La banca ofrece las cuentas básicas que exige la UE por 46 euros al año de media

Economía debe fijar la comisión máxima en las próximas semanas

13 entidades tienen este producto a un tope de 120 euros por ejercicio

Cuentas básicas pulsa en la foto

El derecho europeo a disponer de una cuenta corriente aún no está completamente operativo en España. Economía publicó un real decreto ley a finales del año pasado, pero quedó pendiente de establecer las comisiones máximas que permitirá cobrar a las entidades financieras por ese tipo de cuentas.

El ministerio que pilota Román Escolano sometió a consulta pública previa hasta el pasado día 10 la orden que establecerá los precios. El documento no incluye ni una sola cifra. Economía tendrá que redactar el proyecto definitivo, con un articulado y con cantidades máximas negro sobre blanco, en las próximas semanas.

Pero, antes de que el Gobierno legisle, los registros del Banco de España revelan que el producto ya existe.

La Comisión Europea lanzó una recomendación en julio de 2011 para dar “respuesta a aquellas situaciones en las que clientes potenciales no pueden abrir una cuenta de pago porque bien se les deniega esa posibilidad, bien no se les ofrece un producto adecuado”.

Fuentes del sector financiero señalan que la inclusión financiera en el país es de las más elevadas del mundo

Los Estados miembros debían garantizar que “la cuenta de pago básica se ofrece gratuitamente o a un coste razonable”. El organismo que dirige Luis María Linde recoge la existencia de 13 bancos que operan en España que comercializan ese tipo de cuenta. Aunque los únicos orientados al gran público y con presencia nacional que la tienen en el escaparate son Bankinter, Self Bank e ING.

Bankinter cobra 45 euros al año por este tipo de cuenta. Las otras dos, que ofrecen esencialmente productos online, no cobran ni un solo euro por mantenerlas abiertas.

Estas cuentas permiten depositar y retirar dinero en efectivo, admiten domiciliaciones y realizar transferencias. En España existen también otras cuentas a 0 euros, además de las mencionadas de ING y Self Bank, y de las del nipón The Bank of Tokyo-Mitsubishi (MUFG), incluida dentro de la definición europea de cuenta básica. La ironía es que también existen cuentas bajo esa denominación con un precio anual de 120 euros, como la del chino Industrial and Commercial Bank of China (ICBC) –véase gráfico–. La media es de 46 euros al año. 

La UE considera que el papel que publicó hace casi siete años no surtió efecto. “Solo unos pocos Estados miembros cumplían los principales principios de dicha recomendación. Ante esta situación, la directiva viene a solucionar definitivamente los problemas de inclusión financiera, creando un producto financiero específico al que denomina cuenta de pago básica”, señala el texto legal de Economía.

Europa decidió legislar, y no solo recomendar, una norma en 2014, que debió haber sido adaptada a la ley española en 2016. La misión es no dejar a nadie fuera de un servicio que en la práctica se necesita para vivir.

El nivel de inclusión financiera –definida como el porcentaje de adultos que disponen de una cuenta corriente– en España alcanza al 98% de la población, según los últimos datos del Banco Mundial. Este porcentaje está por debajo del 100% que muestran Dinamarca, Finlandia, Nueva Zelanda, Noruega y Suecia. También Australia, Canadá, Alemania, Países Bajos y Reino Unido superan a España, con un 99%. Pero se sitúa por encima de Francia, con un 97% de inclusión financiera, Luxemburgo (96%) e Italia (87%), entre muchos otros países. Fuentes financieras señalan que en la práctica el producto de la cuenta básica ya existe en España, incluso desde 0 euros. Añaden que el nivel de competencia es muy elevado y que la regulación no debería provocar una canibalización –que se solapen servicios que ya se ofrecen– y tampoco una bajada de precios forzada.

Las fuentes mencionadas abogan por no fijar una comisión máxima o por establecer una exclusivamente para los casos especialmente desfavorecidos. Señalan en todo caso que esta al menos debe recoger los costes en los que las entidades habrán de incurrir.

Algunos bancos españoles reivindican que ese coste máximo sea de 80 euros anuales, que es la media de las comisiones bancarias que soporta una cuenta corriente clásica en los todavía 28 países que forman la UE, como publicó CincoDías el 9 de marzo. Eso sí, no existe propuesta coordinada. El Gobierno ha optado por un modelo de comisión máxima, en lugar de obligar a ofrecer el producto sin costes a unos bancos concretos. El punto negativo para las entidades es que todas ellas deberán ofrecer cuentas básicas, incluidas las que se dirigen a altos patrimonios y las que operan solo online. Los clientes recibirán cada año un estado de las comisiones que han abonado.

En Reino Unido, que traspuso antes la directiva, se exige a los nueve grandes bancos del país que ofrezcan cuentas básicas sin ningún tipo de comisión, que permiten domiciliar la nómina, recibos, tener tarjeta de débito, pagar con cheques y sacar dinero en oficina o en cajero. Son Barclays, Clydesdale and York¬shire Bank, Co-operative Bank, HSBC, Lloyds Banking Group (incluyendo Halifax y las marcas de Bank of Scotland), Nationwide, Royal Bank of Scotland (incluyendo NatWest y Ulster Bank), Santander UK y TSB, propiedad de Sabadell.  

Cierre de cuentas y portabilidad

24 horas. Las entidades deberán cerrar las cuentas en un máximo de 24 horas si así lo solicita el cliente. La excepción del cumplimiento de ese cierre instantáneo es que el usuario tenga contratado otro producto que necesite una cuenta.

Cambio. Los clientes podrán realizar una portabilidad de su cuenta de una entidad a otra con un plazo máximo de 13 días. El proceso será similar al que se utiliza actualmente con el cambio de operador de telefonía manteniendo el número, si bien este se realiza ahora en un plazo de 24 horas.

Criterios. Para fijar las comisiones máximas Economía tendrá en cuenta el nivel de renta nacional y las comisiones medias aplicadas por las entidades de crédito por esos servicios en cuentas distintas de las básicas. Economía remarca que “las comisiones o gastos máximos que se establezcan, en su caso, por ciertos servicios no tendrán en cuenta el número de operaciones ejecutadas sobre la cuenta de pago básica”. Para el resto de los servicios, se establecerá un número mínimo de operaciones que cubran el uso medio personal de cada servicio sin comisión o con una comisión razonable.

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