Tesla y Panasonic rompen un contrato de exclusividad para la compra de paneles solares

El fabricante de vehículos eléctricos había acordado que compraría la totalidad de la producción de una planta que la japonesa tiene en EEUU

La tecnológica quiere vender también a otras empresas

El fundador y director general de la compañía Tesla, Elon Musk.
El fundador y director general de la compañía Tesla, Elon Musk.

El fabricante estadounidense de coches eléctricos Tesla y la tecnológica Panasonic han roto un acuerdo por el que la automovilística se comprometía a comprar la totalidad de la producción de una planta que la japonesa tiene en Buffalo, Estados Unidos.

Según explicó este jueves la compañía nipona Panasonic, el contrato empezó a ser revisado a principios de este año, para evitar que Tesla comprase toda la producción de la planta. Gracias a ello, la tecnológica ha empezado a vender paneles solares domésticos a otras empresas, aunque la automovilística sigue adquiriendo parte de la producción actualmente, según informa The Wall Street Journal.

Tesla compró en 2016 la compañía SolarCity, una empresa dedicada a la instalación de paneles solares domésticos. The Wall Street Journal comenta que este es un ejemplo más de las perspectivas inciertas de este proyecto del extravagante director general y fundador de Tesla, Elon Musk. Las instalaciones de SolarCity han ido disminuyendo a medida que la compañía se ha ido retirando de los acuerdos más arriesgados. Además, este negocio ha ido quedando relegado a medida que el fabricante se ha ido centrando en la producción del Modelo 3. A principios de julio, la empresa anunció que había logrado holgadamente el objetivo de producir 5.000 unidades semanales de este vehículo.

Esto se produce mientras se le acumulan las demandas al fundador de la compañía, Elon Musk, que la semana pasada había anunciado vía Twitter su intención de recomprar Tesla para poder retirarla así de la Bolsa. Los inversores se quejan de que solo fue una maniobra de distracción para perjudicar a los vendedores a corto plazo, a los que ha criticado en numerosas ocasiones.

Los demandantes consideran que las palabras de Musk inflaron de una manera artificial el valor de las acciones de la compañía, que se dispararon un 10% en Bolsa. De hecho, el regulador del país, la SEC, ha citado al fundador de Tesla para que explique a qué se refería con “financiación asegurada”. Musk aseguró que ese dinero lo pondría el fondo soberano de Arabia Saudí y que ese acuerdo podría estar cerrado, lo que ha hecho pensar a la SEC que dicho acuerdo todavía no estaba cerrado cuando Musk lo anunció.

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