El absentismo costó 6.300 millones a las empresas en 2017, según Cepyme y AMAT

La factura fue de 6.700 millones para la Seguridad Social y su impacto global de 76.000 millones

La patronal de las pymes y las mutuas lanzan una herramienta para medir las bajas tras un alza del 6,7% en el año

El presidente de Cepyme, Antonio Garamendi.
El presidente de Cepyme, Antonio Garamendi. EFE

"Cuando viene una crisis, el absentismo baja y cuando las cosas empiezan a ir mejor, sube, como las mareas", ha denunciado este martes el presidente de Cepyme, Antonio Garamendi, destacando que en 2017 los procesos de incapacidad temporal se elevaron un 6,72%.

En concreto, con 4,5 millones de procesos de incapacidad temporal por contingencias comunes, el absentismo laboral tuvo un coste directo para las empresas de 6.273 millones de euros, a los que según la patronal de las pymes habría que sumar otros 63.863 millones de impacto sobre el PIB por el coste de oportunidad perdido ante la rebaja de producción de bienes y servicios.

A esta cifra habría que sumarle otros 6.614 millones de euros de la factura que generan las bajas a la Seguridad Social lo que acaba arrojando un impacto económico global de 76.000 millones de euros ligado al absentismo laboral, según las estimaciones barajadas por Cepyme y la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT).

El creciente volumen de absentismo equivale a que 920.000 trabajadores no hubieran acudido ningún día del año a su puesto de trabajo. Y, aunque el efecto también se debe a la incorporación de un mayor número de ocupados, la proporción viene aumentando frente a lo más duro de la crisis. En 2013 la media fueron 18,5 empleados de baja por cada 1.000 y en 2017 la cifra aumentó a 23.

Desde Cepyme y AMAT asumen que no es posible delimitar que porcentaje del absentismo es fraudulento y cuál corresponde a enfermedades o accidentes reales pero, preocupados por el alza que parece acompañar a la recuperación económica, han diseñado una herramienta para controlarlo.

En concreto, AMAT ha creado una calculadora que permitirá a cualquier empresario poder llevar un control del absentismo de sus empleados, del coste que tiene para él y la administración, y compararlo con el de resto del país.

La herramienta, que se ofrecerá gratuitamente desde la web de Cepyme, contará con tres versiones en función del número de detalles que se quieran ofrecer. La versión básica ofrece un cálculo con solo informar de la empresa, su facturación, número de empleados y días de baja.

El análisis es más detallado si se accede a una de las calculadoras más completas que analizan también el sector de actividad o el convenio al que está sujeta, ha explicado en una rueda de prensa Pedro Pablo Sánz, director gerente de AMAT.

"El problema de las pymes es que no tienen departamento laboral ni de recursos humanos", explica Garamendi, que asevera que hasta ahora el del absentismo laboral "es un tema que se les escapa" pero que con esta herramienta podrán medir.

"La herramienta es fundamental. Hoy todos hablamos de absentismo pero era necesario demostrarlo públicamente" y cuantificarlo, ha defendido Mariano de Diego Hernández, presidente de AMAT.

Para Cepyme, ha explicado Garamendi, el absentismo es un tema capital. Tanto que consideran fundamental que la mesa de negociación colectiva abierta con los sindicatos para negociar los salarios recoja su impacto en el sueldo variable. "Estamos dispuesto a compartir el ahorro" de costes que se consiga reduciendo el absentismo en forma de "más empleo y mejores sueldos", ha aseverado el presidente de la patronal de pymes.

Más allá, uno y otro han defendido la necesidad de que las mutuas puedan dar de alta a los trabajadores de baja por cualquier tipo de enfermedad -y no solo por accidentes laborales, como ahora- para lograr una mayor eficiencia.

Mutuas y empresarios se han pronunciado en este sentido de cara al desarrollo del reglamento del papel de las mutuas, aunque la esperanza del sector en lograr el éxito es mínima pues históricamente se ha reservado a la Seguridad Social la revisión de las bajas por contingencias comunes para evitar que las empresas presionen a conceder altas antes de que el paciente esté recuperado.

Contra la propuesta de Ciudadanos

A preguntas de la prensa sobre la propuesta de Ciudadanos de imponer un contrato único, Garamendi se ha mostrado "sorprendido" de que el partido no haya consultado su iniciativa con empresarios y sindicatos y ha considerado una barbaridad acabar con el contrato laboral.

Para el presidente de la patronal de pymes, este tipo de cambios en el mercado laboral no pueden impulsarse por decreto, sino que tienen que ser objeto de negociación entre empresas y trabajadores para que sean realmente útiles.

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