Así ha cambiado la remuneración de las cuentas bancarias

La Cuenta 1,2,3 de Santander baja un 93% el tope máximo remunerado desde 2015

ING, Coinc y WiZink también han hecho ajustes; Bankinter y Sabadell resisten

Cuentas remuneradas pulsa en la foto

Las cuentas remuneradas y de ahorro que la banca proyectó como alternativa a los depósitos ante la irremediable caída de las rentabilidades también sucumben al contexto de tipos de interés al cero. Siempre bajo el pretexto de tener que adaptarse a las condiciones del mercado, las entidades han ido mermando los intereses y nunca antes habían pagado menos por el dinero de los ahorradores. Aunque hay cuentas que todavía mantienen el tipo, y alguna que otra que resiste estoicamente, la mayoría ha endurecido (y mucho) sus condiciones desde su lanzamiento.

El último y sonado hachazo ha sido el que ha propiciado Banco Santander a su Cuenta 1,2,3. Su producto estrella ha dejado de brillar en el firmamento de las cuentas remuneradas al rebajar de 6.000 a 1.000 euros el límite de saldo remunerado al 3%. Desde que la cuenta se estrenara en España en mayo de 2015 ha sufrido varios cambios. En sus inicios, había tres tramos remunerados al 1%, al 2% y al 3%, en función del saldo hasta un máximo de 15.000 euros. El primer reajuste llegó en marzo de 2017, cuando se estableció la obligación de contratar un paquete de tarjetas con el que realizar un mínimo de seis transacciones trimestrales y por el que pasó a cobrar tres euros mensuales (36 euros al año) que se sumaban a la comisión de mantenimiento de otros tres euros al mes. De esta manera, el coste total de la cuenta se elevaba a seis euros al mes. Después, a comienzos de 2018, redujo por primera vez la cantidad tope remunerada al 3% a 10.000 euros. En el mes de abril la volvió a recortar hasta 6.000 euros. Y en octubre la ha rebajado a 1.000 euros, eliminando los tramos. Esto supone que la rentabilidad única obtenida por el saldo en cuenta al cabo de un año es de 30 euros brutos como mucho, mientras que las comisiones anuales se elevan a 72 euros.

Las nuevas condiciones se aplicarán a partir del 10 de diciembre y se reflejarán en la liquidación de enero de 2019. No cambian la devolución de efectivo de entre el 1% y el 3% del importe de los recibos de gastos del hogar (hasta 110 euros mensuales) y la entrega de acciones. Con todo, la rentabilidad prometida ya no es el principal atractivo para los 3,1 millones de clientes de la Cuenta 1,2,3, que Santander lanzó con el propósito de ganar cuota de mercado en un momento en el que la banca española necesitaba incrementar sus ingresos para mantener sus márgenes. La ofensiva puso contra las cuerdas al resto del sector, ante las dificultades para competir en un escenario de tipos de interés en mínimos históricos.

Solo unos meses antes, Self Bank irrumpía con la Cuenta Self al 2,5% TAE a cuatro meses hasta 100.000 euros, un producto mucho más sencillo, compuesto por una cuenta corriente y una cuenta de ahorro que atrajo la atención de no pocos ahorradores. Casi tres años después, a finales de 2017, el interés quedó en el 0,07% que se mantiene hoy día.

En mayo de 2016, la división de banca digital del Popular, Bancopopular-e, cambió de marca y pasó a llamarse WiZink. Comenzó ofreciendo una tarjeta de crédito y soluciones de ahorro, con depósitos vinculados a una cuenta de ahorro remunerada al 0,50% sin límite máximo ni mínimo y sin gastos ni comisiones. Más tarde, la cuenta pasó a ser independiente, pero la remuneración ha ido perdiendo lustre: se redujo al 0,30% TAE y a partir del próximo 15 de noviembre bajará al 0,10% TAE.

Por su parte, Coinc, la plataforma de ahorro digital de Bankinter, acaba de disminuir de 35.000 a 10.000 euros el saldo máximo a remunerar en su Cuenta Coinc, manteniendo el interés del 0,30%. Para compensar el ajuste a la baja, Coinc tiene en marcha una promoción que bonifica el 5% del importe de los recibos domiciliados antes del 31 de enero de 2019. Al principio, la cuenta pagaba un 4% TAE hasta 50.000 euros.

Hace unos meses, también ING volvió a cercenar el interés de su Cuenta Naranja del 0,05% TAE hasta el 0,01% TAE, liquidando prácticamente la rentabilidad de un producto que cuanto llegó la Cuenta 1,2,3 estaba ofreciendo un 0,50% TAE, pero que en su mejor momento llegó a dar un 5%. La cuenta iba ligada a un depósito que la entidad holandesa terminó eliminando en 2017.

Asimismo, Openbank, la entidad online del Santander con tipos superiores a la media, ha ido ajustando a la baja su amplio abanico de productos remunerados, que ha renombrado en los últimos años. Hoy por hoy comercializa la Cuenta de Ahorro Bienvenida con Nómina, que renta un 3% nominal anual los seis primeros meses hasta 15.000 euros, si se domicilia nómina o pensión de 900 euros. A partir del séptimo mes, el interés se reduce más o menos en función de si se mantiene la nómina en la entidad.

Las que resisten

Pero siempre hay excepciones. Y una de las cuentas que resiste el envite de los bajos tipos de interés es la Cuenta Nómina de Bankinter, que desde sus orígenes en 2012 remunera el 5% TAE el primer año y el 1,99% el segundo, aunque hasta un máximo de 5.000 euros, un límite algo menor que el de otras ofertas. Así, la remuneración bruta es de 121,81 euros los dos primeros semestres y de 49,07 euros los dos siguientes.

Es la joya de la corona de Bankinter, una de las cuentas más estables del mercado y de las mejores del momento. Dirigida a nuevos clientes, el principal requisito son los ingresos, por un importe mínimo de 1.000 euros al mes. En los últimos años, el volumen de la cartera de cuentas nómina no ha parado de crecer y a cierre de junio de 2018 ascendía a 7.656 millones de euros, un 62,13% más que en 2015. “Estamos muy satisfechos con la evolución de este producto, que se está revelando como una de las vías principales de entrada de nuevos clientes al banco. Es decir, es un producto claramente captador”, sostienen fuentes de la entidad, que aseguran que no está previsto modificar las condiciones. “Nuestra estrategia con la cuenta nómina pasa por ser consistentes”, aseveran.

La Cuenta Expansión Plus de Banco Sabadell también lleva tiempo inalterada. Ofrece hasta un 3% TAE, un 2,74% TAE el primer año, con un límite de 10.000 euros. Es necesario realizar con las tarjetas un mínimo de cinco compras al mes y tener 30.000 euros en otros productos del banco, además de una nómina domiciliada de al menos 3.000 euros.

Las nuevas

En los últimos meses han surgido nuevos competidores. El pasado junio llegó Pibank, el banco directo en España del grupo ecuatoriano Pichincha. Con un modelo 100% digital, saltó al ruedo de las cuentas con una Cuenta Nómina al 0,50% TAE siempre que se superen los 5.000 euros medios mensuales.

Y los bancos extranjeros son los que están aprovechando los tijeretazos en los bancos españoles para hacerse hueco. La entidad holandesa Nationale-Nederlanden Bank, perteneciente al grupo NN y que aterrizó en el mercado español en julio, tiene una nueva Cuenta de Ahorro Online que ha mejorado el interés al 0,40% TAE. Además, hasta el 31 de octubre los nuevos clientes recibirán 30 euros de bienvenida.

Nuevos bancos como Pibank y entidades foráneas como la noruega Monobank pagan tipos por encima de la media

Ferratum Bank, filial del grupo Ferratum y adherido al Fondo de Garantía de Depósitos de Malta, tiene una cuenta de ahorro al 0,60%. Y el banco noruego Monobank oferta una cuenta a un interesante 0,60% TAE para un importe mínimo de 5.000 euros. El producto se puede contratar a través de la plataforma Raisin, que también da acceso a los depósitos de entidades de países europeos.

Según un reciente estudio de la app EasyMoney, la tasa de interés promedio de las cuentas de ahorro en España se sitúa en el 0,70%, frente a la media del 0,58% de toda la Unión Europea, según datos de los bancos centrales de toda Europa a mayo de 2018. Los intereses más altos se encuentran en Polonia, donde los ahorradores obtienen un 1,9% de media, mientras que en Suecia apenas rentan de media un 0,09%.

Además de Polonia, los únicos Estados con tasas medias superiores al 1% son los Países Bajos, con el 1,18%, y Estonia, con el 1,06%. Así, pese al declive de las remuneraciones, España no es de los países con los tipos más bajos.

Cambio de condiciones

Normativa. Es habitual (y frecuente en los últimos años) que las entidades financieras cambien las condiciones de una cuenta bancaria de forma unilateral. Es posible que modifiquen los intereses, las comisiones y hasta la operativa con tarjetas. Según la normativa, es legal que el banco lo haga, aunque deberá comunicarlo de forma individualizada al cliente en papel o a través de cualquier otro soporte duradero con una antelación no inferior a dos meses en relación a la fecha en la que los cambios serán efectivos. María Valero, de iAhorro.com, explica que, además, las nuevas condiciones deben ser expresadas de forma clara. “El cliente tiene derecho a resolver el contrato sin coste ni penalización alguna y de forma inmediata en caso de no aceptar los cambios propuestos antes de que llegue la fecha en la que se implementarán los mismos”, apunta. En caso de que el consumidor no se pronuncie, se entiende que acepta la modificación formulada por la entidad.

Reclamaciones al Banco de España. Es posible presentar una reclamación en el Banco de España, pero antes hay que tramitar una queja ante el servicio de atención al cliente de la entidad. Si en dos meses no resuelve, o desestima la queja, se podrá acudir al Banco de España. Durante 2017, el organismo recibió 40.176 reclamaciones.

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