El viaje inversor se hace mejor conduciendo

Los mercados alcistas pueden cambiar rápidamente, y afectar a los fondos pasivos

El viaje inversor se hace mejor conduciendo

Ha habido un gran aumento en la inversión pasiva: enfoques de inversión que siguen índices generales de mercado en lugar de tomar decisiones de inversión “activas”. En la última década, se estima que más de 1 billón de dólares ha salido de los fondos activos, con soluciones pasivas que ofrecen a los inversores un amplio acceso al mercado a través de un coste eficiente, atrayendo fuertes entradas.

No es de extrañar que un número cada vez mayor de inversores haya optado por utilizar los índices del mercado. Han sido generosamente recompensados, ya que los índices de todo el mundo han experimentado un periodo alcista que es notable tanto en su magnitud como en su duración. El rendimiento estelar ha hecho que sea fácil pasar por alto las deficiencias o preocupaciones relacionadas con el seguimiento de un índice.

Sin embargo, los mercados alcistas pueden convertirse rápidamente en mercados bajistas y los inversores que siguen los índices pueden ser particularmente susceptibles a cualquier reversión de la suerte.

A pesar de su aumento de popularidad, la inversión pasiva tiene todavía que probarse en un escenario de fuerte caída de los mercados. Si bien seguir a la multitud puede parecer una opción cómoda, permitiendo a los inversores situarse en la ola de los mercados en alza, también significa que los inversores se ven arrastrados hacia abajo con todos los demás cuando cambia la marea.

Por definición, adoptar un enfoque pasivo significa elegir no tomar decisiones de inversión proactivas, independientemente de lo que el mercado presente y de las oportunidades que surjan dentro de un universo de inversión determinado a medida que la situación vaya cambiando.

Si bien puede ser tentador seguir a la multitud, si los inversores eligen un enfoque activo de inversión (uno que se centre directamente en las cualidades intrínsecas de cada inversión individual) pueden dirigir su propio camino mientras buscan aprovechar una variedad de oportunidades.

Los enfoques de inversión activa cuidadosamente administrados posibilitan a los gestores de inversiones tomar decisiones caso por caso en función de los méritos individuales de cada compañía. Al permitir que el inversor coloque el valor correcto en compañías fuertes, independientemente de su capitalización bursátil, los enfoques activos pueden proporcionar una cartera más segura en caso de una desaceleración; es lógico que las empresas más fuertes estén mejor situadas para capear cualquier tormenta.

Pero ser activo no se trata solo de proteger a los inversores contra las adversidades, sino también de tratar de mejorar en las situaciones alcistas encontrando empresas que el gestor de inversiones considere que pueden proporcionar mejores rendimientos que sus homólogos en los buenos y malos tiempos.

Invertir con alta convicción es fundamental en un mundo en el que muchas clases de activos tradicionales ofrecen un bajo potencial de rentabilidad y están altamente correlacionadas. Por ejemplo, nuestro proceso de alta convicción se centra en la selección de empresas con modelos de negocio sostenibles que consideramos que pueden ofrecer retornos económicos atractivos que el mercado no valora bien.

Las empresas con modelos de negocio sostenibles y que son resistentes a los cambios económicos ofrecen las mejores oportunidades para los inversores. Las compañías de alta calidad son aquellas que generan un exceso de rendimiento financiero a lo largo de los ciclos económicos; tales compañías típicamente son muy eficientes en el uso del capital, son generadoras de caja y no dependen de los mercados para financiarse. Y con el fin de generar esos retornos de manera sostenible, habrán acumulado barreras estratégicas o líneas de defensa contra amenazas provenientes de competidores, proveedores o regulaciones.

Desde nuestro punto de vista, en general las empresas de calidad tienden a superar al mercado a largo plazo. Creemos que los mercados a menudo pasan por alto e infravaloran a estas compañías y que un enfoque disciplinado, complementado por análisis fundamental, puede ayudar a identificar las mejores acciones de su clase, así como inversiones oportunistas.

Además, como inversores activos también podemos tener en cuenta consideraciones extrafinancieras, como las prácticas y los logros de una empresa en cuestiones ambientales, sociales y de gobierno corporativo, y al mismo tiempo evitar empresas altamente controvertidas.

Creemos que las oportunidades para los inversores activos son particularmente destacadas en los mercados que se caracterizan por la diversidad. Tomemos los mercados emergentes: un grupo heterogéneo de países, cada uno con dinámicas muy diferentes, que son ignorados por los índices de capitalización bursátil y, por lo tanto, son pasados por alto por los inversores pasivos.

La inversión activa permite favorecer las inversiones en aquellos países, sectores y compañías que se cree que están mejor posicionados para el crecimiento a la luz de las tendencias geopolíticas y otras dinámicas importantes del mercado.

Por ejemplo, la mayor incertidumbre en torno a los flujos comerciales mundiales ha puesto de relieve la necesidad de que las economías de mercados emergentes se centren en aumentar la demanda interna de sus productos y servicios, al tiempo que reducen su dependencia de las exportaciones. Existe una gran diversidad en cuanto a cómo están posicionados los diferentes mercados emergentes (y los sectores y empresas dentro de estos) para este cambio y solo los inversores activos pueden identificar a los que están mejor situados.

Los inversores pasivos deberían resistirse a la sensación falsa de seguridad: en algún momento puede haber una abrupta corrección del mercado o una rotación de este a medida que el mercado alcista llega a su fin, y los inversores deben asegurarse de que están posicionados para ello. Creemos que la inversión de alta convicción basada en la calidad es la forma racional y prudente de invertir en los mercados de renta variable.

Didier Rabattu es jefe de renta variable global de Lombard Odier Investment Managers

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