Unigestion: “El sector tecnológico en Estados Unidos está demasiado caro”

Dirige una gestora ‘boutique’ especializada en Bolsa y activos alternativos

Defiende un modelo de gestión que deja de lado a las compañías estrella

Fiona Frick, consejera delegada de Unigestion.
Fiona Frick, consejera delegada de Unigestion.

Fiona Frick está considerada como una de las mujeres más influyentes en la industria financiera europea. Es la consejera delegada de Unigestion, una gestora de fondos suiza, que administra activos por un importe de 25.000 millones de dólares (21.200 millones de euros).

Esta gestora boutique está especializada en inversiones en Bolsa, activos alternativos y capital riesgo. Desde hace años defiende un estilo de inversión basado en un análisis global de los riesgos y en la apuesta por compañías con baja volatilidad.

¿Cuál es la filosofía de inversión de Unigestion?

Estamos profundamente convencidos de que ser un gestor implica asumir riesgos. Para asumirlos, es muy importante valorar y medir qué riesgos se están tomando. En el ámbito de la Bolsa, utilizamos la anomalía de la varianza mínima como punto de partida de la inversión. Esta teoría, basada en un artículo académico de 1991, demuestra que las carteras compuestas por acciones que tienen una volatilidad baja acaban presentando unos retornos ajustados al riesgo, mejores que la media.

¿Por qué ocurre?

Hay un sesgo cognitivo por el que los inversores tienden a pensar que las empresas más populares siempre van a seguir subiendo. Nuestra forma de evitarlo es construir carteras con compañías más defensivas, más estables en la generación de flujos de caja. Y dejar de lado las compañías estrella. Así invertimos en empresas que tienen baja volatilidad o bajas correlaciones.

¿Qué le parece el auge del sector tecnológico en Estados Unidos?

Nuestra visión sobre el sector tecnológico de Estados Unidos es que está sobrevalorado y que tiene un alto riesgo de sobrerregulación que no está siendo tenido en cuenta. Somos muy cautos en este sector. En un mercado claramente alcista, como el del año pasado, nuestros fondos se pueden quedar algo rezagados, pero forma parte de nuestro estilo. Sabemos que un mercado que está dominado por la evolución de un puñado de títulos, con valoraciones muy altas, será más difícil para nosotros. Para expertos en la gestión de riesgos, como nosotros, es difícil saber si un año lo haremos mejor o peor que el índice bursátil de referencia. Lo que sabemos es que batiremos al índice en un periodo de cinco años. Llegarán fases del ciclo más defensivas, en las que nosotros saquemos más provecho.

¿Ahora están invirtiendo en el sector financiero?

El sector asegurador y reasegurador nos parece atractivo en este entorno de subidas inminentes de tipos de interés. En el caso de los bancos, consideramos que están demasiados correlacionados con la evolución del mercado. Creemos que habrá más episodios de estrés en las Bolsas, como los que vimos en febrero, y los bancos sufrirán. Las aseguradoras son más anticíclicas.

¿El análisis de la volatilidad es el único factor de inversión?

Nuestro estilo de inversión es una mezcla de la visión fundamental de nuestros gestores sobre una compañía, y una visión cuantitativa. Para nosotros el riesgo no es solo volatilidad, es también valoración, sensibilidad a los cambios de tipo de interés, el riesgo de negocio de la compañía, los riesgos ligados a la responsabilidad social corporativa. Se trata de una visión holística. No creemos únicamente en medidas estadísticas, sino en la pericia del gestor evaluando el riesgo.

Además de en Bolsa, ¿en qué otros activos invierten?

El 50% de nuestro negocio es renta variable y el 50% restante son fondos mixtos, activos alternativos y capital riesgo. Antes también invertíamos en bonos, pero vimos que este segmento depende demasiado de las economías de escala, y no teníamos el tamaño suficiente para ser competitivos.

¿Cuál es su criterio en la asignación de activos?

En el ámbito de los fondos mixtos y activos alternativos tenemos una forma de operar muy similar a la renta variable. La asignación de activos tiene mucho que ver con nuestra visión sobre en qué momento del ciclo económico nos encontramos. Nuestras carteras invierten de forma muy diferente si consideramos que estamos en una zona de crecimiento, en una zona inflacionaria, en una recesión, o en un escenario de estrés crediticio. Así que nuestra asignación se basa en el riesgo, teniendo en cuenta los diferentes escenarios macroeconómicos.

¿Están preocupados por el impacto de los asesores automatizados en la industria?

Sí. Este tipo de modelos demuestran que la industria de gestión de activos se puede simplificar muchísimo. Como gestor de activos, sabemos que el mercado es más complejo de lo que a veces se trata de transmitir. La gestión automatizada ofrece una solución de inversión muy básica y asequible para el cliente final, pero creo que esa solución no será tan eficiente cuando nos encontremos con un mercado que no sea tan sencillo como el que hemos visto en los últimos 10 años, con los bonos y las acciones subiendo sin parar. Para nosotros serán un gran rival, por sus bajos costes, y por su atractivo para personas poco interesadas en el mundo de la inversión.

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