Italia desaprovecha la oportunidad de dar un útil impulso fiscal

Es posible que algún exceso presupuestario esté justificado, pero las demasiado optimistas previsiones y la retórica incendiaria socavan dicha justificación

Italia está desaprovechando la oportunidad de dar un útil impulso fiscal. El Gobierno quiere aumentar el gasto desafiando las normas fiscales de Europa. Es posible que algún exceso esté justificado, pero las demasiado optimistas previsiones y la retórica incendiaria socavan dicha justificación.

La Liga y el 5 Estrellas fueron elegidos prometiendo recortes de impuestos y mayor gasto social. Hay motivos para un mayor estímulo fiscal: la tasa de desem­­pleo es de casi el 10%, 1,6 puntos más alta que en la zona euro en su conjunto.

Y los planes presupuestarios para 2019, 2020 y 2021 son menos radicales que las promesas electorales y otros anuncios recientes. Se prevé que el déficit fiscal aumente al 2,4% del PIB en 2019 –tres veces lo prometido por el Gobierno anterior– antes de volver a caer al nivel actual del 1,8% para 2021.

El plan levantará cejas en Bruselas aunque el déficit proyectado para 2019 sea menor que, por ejemplo, el esperado por Francia, de cerca del 3%. La deuda de Italia equivale al 130% del PIB, por lo que cada año debe reducir su déficit estructural. Se espera que esta métrica suba del 0,9% al 1,7% del PIB en 2019 y se mantenga ahí hasta 2021.

El otro problema es que el gasto adicional hará poco por elevar la tasa de crecimiento potencial del país. La mayor parte de los estímulos se reservan para la asistencia social y la jubilación anticipada. Y, hasta ahora, el Gobierno ha hecho todo lo posible para desalentar la inversión deshaciendo reformas, amenazando con nacionalizar las carreteras de peaje y permitiendo que altos cargos hablen de abandonar el euro.

Roma peca seguramente de optimismo cuando predice que la economía crecerá un 1,5% en 2019, y más o menos lo mismo en 2020 y 2021. Morgan Stanley espera un crecimiento medio anual del 1% en ese período. El déficit presupuestario será mayor de lo previsto si el crecimiento no es suficiente, así que el optimismo podría exacerbar un choque con Bruselas, lo que agravaría aún más la situación de la renta fija. Italia tiene una prima de 280 puntos básicos, 120 más que la media de los últimos cinco años. Y el BCE está empezando ya a reducir las compras de bonos.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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