Buena gestión y fundamentales seguros son la mejor ganga para invertir

Ni los gestores estrella y sus fondos value se libran de las caídas

La pérdida del nivel de los 9.000 puntos en el Ibex, un retroceso superior al 11% en el año y una semana con casi un 4% de caída son razones más que suficientes para que los cazadores de gangas hayan empezado a afilar sus armas ante el cambio de rumbo del mercado. Desde luego, 2018 no se está comportando como esperaban los inversores a principios de año, cuando su preocupación básica era prepararse para la retirada gradual de los estímulos monetarios de los bancos centrales, que inyectaron gasolina alcista sin pausa a los mercados. A diez meses vista, el proceso no está resultando todo lo suave deseable a causa de acontecimientos que no solo están rebajando las ganancias sino que han puesto en pérdidas a los grandes mercados bursátiles de Europa y Asia.

Los temores al enfriamiento global de la economía se empiezan a manifestar con fuerza, alentados por la guerra comercial, las tensiones en los emergentes, la rebaja de las previsiones de crecimiento mundial, el repunte de las rentabilidades de la deuda de EE UU por el temor a un endurecimiento más intenso de la política monetaria y, en términos europeos, la incertidumbre por el brexit y por Italia. Todos ellos son obstáculos que se están instalando en el ánimo de los inversores y, como contrapartida, animarán a los cazadores de oportunidades.

Es el juego del mercado y bien está que así sea, pero conviene una vez más –y nunca nos cansaremos de hacerlo– invocar a la prudencia y a la diversificación del riesgo como pilares claves para evitar sobresaltos. Los fundamentales de las empresas y una gestión en estas bien asentada y que haya demostrado su acierto son la brújula más segura para la inversión, y mejor si van acompañados de una saludable política de dividendos. Porque nadie tiene una bola de cristal que convierta en gangas las oportunidades que, y eso es cierto, se están abriendo en los precios. La mejor prueba es que los gestores estrella y sus fondos value tampoco se libran de las caídas.

 

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