Cómo blindar la cartera de deuda y escapar a las pérdidas

Los expertos creen que existen oportunidades en bonos portugueses e incluso españoles.

A la espera de que se normalice la situación en Italia, los analistas recomiendan mantenerse al margen

deuda pulsa en la foto

La inestabilidad política de la periferia ha hecho temblar esta semana los cimientos de la zona euro. El repunte de la rentabilidad de la deuda en Italia y en España llevó a muchos a recordar los episodios vividos en 2012. Sin embargo, los expertos afirman que las diferencias son sustanciales. “La reacción del mercado confirma nuestra expectativa de una mayor volatilidad este año, pero no estamos cerca de los niveles de 2012. España ha reformado su economía y el desafío de los inversores en Italia se debe a la inestabilidad del Gobierno, algo que no es nuevo para los inversores”, apuntan desde M&G.

Si hasta el momento las expectativas de normalización monetaria eran el principal obstáculo para la inversión en renta fija, ahora se añade un ingrediente más: la inestabilidad política. Todo ello complica aún más si cabe la tarea de obtener rentabilidades atractivas jugando la carta de invertir en deuda.

Superados los momentos de mayor nerviosismo los analistas creen que lo peor ya ha pasado. La formación de Gobierno en Italia y el cambio de presidente en España ayudan a poner algo de calma. Eso sí, los expertos advierten de que los vaivenes serán una constante en los próximos meses.

David Ardura, director de gestión de Gesconsult, afirma que en momentos de volatilidad la deuda alemana puede ser una opción socorrida. De hecho, se trata de uno de los activos refugio por excelencia. Un ejemplo de esto ha sido el comportamiento registrado en las últimas sesiones en las que el bono germano cayó al 0,27% (mínimos de junio de 2017). Es decir, la entrada de flujos en busca de protección alejan al bund de los máximos anules registrados en febrero (0,76%). Ardura espera que la inestabilidad política lleve a Mario Draghi a pronunciarse en el próximo consejo de gobierno del 14 de junio. En concreto, el gestor prevé que el BCE retrase la retirada del programa de compras. “El fin del Quantitave Easing (QE) y la subida de tipos añadiría una presión adicional a la renta fija especialmente a la de la periferia”, afirma. Ardura señala que el retraso en el proceso de normalización monetaria ayudaría a contener la subida de las rentabilidades.

Por contra, Germán García Mellado, gestor de renta fija flexible de Merchbanc, considera que superado este sobresalto los fundamentales volverán a predominar por lo que el bono alemán “debería ofrecer una mayor rentabilidad (el precio cae) en los próximos meses”. Dentro de deuda soberana, el experto se decanta por otras opciones como Portugal aunque advierte “que sus bonos son más volátiles y pueden estar sujetos a un mayor estrés”, apunta, Asimismo, García Mellado considera que si la prima de riesgo de España llega a los 150 puntos básicos, podría ser un buen momento para tomar posiciones. Más escéptico se muestra con Italia, de cuya deuda prefiere estar fuera por la inestabilidad política.

Una idea similar es la defendida por François Raynaud, gestor de Rothschild AM que ve oportunidades en el escenario actual. “Los países periféricos de la zona euro todavía son atractivos pero solo si seguimos siendo altamente selectivos. Portugal, Grecia y Chipre, por ejemplo, son interesantes ya que siguen beneficiándose de la mejora del momentum económico y un riesgo político reducido”, afirma.

Como complemento a las opciones de bonos soberanos, desde Gesconsult aconsejan a aquellos que estén dispuestos a saltar el charco entrar en deuda de EE UU. “A las mayores rentabilidades ofrecidas por sus títulos se suman las ganancias que se pueden obtener por la apreciación del dólar”.

Ignacio Victoriano, gestor de Renta 4, se muestra más cauto y cree que en la situación actual las opciones más seguras pasan por fondos monetarios, que aunque en el conjunto del año registran rentabilidades negativas, permiten a los inversores estar a salvo de unas mayores pérdidas en renta fija. Otra opción más segura es incrementar la liquidez a la espera de que surjan oportunidades más interesantes o la compra de dólares.

Las convulsiones de la renta fija soberana han tenido su réplica en la corporativa. David Ardura considera que tras el susto inicial existen opciones interesantes. El gestor se decanta por sectores defensivos como los vinculados a la salud y al consumo no cíclico. Dentro del sector financiero, opta por deuda de bancos de fuera de la periferia europea o activos con colaterales como las titulizaciones o cédulas. García Mellado prefiere la opción de bonos no elegibles en el programa de compra de activos de BCE, títulos senior con cupones variables, y subordinados financieros con opciones de amortización cercana.

El escenario actual lleva a los fondos de renta fija pública de la zona euro a registrar un comportamiento débil en lo que va de año. Dentro de la categoría de fondos españoles y siguiendo el ranking de Morningstar solo dos acumulan rentabilidades positivas en el año: Amundi Fondtesoro Largo Plazo (0,18%) y Bankia Gobiernos Euro Largo Plazo (0%).

El oro apenas se inmuta

Uno de los activos considerados refugio por excelencia es el oro. En un escenario de incremento de volatilidad son muchos los inversores que recurren al metal amarillo para blindar sus carteras, regla que en las últimas semanas no se ha cumplido. Esto es visto por Nitesh Shah, analista de ETF Securities, como un síntoma de que los inversores no han considerado probable la salida de Italia del euro.

En los últimos cinco días el oro ha registrado un comportamiento plano. La onza se sitúa en los 1.293,8 dólares,frente a los máximos del año de 1.358 billetes verdes registrados el pasado 24 de enero.

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