Botín: "Otros países tienen mucho más que hacer que España" en fusiones bancarias

Asegura que "tenemos un mercado muy competitivo" en el país

La banquera defiende la publicación del informe de Deloitte sobre la resolución de Popular, pero con ciertas cautelas

banco santander pulsa en la foto

Ha sido el primer ejercicio, aunque no completo (siete meses), en el que Santander incorpora en sus cuentas a Banco Popular, y según las declaraciones y la actitud de su presidenta, Ana Botín, que estaba más sonriente y relajada que en anteriores presentaciones, la operación ha sido todo un acierto por coste y por oportunidad. “2017 ha sido, una vez más, un muy buen año” para el grupo y los resultados “muestran la fortaleza de nuestra dimensión y diversificación. Hemos cumplido con todos nuestros objetivos para 2017”, aseguró Botín.

La banquera más poderosa internacionalmente también declaró que Santander se ha reforzado “como uno de los bancos más rentables y eficientes del mundo”. Su rentabilidad sobre recursos propios (ROE) es del 7,14%, y su eficiencia del 47,4%. Santander cerró el ejercicio con un beneficio atribuido de 6.619 millones de euros, un 6,7% más que un año, tras destinar 897 millones de euros a cargos extraordinarios, entre ellos la integración de Popular (que restaron 385 millones por la integración). El impulsor del beneficio ha sido Brasil, país que ha aportado 2.544 millones de euros a la cuenta, un 42,5% más y representa el 26% del total de las ganancias del grupo.

España aporta el 15%, con un beneficio de 1.080 millones, el 57,1% más que un año antes tras descontar pérdidas de 303 millones por los activos inmobiliarios, 37 millones por la integración de Popular, (263 millones de beneficio ordinario al que se le resta 300 millones de provisiones) y un beneficio de 241 millones de Santander Consumer España. Sin estas partidas, la banca comercial aporta 1.180 millones sin Popular. Esta última entidad cerró con unos números rojos de 12.255 millones en 2017, aunque la cuenta de resultados de Santander solo se imputa 37 millones (el resto fue saneado con recursos propios de Popular en septiembre). España, así, pisa ya los talones a Reino Unido, en aportaciones de beneficios. El mercado británico sumó el 16% del resultado al obtener 1.498 millones, con una caída del 9%.

Las ganancias del grupo ha sido ligeramente inferior al que esperaba el mercado –6.965 millones de euros–. Pese a ello, los títulos de Santander subieron ligeramente en Bolsa, un 0,88%. Esta mejora destaca respecto a la penalización que sufrió Bankia el lunes, cuando presentó sus resultados con una caída del beneficio del 37%, lo que hizo caer su valor un 4,31% (en tres sesiones se deja 1.000 millones, un 6,8%).

De la cuenta de resultados del grupo destaca el crecimiento de todos sus márgenes. El de intereses mejora un 10%, las comisiones aportan un 14% más que el año anterior y los ingresos por clientes suben un 11%, de esta forma, el margen bruto crece un 10%. Los costes de explotación (en los que se incluyen los de Popular) aumentan un 9%, incremento que se compensa en parte por la baja en un 4% de las dotaciones por insolvencias.

Con esta cuenta Botín ha asegurado que Santander ha logrado cumplir todos los objetivos de 2017 y espera hacer lo mismo con los de 2018. “En 2018, prevemos crecimiento en todos nuestros mercados principales. Invertiremos aún más en plataformas digitales globales para dar mejor servicio a más clientes y de una manera más eficiente. Tengo gran confianza en que cumpliremos con todos nuestros objetivos para 2018”, subrayó.

La banquera destacó el crecimiento en clientes y cuota de mercado en España. Cuenta así, sin Popular, con 1,9 millones de usuarios vinculados, frente a los 1,3 millones de 2016, y 3,2 millones de clientes digitales (2,7 millones en 2016). El banco ha aumentado su base de clientes un 2,4% en España, pero no especificó si en Popular crecía el número o no.

El consejero delegado del grupo, José Antonio Álvarez, sí explicó que ya durante el tercer trimestre del pasado ejercicio la salida de depósitos no solo se había detenido, sino que se comenzaba a recuperar. De hecho, según los datos de cierre de ejercicio, sus depósitos sumaron 58.000 millones, un 15% más que el 7 de junio, día en el que Santander se hizo con Popular por 1 euro, pero son 13.000 millones menos que al cierre de 2016 cuando contaba con 71.000 millones. En el cuarto trimestre, según Álvarez, se ha estabilizado el crédito, aunque ha cerrado el año con 68.000 millones, frente al 70.000 millones del 7 de junio y los 73.000 millones de diciembre de 2016.

Santander ha captado en total 500.000 clientes con su Cuenta 1,2,3, desde su lanzamiento, una cifra que parece que no se ha alterado en los últimos meses. Ana Botín admitió ayer que esta cuenta, producto estrella de la entidad para vincular más a sus clientes, podrá sufrir más variaciones si cambian las condiciones del mercado, como hizo hace algún tiempo.

La banquera apoyó ayer la publicación del informe preliminar de Deloitte por parte de la Junta Única de Resolución (JUR). Este polémico informe valoraba Popular en su resolución entre 1.300 millones de euros, a unos números rojos de 2.000 millones a 8.200 millones. Pese a defender la “transparencia” en la resolución, Botín reclamó ciertas restricciones “Nos parece muy bueno que se conozca cómo estaba la entidad en el momento de la resolución. Salvo alguna cosa que preferimos que no se publique, como las alianzas comerciales, no tenemos ningún problema” (Popular mantenía alianzas que deben resolverse en seguros, tarjetas y cajeros).

La obsesión ahora de Botín es la digitalización del grupo, su asignatura pendiente. En 2017 el grupo ha invertido 2.000 millones en tecnología.

En cuanto a las fusiones, Ana Botín, considera que aún es complicada una fusión transfronteriza en Europa. Explicó que en la Unión Europea no sellevarán a cabo fusiones transfronterizas "significativas" hasta que no se complete la Unión Bancaria, lo que incluye que se produzca una libre circulación de capitales, y hasta que no se establezca un fondo de garantía de depósitos a nivel comunitario. "Existen temas estructurales que hay que arreglar para que podamos empezar a considerarlo". Como ejemplo aseguró que no existe una libre circulación de euros entre España y Alemania, apuntó Botín, quien además, afirmó que el banco no tiene "ningún plan para comprar nada en Europa".

Otra cosa son las iniciativas digitales, lanzamientos que aprovechará para introducirlos en otros países europeos. En este sentido, anunció que la entidad lanzará en el primer trimestre de este año una nueva herramienta digital respaldada por la tecnología blockchain, que permitirá agilizar las transferencias entre países, así como hacerlas más transparentes.

En relación a España, Ana Botín cree que con la configuración actual del mapa bancario existe una "gran competencia", y no ve necesaria una mayor concentración del sector, pese a la insistencia del Banco de España, e incluso del Banco Central Europeo (BCE) en estas uniones nacionales, además de las transfronterizas. De hecho, aseguró que "hay otros países donde tienen más trabajo que hacer que en España". Añadió, de hecho, que el coste medio de una hipoteca en Europa es el doble al de una hipoteca en España. "Es un mercado competititvo, los clientes tienen diferentes opciones", afirmó Botín en referencia al mercado español.

Botín también anunció que Santander España cambiará su sede. Dejará la que tiene en la calle Mesena (antigua sede de Banesto), para trasladarla al nuevo edificio de Banco Popular, ubicado en la calle Juan Ignacio Luca de Tena.

Alizanzas de Popular

En relación a las alianzas estratégicas de Popular (como en seguros, tarjetas y cajeros, entre otras, Botín señaló que a la entidad le "va a llevar su tiempo" analizar todas las opciones, aunque ha indicado que al Santander le gustaría mantener el negocio de clientes del Popular.

"Es un tema que va a llevar su tiempo, esperamos que dentro del año 2018 tengamos esto más claro", ha señalado la presidenta de Banco Santander.

La promoción de la mujer en Santander

Ana Botín ha aprovechado su comparecencia anual por los resultados para
destacar la fortaleza de la economía española, que podría crecer un 2,7% 
o 2,8% este año, en línea con el Gobierno, descontado el efecto que
podría tener la situación política de Cataluña.

Aun así, la máxima responsable del Santander cree que España todavía
tiene la tarea de mejorar la productividad, porque se han creado muchos
puestos de trabajo, pero hay que crearlos "mejores", lo que permitirá
sueldos más elevados.

La banquera se ha mostrado a favor de que hombres y mujeres reciban el mismo salario por las mismas funciones y haya igualdad de oportunidades. "Si los hombres y las mujeres somos igual de listos, deberíamos estar al 50 %", ha considerado.

"En Santander, a igualdad de puestos, estamos prácticamente igual en salarios. Sin embargo, aunque el 55% de la plantilla son mujeres, solo un 20% son directivos", ha reconocido.

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