España, a la zaga de Latinoamérica en emprendimiento

Es el territorio con el mayor número de ‘startups’ consolidadas, con más de dos años de vida

Su futuro pasa por la colaboración con las grandes corporaciones

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Las startups españolas se están consolidando. El 66% de ellas ya ha superado su primer año de vida, y de media, los proyectos se sitúan en torno a los 2,3 años de edad frente a los 1,87 del pasado año. Son los datos que se desprenden del Mapa del emprendimiento 2018, presentado en el Ayuntamiento de Madrid por la fundadora de Spain Startup-South Summit, María Benjumea, durante un acto que sirvió como antesala del congreso de emprendedores para Latinoamérica y el sur de Europa que se celebrará del 3 al 5 de octubre en Madrid.

Según el mencionado estudio, realizado a partir de una muestra de 1.252 de este tipo de compañías presentadas a la Startup Competition de South Summit Madrid 2018, Latinoamérica es la región a la vanguardia en este aspecto. En este área, un 12% tiene más de cinco años de vida mientras que esta cifra cae al 5% y al 4% respectivamente en el caso de España y Europa. No obstante, más de la mitad de las empresas analizadas en las tres ubicaciones se sitúa entre el primer y el tercer año de edad.

En esta línea, Latinoamérica también es el territorio con mayor número de startups ya consolidadas. El 3% de las mismas son ya un negocio sostenible y el 28% se encuentra en la fase de crecimiento, mientras que en Europa y España este porcentaje solo representa el 19% y el 20% respectivamente. Por el contrario, estas dos últimas regiones destacan por el número de compañías en fases germinal (35 y 33%) y temprana (34 y 39%).

Apoyos en las corporaciones

Las startups españolas se han dado cuenta de que las empresas consolidadas pueden ser su mejor aliado. Por primera vez, un 80% de los emprendedores tiene que cerrar acuerdos de negocio con una gran corporación como su principal objetivo. Por su parte, el 72% está enfrascado en la búsqueda de financiación para su proyecto. En palabras de Benjumea, “esta tendencia demuestra que el modelo de innovación abierta se va asentando en el ecosistema español, sobre todo debido a un aumento de la demanda de innovación rápida en las corporaciones”.

Una idea sobre la que se ahondó en un debate tras la presentación del citado informe. En este sentido, el director de Wayra España, Andrés Saborido, hizo hincapié en que “cada vez más, además de financiar a las startups, las empresas tratan de darles apoyo e impulsar su desarrollo”, en referencia a que las grandes corporaciones no solo contribuyen económicamente al crecimiento de las startups, sino que estas últimas también se valen de las estructuras de las compañías asentadas para llegar más lejos. “El futuro es la colaboración, no ver si sobreviven más empresas o startups”, reivindicó la responsable de innovación abierta de BBVA, Marisol Menéndez, quien también aseguró que este fenómeno es tan beneficioso para las compañías como lo es para el país y la sociedad. “La disrupción tecnológica o la sufres o la impulsas”, recordó a su vez Saborido, quien señaló que la madurez no ha llegado solo a los emprendedores, sino también a los inversores.

En España, casi la mitad de los emprendedores son recurrentes, un 46% de los analizados ya había montado una empresa antes.

Profesionalización

Asimismo, un 61% emprendió por vocación, mientras que menos de un 1% lo hizo por necesidad o por encontrarse en situación de desempleo. Unos datos que para el director del Centro de Emprendimiento e Innovación de IE Business School, Daniel Soriano, se deben a que “ser emprendedor ya no es solo un título, sino que se trata de una profesión”. Una carrera en la que la experiencia es la mejor aliada, pues el índice de fracaso se reduce drásticamente a medida que aumenta el número de empresas creadas. La probabilidad de revés es del 50% en el caso de la primera marca lanzada, porcentaje que disminuye al 2% a partir de la quinta startup.

Por su parte, Benjumea recalcó la función de estas empresas como generadoras de empleo. Mientras que en 2017 la media era de seis trabajadores por startup, en esta ocasión la media se sitúa en los siete asalariados. Además, en España, un 83% de estas compañías asegura estar buscando nuevos miembros para sus equipos.

 

 

El perfil del emprendedor en España

  • Retrato robot. En su mayoría, el emprendedor español es un hombre de 35 años, con una sólida trayectoria profesional.
  • Brecha de género. Aunque el porcentaje de mujeres fundadoras de startups ha crecido por primera vez este año, este sigue siendo muy bajo, alrededor del 22%. No obstante, los proyectos liderados por mujeres tienen un menor índice de fracaso, solo lo hacen el 22% frente al 51% llevados a cabo por hombres.
  • Formación. El 93% de los emprendedores cuenta con estudios universitarios. El 37% tiene formación en el ámbito de las ciencias sociales, mientras que el 30% son ingenieros.
  • Financiación. Un 60% recurre a fondos propios a la hora de montar una empresa, el 25% acude a amigos o familiares y el 11% opta por la financiación privada.
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