La guía maestra de los mejores gestores de fondos de renta variable española

La guía maestra de los mejores gestores de fondos de renta variable española

Los expertos aprecian el fuerte crecimiento y tienden a despreciar el riesgo político catalán

Los fondos de inversión especializados en Bolsa española configuran seguramente el mejor vehículo del que disponen los particulares para obtener buenos retornos a sus apuestas; y las carteras de inversión de tales fondos constituyen también la mejor panoplia de pistas de inversión de los pequeños inversores, tanto para estimar el comportamiento de los índices como para escudriñar las compañías que pueden tener mejor desempeño que tales índices. Una síntesis de las iniciativas de los ocho gestores que mejor tarjeta de rentabilidad entregaron en 2017 como la que hoy desvela este periódico es, por tanto, una guía de inversión cuasi imprescindible para quienes buscan valores del mercado doméstico, puesta en el contexto en el que se desenvolverá la renta variable este ejercicio.

Llama la atención que existe un consenso bastante generalizado sobre la escasa penetración del riesgo político, pese a que el conflicto catalán sigue sin resolverse del todo ni en uno ni en otro sentido, y que es unánime la opinión de que el crecimiento de la economía seguirá asistiendo al país con tasas muy similares a las de los tres últimos años, lo que garantiza que los beneficios de las empresas mantendrán el tono creciente. No aprecian pérdidas en el vigor de la demanda, no aprecian encarecimiento de las materias primas y no aprecian que el coste de la financiación vaya a suponer todavía un problema, tanto por el saneamiento de los balances de los años pasados como por el retraso todavía importante en las subidas de los tipos de financiación por parte de los bancos centrales.

Las apuestas con este escenario siguen siendo las empresas de consumo cíclico, las socimi y por vez primera con carácter casi general los bancos, por la mejora que en sus cuentas de resultados tendrá la expectativa de subidas de los tipos en el medio plazo. Lógicamente, respetando estos criterios, los inversores deberían añadir algunos otros que tranversalmente condimentan un buen porfolio financiero: desenvolvimiento preferente en mercados con ciertas barreras de entrada, escaso apalancamiento, uso intensivo de la tecnología en sus procesos, generación regular de caja y pago contrastado de dividendos.

Normas
Entra en EL PAÍS