Magdalena Valerio: una especialista en pensiones para dirigir Trabajo

Es actualmente la responsable de la Seguridad Social en la ejecutiva socialista

Tiene un perfil político tras haber ocupado cargos en todas las administraciones

Magdalena Valerio,nueva ministra de Trabajo, del Ejecutivo de Pedro Sánchez.
Magdalena Valerio,nueva ministra de Trabajo, del Ejecutivo de Pedro Sánchez.

"Si ya antes lo tenía claro, después de pasar una grave enfermedad, lo que tengo claro es que en la vida no se puede planificar". Estas palabras son de Magdalena Valerio (Torremocha, Cáceres; 1959) y se las dijo a la agencia EFE en 2015. Casi tres años después es seguro que esta filosofía vital sigue reinando en su vida y, ahora, este dejar fluir los acontencimientos le ha llevado a ser la próxima ministra de Trabajo en el nuevo Gobierno de Pedro Sánchez.

Valerio es licenciada en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y funcionaria del Cuerpo de Gestión de la Seguridad Social y de la Escala de Gestión de Empleo del INEM. Según su biografía oficial en la web del PSOE, actualmente ejerce como funcionaria en activo desempeñando el puesto de Secretaria Provincial de la Consejería de Fomento en Guadalajara.

Es una breada política socialista que ha ocupado cargos en distintos niveles de las tres Administraciones Públicas (ha sido concejal del Ayuntamiento de Guadalajara entre 1999 y 2005 y entre 2011 y 2014; y ha ocupado tres consejerías en el Gobierno de Castilla-La Mancha entre 2007 y 2010: Trabajo, Turismo y Justicia y Administraciones Públicas). Posteriormente dio el salto al Congreso nacional como diputada por Guadalajara (entre 2011 y 2016).

En esa etapa última etapa en la Cámara Baja se especializó en materia de pensiones como portavoz adjunta de la Comisión del Pacto de Toledo. Y dicha especialización llevó a Sanchez a confiarle los asuntos de pensiones y Seguridad Social en su Ejecutiva.

Su cercanía a Pedro Sánchez y a su proyecto político, de cuyo diseño ha sido responsable en materia de pensiones y bienestar social, le han llevado ahora al máximo nivel de gestión pública al frente de una cartera que está en el ojo del huracán. Y, a su vez, el hecho de que el nuevo presidente del Gobierno haya apostado por su responsable en pensiones como ministra de Empleo refleja su prioridad por ocuparse de la Seguridad Social, cuyo abultado déficit (de 18.500 millones de euros anuales) es el farolillo rojo de las cuentas públicas.

Pero la pregunta que se hace mucha gente ahora es ¿qué va a hacer Valerio con las pensiones, con la normativa laboral, con el diálogo social con patronal y sindicatos? La respuesta, según ha dicho ella en distintas manifestaciones públicas, pasa por reconstruir el diálogo y el consenso. Como primera opción, dentro de la comisión parlamentaria del Pacto de Toledo, cuyas negociaciones están bloqueadas y enconadas.

Sabiendo que Sánchez ya dijo que no derogaría la reforma de pensiones de 2013 en su intervención durante la moción de censura, a Valerio le queda ahora modificar, con todo el consenso que le sea posible, el indicador para revalorizar las pensiones de forma que se garantice el poder adquisitivo de los pensionistas y quizas rediseñar el factor de sostenibilidad, puesto en suspenso hasta 2023. Y con ambas cuestiones se encontrarán al PP de frente.

Mientras que en materia laboral, también queda descartada una derogación completa de la reforma laboral de 2012. Pero Valerio tiene ya parte del camino andado con varias iniciativas parlamentarias que ya están en tramitación: una para equiparar los salarios de las contratas y las subcontratas (una iniciativa parlamentaria socialista) y otra para establecer una renta mínima para quien acredite que no tiene recursos.

Además, la nueva ministra tiene pendiente revitalizar la mesa del diálogo social abierta por el anterior Gobierno para mejorar la calidad en el empleo o mediar entre patronal y sindicatos para que firmen el acuerdo de negociación colectiva para 2018 y 2019. Aunque, a diferencia de su predecesora, Fátima Báñez, no tendrá que ocuparse normativamente de las cuestiones de igualdad, con lo que podría remitir a la nueva ministra del ramo, Carmen Calvo, los trabajos ya avanzados en el departamento de Empleo para regular la lucha contra la brecha salarial.

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