EDP aún puede atraer postores europeos

Un acercamiento de Gas Natural o la francesa Engie tendría cierta lógica

Antonio Mexia, consejero delegado de Energias de Portugal (EDP).
Antonio Mexia, consejero delegado de Energias de Portugal (EDP).

El mayor grupo energético de Portugal aún puede atraer un caballero blanco europeo. EDP rechazó el martes una propuesta de la compañía estatal China Three Gorges para comprar el 78% de la empresa que aún no posee. Aunque CTG tiene una posición fuerte, la puerta sigue abierta.

La oferta de CTG, de 3,26 euros, es una mera prima del 5,6% sobre el precio del día 10. Valora EDP en casi 31.000 millones, incluyendo deuda e intereses minoritarios, menos de 9 veces el ebitda previsto para 2018. Eso está por debajo de los múltiplos de 9-11 veces que se han visto en las operaciones recientes del sector en Europa.

El postor puede hacerse valer. Su participación del 23% en EDP sube al 28% si se incluye la participación del grupo inversor estatal chino CNIC. Probablemente sea suficiente para bloquear otra oferta. Sin embargo, un acercamiento de Gas Natural o la francesa Engie tendría cierta lógica. Un postor que ofrezca una prima del 30% podría obtener un rendimiento cercano al 5%, según el beneficio operativo previsto de EDP para 2018 de 2.000 millones y un tipo impositivo del 20%. Las sinergias podrían acercar el rendimiento al coste del capital de EDP, estimado en un 6,7% por Morningstar.

Los contraofertantes potenciales se enfrentan a varios obstáculos. Engie, que es propiedad en un 24% del Gobierno francés, tendría dificultades para ofrecer acciones. La italiana Enel e Iberdrola están en una guerra de opas por la brasileña Eletropaulo. Las alemanas E.On y RWE están intercambiando activos, la francesa EDF está luchando contra el desmantelamiento nuclear, y grupos británicos como Centrica se enfrentan a topes de precios que reducen sus beneficios locales.

Aún así, muchas de estas compañías podrían querer partes de EDP. Las utilities europeas, e incluso petroleras como Shell, se verían atraídos por el negocio de renovables del grupo portugués, que aporta el 40% del ebitda del grupo.

Trocearla podría incluso tener sentido para CTG. Los activos hidroeléctricos brasileños de EDP encajarían bien con los activos del grupo chino en Sudamérica. Por supuesto, esto presupone que CTG está motivado por consideraciones financieras y no por el deseo de utilizar EDP como punto de apoyo para la compra de activos energéticos europeos. Pero si se trata de eso, los rivales no deberían molestarse.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

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