Kirikata, el japonés con el sello de Arzábal

Álvaro Castellanos e Iván Morales trasladan al local en el que comenzaron su propuesta de cocina nipona

El restaurante japonés Kirikata.
El restaurante japonés Kirikata.

Álvaro Castellanos e Iván Morales, creadores del concepto gastronómico de Arzábal, se atreven con todo. Su penúltima propuesta, creada hace dos años, se acaba de mudar al local donde comenzó hace más de ocho años la Taberna Arzábal en el barrio del Retiro. El japonés Kirikata, que debe su nombre a una técnica tradicional japonesa de corte de pescado, es un restaurante, cuyo protagonista es el pescado fresco y el sushi, propuesta que viene marcada por la temporalidad del producto.

Al frente de la barra japonesa se encuentra Luis Sánchez, el sushiman que lleva al frente de los cuchillos de Kirikata desde el comienzo. El nuevo espacio cuenta con una barra japonesa para 12 comensales, una sala con cinco mesas y un reservado para seis servicios. La carta contiene platos fríos, como los refrescantes sashimis, entre los que destaca el de cabracho, aunque la oferta se completa con salmón (15 euros), atún (22 euros) o toro (32 euros). Pero también apuestan, con la ayuda de la robata, la parrilla japonesa, por la cocina caliente, con la que elaboran platos como el black cod (33 euros), bacalao negro; o el solomillo (24 euros).

El carabinero se presenta con el corte usuzukuri acompañado con una salsa de chile poblano, que le da un toque picante, y que se termina de preparar en la mesa.

Carabinero en corte usuzukuri con salsa de chile poblano.
Carabinero en corte usuzukuri con salsa de chile poblano.

Los nigiris presentan un grano de arroz suelto y bien cocido, algo importante en este plato, con presentaciones de ventresca de atún rojo con tartar de tomate y polvo de panko, pan japonés; o el de toro con caviar. Los postres son occidentales, con la famosa torrija de Arzábal. Más de 400 referencias de vinos.

Kirikata: Doctor Castelo 2, Madrid. Tel: 914 358.

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