Una nariz electrónica para catar cerveza

Cerveceras y ‘startups’ se alían para revolucionar los puntos de venta y la experiencia de compra

La aceleradora del grupo Mahou San Miguel ha recibido 140 candidaturas

cerveza artesana

Hay pocos sectores que escapen a la transformación tecnológica. Ni siquiera los más tradicionales, en los que los procesos de innovación tardaron más en llegar. La industria cervecera es una de las que mejor ilustran esta situación, y uno de los grupos punteros es Mahou San Miguel, que recientemente ha cerrado la segunda edición de BarLab, la aceleradora de startups que fundó hace dos años para impulsar diferentes proyectos innovadores dentro del sector.

“El de la cerveza era un mundo que hasta hace relativamente poco estuvo alejado de estos avances, pero en los últimos años el crecimiento ha sido enorme. Principalmente en lo relativo a la experiencia durante el consumo y la obtención de información a tiempo real”, explica la directora digital de Mahou San Miguel, Eloísa Ochoa. Las posibilidades de la tecnología son enormes, “debido sobre todo al margen de crecimiento de un sector que aún no se ha explorado en su totalidad”. Así, en esta última edición, el grupo cervecero ha seleccionado un total de cinco proyectos, de entre más de 140 candidatos, para desarrollarlos y extrapolar sus ideas al mercado.

Uno de ellos es Up Devices, una nariz electrónica de bolsillo que permite complementar el juicio sensorial de una cerveza, como si de un catador experto se tratase. “El prototipo se comporta como nuestra propia nariz, oliendo muestras de cerveza. Antes, al artefacto se le ha introducido mediante técnicas de análisis de datos información sobre determinadas cervezas conocidas, así que si detecta información confusa se puede saber si la bebida tiene algún defecto o si se sale de un parámetro concreto”, prosigue Alfredo Azabal, ingeniero de producto y cofundador de la empresa.

Hasta la fecha, estos expertos han reproducido y trabajado con hasta 1.500 medidas, centrándose únicamente en cinco tipos de cerveza de distintos estilos, desde las sin alcohol a las más estándares. Por ahora, esta nariz electrónica está diseñada únicamente para los productores, “pero el objetivo es que dentro de poco llegue al usuario final, para que pueda tener toda la información de cualquier malteado midiendo únicamente los gases emitidos, desde los aromas a la graduación alcohólica, pasando por posibles defectos”, apunta.

Otra de las ramas del sector que más avances está viviendo es la centrada en revolucionar el punto de venta. En este sentido, Mahou San Miguel se ha aliado con B24IoT, otro de los proyectos seleccionados por el grupo. Este sistema de sensores utiliza el internet de las cosas para hacer seguimiento del consumo de cerveza en barril en tiempo real. “Un sensor envía una honda en cada recipiente, y en función del tiempo de respuesta podemos saber la cantidad de cerveza que tiene”, cuenta el consejero delegado de la firma, Antonio Martín. De esta forma se puede conocer la cantidad de cerveza que se consume en una franja horaria concreta, saber cómo afecta al momento una campaña publicitaria o el tiempo que un barril lleva pinchado. Estos avances permiten, por ejemplo, “ofrecer al cliente servicios adicionales como los pedidos automáticos, además de dinámicas promocionales ajustadas a sus ritmos de venta”, resume Martín.

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