Aena llama la atención a las aerolíneas por la subida de los billetes tras la rebaja de tasas

Espera compensar el impacto de 2.000 millones en sus ventas en 10 años

Las compañías aducen al alza en el combustible como efecto adverso

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Los presidentes de Iberia y Aena, Luis Gallego y Jaime García Legaz, respectivamente, en el Foro Hotusa Explora celebrado la semana pasada.

El nuevo presidente de Aena, Jaime García Legaz, ya ha impuesto a su equipo la tarea de hacer más competitivos los aeropuertos españoles en el entorno europeo, pero echa de menos una mayor implicación de las aerolíneas.

Al cierre de 2017, el operador público ha constatado que su bajada de tasas, con un 2,2% anual entre 2017 y 2021, no ha repercutido en una rebaja de los billetes de avión. Y ello a pesar de que fue una petición expresa del ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, cuando hace un año salió adelante el documento de regulación aeroportuaria DORA.

Según datos recopilados por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), volar en España en 2017 fue un 3,4% más caro que en el año anterior, con un IPC que subió un 1,1% (1,9% anual para el grupo Transporte) y las citadas tasas que las aerolíneas pagan a Aena descendiendo un 2,2%. El margen, según defiende García Legaz, debe haberse quedado en los balances de las compañías y no en el bolsillo del consumidor. Como consuelo, Aena ha recibido un notable incremento en el número de pasajeros en sus terminales que, según estimaciones internas, deben amortiguar prácticamente en su totalidad los 2.000 millones que dejará de ingresar por el tijeretazo a las tasas hasta 2021 y la promesa del Gobierno de no subirlas en los cinco años siguientes.

El operador tratará de mejorar su oferta al viajero asiático en Barajas para competir con aeropuertos como el de Fráncfort

Desde Aena se está trasladando al sector que toda la cadena de valor debe implicarse para hacer sostenible el crecimiento de viajeros, mientras fuentes de distintas aerolíneas explican que “la batalla de precios es evidente pese a condicionantes externos adversos como es el de la subida del combustible”. Por otra parte, han desaparecido competidores como Monarch y Air Berlín, ambas con volumen relevante de operaciones hacia o desde España.

El presidente de Aena coincidió la semana pasada en un foro turístico con su homólogo de Iberia, Luis Gallego, y ambos aprovecharon la ocasión para cruzar reproches. Gallego puso de manifiesto la pérdida de competitividad de Madrid-Barajas como hub de referencia en el salto entre Europa y América Latina, y García Legaz recordó que las compañías podían haber recortado sus tarifas para atraer más clientes y que los aeropuertos españoles son entre un 40% y un 45% más baratos que sus comparables en el exterior.

El pulso entre el operador y sus clientes se produce en un momento histórico para el transporte aéreo y el turismo en España. El ejercicio 2017 ha arrojado cifras notables como la de los 249 millones de pasajeros (un 8,2% más que en 2016), de los que 175 millones realizaron vuelos internacionales (un 8,4% más); los 5.500 vuelos operados cada día por Enaire, y la apertura de 449 nuevas rutas aéreas desde o hacia este país. Con ocho de cada diez turistas entrando en España a través de los aeropuertos, el Gobierno ha puesto el marchamo de estratégico para la economía al transporte aéreo.

Y 2018 apunta a más: las aerolíneas reservaron slots (derechos de despegue y aterrizaje) para la temporada de invierno (octubre de 2017 a marzo de 2018) que suponen 102,6 millones de asientos, un 11,3% más que en el invierno precedente. Y la temporada de verano se prevé sobresaliente.

El operador público defiende que los aeropuertos españoles son entre un 40% y un 45% más baratos para las compañías aéreas que sus comparables en el exterior

Debilidades

Aena apunta que es el único gestor aeroportuario que ofrece una visibilidad de cinco años en tasas a las aerolíneas, pero reconoce puntos de mejora en sus principales infraestructuras. García Legaz cree que el hub germano de Fráncfort capta gran parte de los viajeros asiáticos por haber adaptado la oferta a sus gustos. En este sentido, Aena y también Iberia, trabajan en mejoras en sus salas VIP y la primera de ellas tiene lanzado con Telefónica un proyecto de digitalización que promete revolucionar la experiencia del viajero en Barajas.

Otro avance, comunicado el viernes por la firma pública, es dotar a las terminales de mayores espacios para trabajar, aspecto en el que se han mejorado las prestaciones de Barcelona-El Prat.

Pero la reivindicación de Iberia va más allá de este tipo de retoques, y urge que el AVE llegue a Barajas y se convierta en un eficaz alimentador de los vuelos de larga distancia, así como una garantía de conectividad con el resto del país para los viajeros que llegan a Madrid. Otro clásico entre las peticiones del sector es el de la mayor agilidad en los controles de seguridad, especialmente tras el caos provocado el pasado verano por las huelgas del personal privado en El Prat.

Las aerolíneas asentadas en España reivindican, por último, estar representadas en los Comités de Coordinación Aeroportuaria, donde distintas Administraciones y agentes sociales copan los asientos.

Un servicio con peso en la cesta de la compra

- El transporte es uno de los 12 grupos tomados en cuenta para la formación del Índice de Precios al Consumo (IPC), y su peso es determinante: con una ponderación del 14,67% es el segundo grupo, tras el 19,77% de la alimentación y por delante del 13,30% de la vivienda y el 12,12% del alojamiento y restauración.

- El tamaño de muestra para calcular el IPC es de 479 bienes y servicios de consumo, para los que son recogidos más de 200.000 precios en 30.000 establecimientos de toda España.

- Lo habitual es que el INE recolecte precios una vez al mes, entre el día 1 y el 22. Para los productos frescos se hacen entre dos y tres sondeos mensualmente. Y hay un tercer grupo de bienes y servicios, entre los que figuran el billete de avión, la gasolina o el tabaco, sobre los que se recoge información durante todo el mes de referencia.

- La subida del 3,4% en el transporte aéreo que apunta el INE en 2017 es la media entre el encarecimiento del 5,2% para volar al exterior y la bajada del 2,1% para moverse entre aeropuertos españoles.

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