Pepa, la chef que da de comer a los ejecutivos en Madrid

El éxito de El Qüenco de Pepa se debe al producto

También bebe de un recetario clásico con influencia andaluza

restaurante pepa

Con 9 años limpiaba calamares y boquerones en el negocio familiar, y con 11 cocinaba al lado de su padre, al que acompañaba a los catering que daba por toda España. Más tarde trabajó junto a su madre, Aurora Muñoz, en El Qüenco, tradicional restaurante en la calle Alberto Alcocer, a escasos metros de donde ella, Pepa Muñoz, abrió en 2003 junto a su socia Mila Nieto, encargada de la sala y de los vinos, El Qüenco de Pepa.

Su máxima preocupación es controlar el origen del producto, sobre todo manejarlo e interpretarlo a su antojo. Así es como ha logrado, con discreción y sin exposición mediática de por medio, su espacio entre una clientela de alto nivel. Es uno de los emplazamientos gastronómicos preferidos por la clase ejecutiva y empresarial, pero también es fácil encontrarse con personajes famosos sentados a la mesa de este concurrido lugar, que los fines de semana adquiere un ambiente más familiar, donde predomina un recetario de corte clásico y de clara influencia andaluza, de donde procede la cocinera, nacida en Sevilla.

Su carta se rige por el mercado o por las fechas que señala el calendario. Uno de sus puntos fuertes son las verduras, y en especial los tomates, ya que asegura llevar tiempo recuperando semillas de más de 50 años, que cultiva en su huerto de Ávila y en Tudela. Recientemente, ha abierto una tienda muy cerca del restaurante, en la calle Padre Damián, 46, donde despacha calabacines, cebollas, puerros y toda clase de verduras, sin previo paso por cámaras frigoríficas.

Esplendorosas son sus rodajas de tomate con flor de sal y aceite picual (13 euros), cremosas las croquetas caseras de jamón ibérico y huevo (11 euros), y tradicional y sabroso para compartir los huevos de campo estrellados con patatas y pimientos de Padrón (17 euros).

Entre los entrantes, también se puede optar por un pulpo gallego con crema de patata y ajada (18 euros), una tortilla marinera con salsa y almejas (18 euros) o una tortilla de bacalao con patata trufada (14 euros), una versión menos acertada por lo invadida que resulta por el aderezo de trufa.

Esplendorosas son sus rodajas de tomate con flor de sal y aceite picual

También para compartir, alcachofas de Tudela fritas (16 euros), a las que les puede sobrar el queso parmesano, o una hoja de acelga rellena de verduras frescas con ajo frito (10 euros). Entre las sugerencias no faltan las coquinas de Huelva (24 euros); del mismo lugar proceden las gambas blancas (25 euros), los berberechos de Cambados al vapor (24 euros), las pijotas fritas a la andaluza (16 euros), las tortillitas de camarones (3 euros la unidad), los boquerones a la andaluza (16 euros) o las ortiguillas de Barbate (18 euros).

Entre los pescados, tiene salmonete de roca a la plancha (25 euros), rodaballo al horno (24 euros) y merluza, que prepara en distintas versiones, pero merece probar la que elabora a la romana en tacos (22 euros).

Cuenta con un apartado de carnes rojas, de chuletitas de cordero lechal fritas (23 euros) o un steak tartar cubierto de un prescindible caviar de trufa (27 euros).

De postre, merece la pena la tarta de merengue y limón.

 El Qüenco de Pepa: calle de Henri Dunant, 21. Madrid. Teléfono: 913 451 084.

www.quencodepepa.com.

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