El BCE revisa su capital y comprará más deuda alemana y menos española e italiana

Actualiza el peso de los países en el capital de la institución según la población y el PIB

16 bancos nacionales suben su participación frente a 12 que la bajan

Edificio del BCE
Edificio del BCE

El programa de compras del BCE expira en las próximas semanas. La entrada del nuevo año irá acompañada de cambios en la política a seguir por Mario Draghi que sustituirá las compras directas en el mercado primario y secundario por la reinversión de los vencimientos. Con los vencimientos del pasado noviembre, la munición del BCE asciende a 211.975 millones en los próximos 12 meses.

Esta no es la única novedad. El BCE actualizó ayer el criterio que seguirá en este proceso. Hasta la fecha el programa de compras se ha regido por el peso que cada país tiene en la entidad, una regla que se obtiene en función de la población y el PIB. Según esto, el país con más participación en la entidad es Alemania, que acapara el 17,99% de las compras efectuadas por el organismo a través del Bundesbank. A partir del 1 de enero esta idea no solo se confirma sino que la primera economía de la zona euro será el gran beneficiado por las recompras, acaparando el 18,36% del total, es decir, unos 1.988 millones al mes. Junto Alemania, otros 15 (dentro de la zona euro Bélgica, Estonia, Irlanda, Francia, Luxemburgo, Malta, Holanda, Austria, Eslovaquia, Finlandia) elevarán su participación en detrimento de 12 la verán reducida.

Como venían señalando las firmas de análisis en los últimos meses, la actualización de los criterios, que se efectúa cada cinco años, arroja la preponderancia de Alemania en detrimento de los países periféricos como Italia, España, Portugal o Grecia, que verán cómo la adquisición de deuda por parte de la institución se reduce. Estos últimos son precisamente los países más golpeados por la crisis de la zona euro y fue el salvavidas del BCE el que contribuyó a calmar los ánimos y relajar las condiciones de financiación.

De acuerdo a lo publicado por el organismo europeo, el peso de España caerá a partir de enero del 8,84% al 8,33%. Es decir, en el proceso de reinversión de los vencimientos, la proporción de activos españoles será inferior a la mantenida durante el proceso de compra de activos. Según lo publicado, cada mes el BCE reinvertirá 902,7 millones de euros. Hasta noviembre y desde que se pusiera en marcha el pograma de compra de deuda, Draghi ha adquirido 259.203 millones. Solo en noviembre, adquirió 2.534 millones, la mayor cuantía de toda la zona euro en noviembre.

El peso de Italia se rebaja del 12,3% al 11,8%; el de Grecia del 2,03% al 1,17% mientras el de Portugal cae 1,74% al 1,63%. La pérdida de influencia de Italia se produce en un momento delicado para el país que dirige Giuseppe Conte. Las tensiones entre Bruselas y Roma en materia de fiscalidad ponen contra las cuerdas la capacidad de financiación de la tercera economía de la zona euro. La llegada de las formaciones populistas al Gobierno este año tiraron al alza las rentabilidades en el mercado de deuda. El bono a diez años pasó del 2% de comienzos de 2018 al 3,16% registrado en mayo. Esta tendencia lejos suavizarse se ha visto incrementada por las intenciones del Ejecutivo de desafiar la disciplina fiscal de la CE con el anuncio de un objetivo de déficit del 2,4% para 2019, unas cifras que las autoridades europeas elevan al 3% si se tiene en cuenta las promesas electorales de la renta universal o la reforma del sistema de pensiones.

La retirada del BCE es un elemento más que obstaculice la capacidad de financiación de la deuda italiana, una partida que supera el 130% del PIB. Según datos de Bloomberg, en 2019 Italia deberá financiar 350.000 millones que le vencen (300.00 millones corresponden al principal y 50.000 al pago de intereses). A estas emisiones se deberán sumar las necesarias para hacer frente al déficit y todo esto en un escenario de incremento de las rentabilidades.

Los analistas dudan además de la capacidad del BCE de seguir comprando deuda alemana, pues después de lo adquirido hasta la fecha, la cantidad de activos elegibles por la institución queda muy acotada. Puede incluso que el Consejo de Gobierno se vea obligado a introducir pequeños cambios adicionales en el programa de reinversión para poder cumplir con sus previsiones.

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