El motor prevé duplicar el número de modelos alternativos producidos en España en 2020

Serán 13 (nueve eléctricos y cuatro híbridos), frente a los cinco actuales

PSA será la que más modelos fabrique, con tres electrificados

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Todo el sector del motor coincide: este es un momento histórico, disruptivo para el automóvil. Los fabricantes se enfrentan a la obligación de reducir sus emisiones de gases un 35% para el 2030, objetivo que se marcó la Unión Europea a principios de este mes. La meta final resultó ser una solución intermedia entre lo que pedían las automovilísticas y la Comisión Europea, que era una disminución de las emisiones del 30% (posición defendida por Alemania y los países del Este) y el 40% que exigían los grupos ecologistas y el Parlamento Europeo (apoyados por Suecia, Italia, Reino Unido y Francia). Para cumplir dicha meta, el sector considera clave desarrollar aún más la movilidad electrificada. En España, de los más de 40 modelos que se producen, solo se fabrican cuatro eléctricos (Citroën Berlingo, Nissan NV200, Renault Twizzy y Peugeot Partner) y uno híbrido (Ford Mondeo). Para 2020, el sector espera más que doblar esa cifra: pasar de los cinco actuales a 13, de los cuales nueve serían eléctricos y cuatro híbridos.

Renault lanzará las versiones híbridas enchufables del Captur y el Mégane para 2020, que se fabrican en Valladolid y en Palencia, respectivamente. El Twizy, por su parte, el biplaza eléctrico que se hace en la planta vallisoletana, se empezará a fabricar en Corea del Sur en el primer trimestre de 2019. En ese mismo año, Mercedes empezará a comercializar la furgoneta Vito (hecha en Vitoria) y fuentes del sector cuentan que para el 2020 pueda haber una versión eléctrica del Clase V. Desde la compañía alemana ni desmienten ni confirman esta posibilidad, pero “para 2019 no habrá” aún un Clase V electrificado.

Seat, por su parte, presentará en 2019 un Seat León híbrido enchufable. Fuentes de la empresa han confirmado a Cinco Días, que habrá un modelo eléctrico en 2020, pero se fabricará en Zwickau, Alemania. En Ford, por su parte, dicen que “es muy obvio que se producirá un coche eléctrico en España”, aunque no dan fechas ni modelo, pero fuentes del sector dicen que sería el Kuga, que se fabrica en Almussafes, Valencia. Por último, PSA será la que haga una apuesta más fuerte, con tres modelos eléctricos para 2020: el Peugeot V20 (se hará en Vigo), el Opel Corsa (Figueruelas) y “un eléctrico de un segmento de volumen” para el periodo 2020-21 que se fabricará en Madrid.

“España tiene la oportunidad de posicionarse como líder en el nuevo escenario de movilidad. Las fábricas nacionales tienen que estar preparadas ante un aumento de la demanda de los vehículos eléctricos y ser competitivas en este nuevo entorno combinando la introducción masiva de estos coches, sin abandonar la producción de automóviles de bajas emisiones”, aseguró recientemente Mario Armero, vicepresidente de Anfac, la asociación de fabricantes de coches, durante el IV Foro Nissan de Movilidad.

“Las previsiones de ventas del coche eléctrico en el mundo, en los casos más optimistas, son de un 25% en 2023 y un 50% en 2040. Será necesario apoyarse durante años en tecnologías bajas en emisiones”, señaló Armero esta semana, en la Comisión de Industria del Senado. En ese sentido, la patronal considera contraproducente la bajada de las ventas de los coches diésel en beneficio de los automóviles de gasolina. Los primeros emiten más NOx, un gas nocivo para la salud de las personas; los segundos, por su parte, emiten más CO2, un gas de efecto invernadero. Según Anfac, España necesitará fabricar 500.000 coches eléctricos al año para que el país no pierda su posición de liderazgo en el sector. Actualmente, España es el segundo productor de vehículos de Europa y el octavo mundial.

El Gobierno lanza guiños

El Ejecutivo de Pedro Sánchez ha tomado varias medidas en los últimos meses que han sido bien recibidas por la industria del automóvil. En primer lugar, el Gobierno aprobó una moratoria hasta el 2021 entre la antigua normativa de emisiones NEDC y la nueva WLTP, más exigente y que tiene en cuenta situaciones de conducción real. Esta última medida evitó que algunos modelos tuvieran que pagar el impuesto de matriculación, vinculado a la emisión de gases contaminantes del coche. Con esta prórroga, el sector del motor consiguió una diferencia al alza de las emisiones de entre el 5% y el 7%, en comparación con el 20% más de media que marcaría el coche si se usase la normativa WLTP.

Por otro lado, a principios de octubre, se puso fin a la figura del gestor de carga, factor considerado clave para poder desarrollar la movilidad electrificada. Además, Sánchez anunció durante su visita a la fábrica de Renault en Valladolid, que “en las próximas semanas” el Gobierno firmará un acuerdo con la patronal para darle al sector “una legislación estable” para los próximos años, con un marco de previsibilidad, inversiones y mejorar la formación.

Este apoyo del Gobierno de Sánchez al automóvil se da en un contexto complicado para la industria española, que en las últimas semanas ha visto cerrar varias fábricas de empresas multinacionales, como las dos de Alcoa en Avilés (Asturias) y A Coruña (Galicia); la de Cemex en Lloseta (Mallorca); o la de Vestas (León).

Los desafíos de la movilidad eléctrica

Infraestructura. España solo tiene 200 puntos de carga rápida, según cifras de Aedive, la Asociación para el Desarrollo del Vehículo Eléctrico. Pero, según su presidente, Arturo Pérez, lo que realmente se necesita impulsar es el desarrollo de puntos vinculados, es decir, aquellos que hay en el hogar. “Pero también sabemos que la mayoría aparca en la calle, por eso se están buscando alternativas como la instalación de puntos de carga en párkings por los que pagar una cuota mensual. Así se podría tener la plaza y un punto de repostaje para tu coche durante la noche”, explica Pérez a Cinco Días.

Fábricas de baterías. Algo que remarcó Bruselas es que faltan fábricas de baterías en la UE. “Con una o dos plantas en España se daría un gran impulso a la industria”, dice Pérez, Aedive prevé que 2018 cierre con 50.000 coches eléctricos en circulación.

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