A Unicredit le persigue el fantasma de las emisiones pasadas

Un 'hedge fund' dice que no debería autorizarse al banco tratar como acciones los ingresos de unos valores híbridos lanzados hace una década

Bolis y cuadernos de Unicredit.
Bolis y cuadernos de Unicredit.

A Unicredit le persigue un fantasma de su pasado. Un hedge fund con sede en Reino Unido dice que no debería autorizarse al banco tratar como acciones los ingresos de una emisión de valores híbridos de hace una década. El CEO, Jean Pierre Mustier, podría preferir deshacerse de ellos, pero es difícil sacar a Unicredit de la transacción sin molestar a otros inversores.

El día 3, Caius Capital solicitó a la Autoridad Bancaria Europea que investigara el tratamiento de 3.000 millones que se embolsó Unicredit por la venta de unos títulos conocidos como Cashes en 2009. Vencen en 2050 y pueden ser convertidos en acciones del banco bajo ciertas condiciones. No es la primera vez que la operación atrae una publicidad poco halagadora. Las dudas regulatorias sobre el tratamiento del capital obligaron a Unicredit a reajustar el acuerdo en 2011. Aún así, sigue aportando 2.400 millones al ratio de capital común Tier 1 del banco, que a finales de marzo se situaba en el 13,06%.

Caius dice que el cash –que eleva en 70 puntos básicos el ratio– no debería incluirse, por un acuerdo que vincula el pago de cupones en efectivo a la decisión de Unicredit de pagar o no dividendos sobre acciones ordinarias. Más cuestionable aún, Caius también argumenta que la transacción invalida todo el capital accionarial de Unicredit.

Este rechaza las acusaciones, pero Mustier acogería con satisfacción ahorrar 130 millones en pagos anuales durante tres décadas. Es más fácil de decir que de hacer. Una conversión forzada de los pagarés en acciones, como propone Caius, solo puede desencadenarse si, por ejemplo, el banco es insolvente o ha agotado casi todo su capital regulatorio. En ese escenario, los titulares de Cashes se quedarían prácticamente sin nada, ya que el valor de las acciones subyacentes es de solo 170 millones a precios corrientes. Probablemente irían a los tribunales.

La incertidumbre ha afectado al valor de los bonos, que cotizan un 40% por debajo de su valor nominal, a pesar de ofrecer pagos anuales de más del 4%. Una opción es ofrecer un canje con descuento. Pero los inversores pueden no querer vender, y el beneficio de capital podría evaporarse.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

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