos efectivamente realizados, descontando las retiradas de dinero. El Tribunal de Quiebras aceptó esta metodología”, explica Picard en un comunicado emitido hace dos semanas.

“Algunos de los clientes de Madoff nunca retiraron dinero, mientras que otros sí que recibieron grandes sumas. Pero no era dinero de inversiones, sino dinero robado por Madoff de otros clientes. Parte de mi mandato se ha centrado en pedir a esos clientes que devuelvan ese dinero que cobraron”, apunta el abogado.

De los 19.000 millones marcados como objetivo, el liquidador ha logrado recuperar ya 13.300 millones de dólares (el 70%). Picard calcula que en los próximos años podría recuperar otros 4.000 millones de dólares, con lo que se aproximaría a una tasa de recuperación del 90%.

Cuando en 2008 el liquidador se puso manos a la obra, el patrimonio en efectivo, bonos y acciones no llegaba ni a 650 millones de euros. Tras contratar a un batallón de abogados, emprendió acciones judiciales contra bancos y gestoras de fondos que llevaban años redirigiendo a sus propios clientes hacia la gestora de Madoff, con la promesa de altas rentabilidades. El español Banco Santander fue el segundo mayor inversor afectado, con 3.500 millones de dólares de sus clientes de banca privada.

El colapso del esquema piramidal fue muy rápido. Madoff se declaró culpable y solo seis meses después de su detención fue condenado a 150 años de cárcel.

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