300 gestoras y 10.000 productos para elegir...¿cómo invertir en fondos?

La gran oferta exige una selección que evite que el inversor escoja solo por rentabilidades recientes

300 gestoras y 10.000 productos para elegir...¿cómo invertir en fondos?
GETTY IMAGES

A juzgar por el número de gestoras y productos disponibles para el inversor, en España hay una elevada competencia dentro de la industria de fondos. Teóricamente eso tiene que ser beneficioso para el cliente. Más adelante doy mi opinión sobre qué ventajas y qué inconvenientes hay para el inversor por el hecho de tener un universo tan grande donde elegir.

De las casi trescientas gestoras, unas sesenta son españolas, y muchas de ellas no están vinculadas a entidades bancarias. La mayoría de las “independientes” tienen como único negocio la gestión, por lo que tienen el mismo interés que sus clientes. Otra cosa es el resultado de la gestión que dependerá de su habilidad y no tiene porque ser mejor, pero a priori esto es una ventaja para el inversor.

Por otro lado, que más de doscientas gestoras internacionales se hayan tomado la molestia de registrarse en CNMV muestra el potencial que ven a nuestro mercado. Con los tipos actuales y los que parece que va a haber en los próximos años, los depósitos no se postulan como la mejor opción de inversión. Así que, efectivamente, la industria de fondos en España debería seguir creciendo y dar al inversor alternativas a los depósitos.

El desembarco de distintas gestoras internacionales supone, en principio, otra ventaja para el inversor español: el acceso a gestores de muchas nacionalidades distintas con otras visiones y conocimiento en otros mercados y activos. De nuevo, esto es una ventaja, aunque hay que subrayar que las gestoras españolas tienes cada vez productos y gestores más globalizados.

También, teóricamente, una mayor competencia debería suponer unos menores márgenes para la industria y mejores condiciones económicas para el inversor, aunque esto no ha sido así para el inversor europeo hasta la llegada de MIFID II. Las gestoras extranjeras pueden llegar a tener comisiones superiores a los máximos permitidos para fondos españoles. Un dato curioso es que el número de fondos disponibles para el inversor americano (una industria muchísimo mayor que la nuestra en patrimonio) es menor que el disponible para el español.

El dilema al que se enfrenta el inversor español es el de contar con demasiadas opciones. Aunque teóricamente tener más donde elegir debería suponer un beneficio, en la práctica los psicólogos Ivenger y Lepper demostraron en un estudio publicado en el año 2000 que la gente elige sin problemas entre un set limitado de cosas -su estudio era sobre mermeladas gourmet- pero si se ofrecen demasiadas opciones -en su caso treinta-, muchos se van sin comprar. Así que me imagino el desconcierto que podría provocar a un inversor ponerle ante la posibilidad de elegir entre diez mil productos. Imposible analizarlos adecuadamente para alguien sin medios técnicos y humanos.

Dentro de esta gran oferta, siempre habrá un fondo que tenga un resultado extraordinario en un período concreto, incluso aunque la mayoría de los mercados hayan tenido un mal comportamiento. Este producto destacará en los medios informativos y esta visibilidad puede llevar a los inversores a comprarlo sin mirar otros criterios de valoración. Esta decisión puede ser peligrosa. Como ya comenté en otra ocasión en este espacio en referencia a los ranking de fondos “las rentabilidades pasadas, especialmente a corto plazo, no son un buen criterio para decidir qué fondos vender o comprar”.

La enorme oferta justifica más que nunca el trabajo de analistas y selectores que hagan su trabajo de forma profesional, evitando que los inversores elijan exclusivamente por un criterio de reciente rentabilidad.

Mi consejo, especialmente en la coyuntura actual, con sólo unos pocos activos en rentabilidad positiva, es que confíe en su asesor. Probablemente este año sólo una minoría de los fondos que tenga en cartera se habrá comportado bien, especialmente si es usted un inversor conservador. La tentación de concentrar su posición en fondos que han tenido un comportamiento espectacular este año como los que invierten en tecnología, en pequeñas compañías americanas o en subsectores de salud, puede ser un error grave de cara al futuro, especialmente si usted es conservador.

La memoria nos engaña, está demostrado que cada vez que nos acordarnos de algo, nuestro cerebro lo vuelve a reconstruir cambiando algunas cosas y rellenando los vacíos de lo que no podemos recordar; para no engañarse miren datos. ¿Que pasó con la tecnología después del 99? Aunque piensen que ahora no es igual, por si acaso no dejen de diversificar. Otra cosa interesante que les recomiendo mirar es lo que hizo la bolsa española y los emergentes del 2003 a 2007 incluidos frente al mercado americano, sin cubrir. Mírenlo, aunque sea por curiosidad.

Para invertir bien es necesario seguir una estrategia planificada que no nos debemos saltar. A lo hora de seleccionar fondos es importante seguir un proceso previamente estipulado que asegure que no nos deslumbra el resultado a corto plazo, aunque sea muy espectacular.


Marta Díaz-Bajo es Directora de Análisis de Fondos de atl Capital Gestión de Patrimonios

Normas