El presidente de BBVA se va antes de cumplir 75 años de edad

Francisco González dejará su sillón al finalizar el presente ejercicio.

El banquero puede seguir al frente de la entidad hasta la junta de marzo de 2020

Carlos Torres al fondo, junto a Francisco González
Carlos Torres al fondo, junto a Francisco González

Parece que no hay marcha atrás. El presidente de BBVA, Francisco González, el más veterano de los banqueros españoles, y puede que de la banca europea, ya ha dejado todo atado para dejar su sillón en los próximos meses, antes incluso de cumplir los 75 años de edad. Su salida se producirá, según apuntan varias fuentes financieras y se lleva rumoreando desde el pasado mes de julio, cuando finalice el presente ejericico.

El banquero de Chantada podría seguir en el cargo, según los estatutos del banco azul, hasta la junta de accionistas de marzo de 2020, acto en el que se aprobarán los resultados correspondientes al ejercicio de 2019. El reglamento de la entidad financiera (modificado en dos ocasiones) establece que el presidente debe abandonar su cargo como muy tarde tras firmar las cuentas del ejercicio en el que cumple los 75 años (lo que sucederá el 19 de octubre de 2019), razón por la que podría permanecer en su actual puesto dos juntas más.

Pese a ello, Francisco González ha decidido no agotar el plazo del que dispone y abandonar el banco creado en el año 2000 tras la fusión de BBV y Argentaria en unos meses.

Varias fuentes financieras insisten en que el anuncio de su próxima salida puede realizarse esta misma semana aprovechando la celebración del consejo de administración mensual.

Otras fuentes aseguran que en el banco ya se rumoreaba el pasado mes de julio la próxima salida del banquero. Incluso se especuló con que podría anunciarse en el consejo de administración de ese mes, pero se quedó en eso, en un rumor que se comentaba en círculos financieros.

Pero ahora las especulaciones se han extendido, y ya son pocos los que dudan de que González se quiera aferrar al cargo dos ejercicios más.

La presión de los supervisores, que pretenden que se renueven las cúpulas de los bancos europeos y evitar así que se puedan eternizar los miembros del consejo de un banco también ha pesado en esta previsible salida, explican otras fuentes financieras.

De cualquier forma, en el banco recuerdan cada vez que se pregunta por la previsible salida de Francisco González de BBVA, que ya dijo el pasado mes de febrero, cuando se presentaron los resultados del grupo de 2017, que se iría antes de cumplir los 75 años de edad, mensaje, además, que había lanzado por primera vez en 2015 en Davos.

“Hace dos años, creo que fue en Davos, yo dije que la edad de jubilación del banco de acuerdo a los reglamentos era 75 años y eso no va a variar, yo cumplo 75 años el año que viene y por lo tanto, usted mismo, ¿no? El consejo está trabajando en este momento en el plan de sucesión del presidente, yo también en la medida que pueda me voy a involucrar mucho en ese tema. Pero la buena noticia es que creo que tenemos un equipo fabuloso, francamente fabuloso y que no va a haber sorpresas. El día que me vaya lógicamente va a ser un día triste para mí, sin duda, pero también un día de mucho orgullo de todo lo que puede quedar atrás”, fue la respuesta del banquero a una pregunta de un periodista en la rueda de prensa correspondiente a los resultados de 2017.
Siguendo con la coherencia de Francisco González y de su respuesta, “lo lógico es que abandonase su cargo al finalizar este ejercicio”, repite una fuente financiera.

El hecho de que haya cambiado la cúpula del Banco de España y en parte la del Banco Central Europeo (BCE) también puede ser un motivo para aprovechar y renovar los primeros cargos ejecutivos de BBVA, afirma otra fuente, que como todas, prefieren mantenerse en el anonimato.
Todo indica, si se sigue con esa coherencia de González y al que no le gustan las sorpresas, que Carlos Torres Vila, actual consejero delegado de BBVA, fuese su sucesor natural, y a eso apunta todo.

Cuatro son los nombres que más suenan para sustituir a Torres: Ricardo Forcano, Juan Asúa, Jorge Saénz-Azcúnaga y Jaime Saénz de Tejada. Y de ellos, el que mantiene una relación más estrecha con el actual consejero delegado es Forcano, director global de talento y cultura y miembro del comité ejecutivo del grupo, pero también, según apuntan fuentes financieras, es el que menos experiencia tiene en la actualidad.

Juan Asúa, director del área de Corporate & Investment Banking de BBVA, es el más veterano en la entidad. Ha desarrollado gran parte de su carrera profesional en el banco, al que se unió en 1996. Fuentes financieras mantienen que la experiencia que ha acumulado Asúa en BBVA, le validan como un candidato idóneo para ser el número dos del banco.

Jorge Saénz-Azcúnaga también cuenta con defensores para ocupar el cargo que dejará Torres. Es director de Country Monitoring en BBVA, y acumula 24 años de experiencia. Además, conoce el banco también a la perfección. Es hijo del histórico José Antonio Sáenz de Azcúnaga, uno de los ejecutivos más representativos en la constitución de BBV. Y por último está el director financiero Jaime Saénz de Tejada.

La salida de Francisco González de BBVA no supondrá, a priori, un cambio en la estrategia del banco, ya que la gran apuesta digital de la entidad es compartida por Carlos Torres. También parece que defiende la entrada de BBVA en el turco Garanti, como ha expuesto en varias ocasiones, pese a los sustos que este verano le ha proporcionado este país.

Por cierto, la gestión de Francisco González en BBVA puede ser más o menos criticable, pero hay que destacar dos decisiones que le llevó a enfrentarse con el Gobierno socialista de Zapatero, y con el Gobierno del PP de Rajoy. No haber participado en la salida a Bolsa de Bankia, y no haber entrado en el capital de Sareb. Fue el único gran banco que se resistió a participar en ambos proyectos.

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