Leonardo Cervera: “La protección de datos es como la seguridad vial”

“El Supervisor Europeo está radicalmente en contra de monetizar los datos personales”

"Al diálogo entre derecho y nuevas tecnologías hay que añadirle un nuevo interlocutor: la ética”

Leonardo Cervera: “La protección de datos es como la seguridad vial”

Leonardo Cervera Navas es el director del Supervisor Europeo de Protección de Datos, organismo de control del tratamiento de datos personales en el ámbito de las instituciones europeas. La entrada en vigor del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), ha ratificado la importancia de su papel. Cervera, firme defensor de la importancia de la ética en la gestión de los datos, responde sobre diversos asuntos de actualidad.

¿Qué diría usted a los que consideran que el derecho de la protección de datos es un obstáculo a la innovación y al crecimiento económico?

Todas las opiniones merecen respeto y atención, por supuesto, pero concebir la protección de datos como un obstáculo supone malinterpretar la razón última de esta disciplina jurídica. Por utilizar un símil, la protección de datos es como la seguridad vial: no es que esté en contra de que circulen vehículos por la carretera, todo lo contrario, lo que se pretende es generalizar el uso de los cinturones de seguridad.

¿Pueden estar tranquilos los ciudadanos europeos en cuanto a las políticas que las instituciones comunitarias aplican al tratamiento de sus datos personales?

Sin lugar a dudas. Desde hace ya más de una década, cada institución y agencia comunitaria tiene su propio delegado de protección de datos (DPO) que se encarga de velar por el cumplimiento de la normativa. En el caso de las instituciones más importantes como la Comisión Europea o el Consejo de la Unión, los DPOs disponen de un pequeño equipo que les ayuda en esta función. Las inspecciones que realizamos regularmente desde el Supervisor ponen de manifiesto un nivel de cumplimiento bastante elevado.

Últimamente se están dando a conocer importantes desviaciones del uso legítimo de los datos de los ciudadanos con fines políticos, ¿qué reflexiones le sugieren esta situación?

El reciente escándalo de la cesión de datos de una red social a la empresa Cambridge Analytica constituye un buen ejemplo de cómo un uso irresponsable de la tecnología puede provocar daños sociales muy elevados. El fenómeno de la manipulación on-line, denunciado recientemente por el Supervisor Europeo en una de sus opiniones, plantea importantes cuestiones éticas que los líderes políticos y empresariales tienen que afrontar.

¿Cuál cree que es el papel concreto de la ética en el binomio derecho a la libre competencia y a la protección de datos personales?

Como ha declarado recientemente José Luis Piñar, antiguo director de la Agencia Española de Protección de Datos, al diálogo entre derecho y nuevas tecnologías hay que añadirle un nuevo interlocutor: la ética, convirtiéndole en un trílogo. Las nuevas tecnologías avanzan a un ritmo tan acelerado que es tarea imposible para el legislador llegar a tiempo. Sin embargo, si a la ley unimos también los principios y valores reflejados en la ética, se consigue una combinación muy interesante.

¿Cómo valora la posibilidad de permitir determinados incentivos financieros, incluido el pago directo, por la recopilación, venta y eliminación de información personal?

El Supervisor Europeo está radicalmente en contra de cualquier enfoque mediante el cual, de forma directa o indirecta, se pretenda monetizar los datos personales de los ciudadanos o condicionar su protección. Los derechos fundamentales no se compran o se venden, se respetan.

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