Alibaba y Tencent, el azote chino de Amazon y Facebook

Ambas compañías controlan el 90% del negocio digital en China y aceleran su internacionalización

Cuentan con una importante cartera de participadas en negocios estratégicos

Jack Ma, presidente del grupo Alibaba, y Ma Huateng, presidente y consejero delegado de Tencent Holdings.
Jack Ma, presidente del grupo Alibaba, y Ma Huateng, presidente y consejero delegado de Tencent Holdings.

Los gigantes de internet chinos –especialmente Alibaba y Tencent– aceleran en su carrera internacional. Quieren comer terreno a sus rivales estadounidenses (Amazon, Google, Facebook, Apple, Microsoft), y los datos muestran que están dando pasos en la buena dirección. Tencent, dueña de los servicios de mensajería WeChat y QQ, se convirtió el pasado martes en la quinta mayor empresa del mundo por valor bursátil, arrebatando la plaza a la poderosa Facebook, que volvió a superarla por poco a final de la semana (432.480 millones de euros de capitalización de la primera por 448.825 millones de la segunda).

Tras esta proeza, Ma Huateng, consejero delegado de Tencent, se convirtió en el noveno hombre más rico del mundo. Según Forbes, su fortuna asciende a unos 48.300 millones de dólares, superando a los creadores de Google, Larry Page y Sergey Brin.

Sin apenas ruido mediático, al menos fuera de China, Tencent se ha revalorizado un 120% en lo que va de año (por un 59% de Facebook). Los últimos resultados han ayudado a tirar de su acción. La firma, fundada en 1998, registró en el tercer trimestre de este año unos ingresos de 8.347 millones de euros, un 61% más que en el mismo periodo de 2016. Tencent registró crecimientos récord en los segmentos de juegos, contenido digital, publicidad y servicios de gestión de pago. Sus ganancias en el mismo periodo ascendieron a 2.305 millones, un 67% más.

Tencent, aunque apenas es conocida en Occidente, empieza a ser un valor a tener en cuenta, según los analistas, que sitúan a la empresa en la misma liga que gigantes como Google, Facebook o Amazon. Entre las razones de su crecimiento está su aplicación WeChat, casi omnipresente en China, donde casi 1.000 millones de personas la utilizan. Inicialmente, era una plataforma de mensajería como WhatsApp, pero hoy es como una navaja suiza: sirve igual para enviar mensajes y hablar que para consumir contenidos, pagar compras, pedir un taxi y obtener comida para llevar, entre otras muchas cosas. Tencent planea exportar este popular servicio fuera de China y Malasia ha sido el primer país elegido. La única pega que ponen los expertos es que las comunicaciones en WeChat no están encriptadas, lo que podría frenar su éxito.

Su otra gran fortaleza está en los juegos. Tencent cuenta con franquicias muy populares como League of Legends y Honor of Kings. Además, pagó 8.600 millones de dólares por una participación mayoritaria en Supercell, la firma finlandesa que desarrolló Clash of Clans. Solo este negocio le generó 3.430 millones de euros en el tercer trimestre de este año.

La compañía cuenta igualmente con una potente cartera de inversiones, que ha ido construyendo en los últimos tiempos. Entre otras, tiene participaciones relevantes en Snap, la empresa propietaria de Snapchat; en Lyft, el principal rival de Uber en EE UU, y en el fabricante de vehículos eléctricos Tesla.

Pese a todo, Tencent no ha logrado aún ser tan global como Alibaba, compañía fundada en 1999 por Jack Ma, un exmaestro de escuela considerado ya hoy uno de los empresarios más influyentes del mundo. Alibaba nació como un marketplace para ayudar a las empresas a venderse productos entre sí (B2B), pero hoy es un auténtico conglomerado empresarial, con algunos de los ecommerces más grandes del mundo: Taobao (el Ebay chino), Tmall (que ayuda a las marcas internacionales a vender directamente a consumidores chinos, y que acaba de desembarcar en Rusia, su primer país fuera de China) y Aliexpress, su plataforma de venta minorista, dirigida al consumidor internacional, y que siguiendo su proceso de internacionalización, ya admite algunas marcas españolas.

Alibaba, que en el último día del soltero (el 11-11) superó los 25.000 millones de dólares de ventas en un solo día, vale hoy en bolsa 414.000 millones (tras subir un 117% desde principios de año) y cuenta, al igual que Tencent, con un sistema propio de pago: Alipay, similar a Paypal. “Entre ambas tienen una cuota de mercado duopolística en el mercado de los pagos digitales en China”, dice a CincoDías Fernando Aparicio, director de Amvos Digital.

El experto español destaca que “entre Alibaba y Tencent agrupan el 90% del negocio digital en China; todo lo transaccionable en internet. Ninguna empresa occidental ostenta ese poder. Amazon tiene el 52% del mercado de EE UU”, resalta para demostrar el poder que suman ambas empresas.

Aparicio coincide con Nacho de Pinedo, CEO de ISDI, en que Tencent y Alibaba (que en 2016 vendió mercancías por valor de 547.000 millones de dólares, lo que la convierte en la mayor plataforma mundial en volumen de transacciones) están tejiendo una tela de araña para crecer dentro y fuera de su país. “Juntan empresas (y participadas) que son complementarias, y que hace que generen un ecosistema propio. Y no hay que olvidar que la legislación china es más favorable para un monopolio”, señala De Pinedo. Este pone el ejemplo de Alibaba, que tiene un 18% en Youku Tudou (el Youtube chino) y un 32% en la red social Weibo. “Ello le permite tener canales de recurrencia y de notoriedad que trabajan a su favor”, remarca.

Según Aparicio, “el volumen de usuarios que manejan a través de sus plataformas les permite ir desarrollando servicios en otros sectores (banca, seguros, logística, entretenimiento, moda...) Se están metiendo en todos las actividades de la economía”. "El hecho de que Tencent y Alibaba cuenten desde 2015 con licencias bancarias en China (WeBank y MYBank, respectivamente) obligará a las empresas americanas a mover ficha en el negocio de los servicios financieros". Sus últimas apuestas: la inteligencia artificial, los coches conectados (han cerrado acuerdos con Audi, por ejemplo), los supermercados online y offline (Alibaba acaba de invertir 2.450 millones en la cadena Sun Art), y el turismo, con servicios como Fliggy (de Alibaba) y Meituan Travel (financiado por Tencent).

Tamaño de mercado, diversificación e innovación, las reglas del éxito

Logo de Tencent en una conferencia en Pekín.
Logo de Tencent en una conferencia en Pekín.

La gestora Schroders habla ya de las BAT, el acrónimo en el que incluye a tres gigantes tecnológicos chinos: Baidu (el Google chino) y las citadas Alibaba y Tencent. En su opinión, las dos últimas han logrado un gran éxito “expandiendo su negocio fuera del comercio electrónico y los juegos online en áreas como la programación en la nube, los pagos, la publicidad y el vídeo”. Según Toby Hudson, gestor de Schroders para Asia, las tres compañías están “perfectamente posicionadas para explotar nuevas oportunidades de negocio por su conocimiento de los gustos de los consumidores”, gracias a la enorme cantidad de datos que amasan a través de sus plataformas.

Schroders destaca que el crecimiento de la economía digital china de los últimos años ha ayudado a estos gigantes a crecer. También a JD.com, otro potente ecommerce chino, que ya aparece en los rankings como uno de los mayores del mundo. Y de cara al futuro, esta gestora calcula que el consumo anual en China podría crecer desde 4,4 billones de dólares al año en 2016 hasta 9,7 billones en 2032, gracias a las pequeñas ciudades y a los 700 millones personas que viven en entornos rurales. Esta situación favorece la penetración del ecommerce (China supone el 40% del comercio electrónico mundial), ante la falta de alternativas de consumo offline para acceder, por ejemplo, a productos de grandes marcas internacionales. Un entorno que aprovecharán estos gigantes.

Lejos de la creencia de que estas empresas copian e imitan a sus rivales estadounidenses, Aparicio y De Pinedo destacan que “Tencent y Alibaba son compañías muy innovadoras”. Sobre este punto, destacan, por ejemplo, cómo estas compañías han sobrepasado a Facebook en el tema de los pagos sociales, y como es esta la que les imita. La gestora Schroders apunta además que ambas compañías tienen grandes sumas de efectivo en caja para seguir comprando empresas o tomando posiciones en negocios fuera de China.

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