¿Qué le espera a la deuda soberana española ante las elecciones del 21D?

Los gestores prevén volatilidad pero en menor medida que tras el referéndum de octubre

La posición mayoritaria es neutral, con escasas perspectivas de compra

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Ambiente ante el Palau de la Generalitat, en el primer día laborable tras la puesta en marcha del artículo 155 EFE

La deuda soberana española ya dejó de estar en el foco mayoritario de las compras de los gestores. El largo recorrido de alza de precios que siguió a los momentos de máxima tensión alcanzados en 2012, sostenido por las compras constantes del BCE, está casi agotado y la postura más generalizada en el mercado es de neutralidad.

Los bonos soberanos españoles no ofrecen en la actualidad una opción clara de compra, aunque el impacto de la crisis política en Cataluña podría crear una nueva oportunidad. De hecho, quienes apostaron por la deuda pública española en los momentos de mayor tensión, a principios del pasado mes de octubre, se han anotado una ganancia, puesto que las rentabilidades han descendido desde entonces, a la inversa del consiguiente alza de precios. Así, la prima de riesgo española se colocó el 4 octubre en los 132,5 puntos básicos, con el bono en el 1,77%. Y ahora se ha relajado hasta los 114, con el rendimiento del bono a diez años en el 1,5%.

“Cataluña no dio una oportunidad de compra de deuda soberana española como lo dieron las elecciones francesas”, explica Joaquín Álvarez-Borrás, director de renta fija de Mutuactivos. De hecho, la prima de riesgo española alcanzó máximos anuales, por encima de los 150 puntos básicos, en febrero y marzo de este año y su rebaja posterior dejó un recorrido de ganancia para quien comprara entonces. “Puede que haya cierta volatilidad hasta las elecciones autonómicas del 21 de diciembre. Somos prudentes, solo aprovecharíamos para comprar si se alcanzan picos en la prima de riesgo en los 130 puntos básicos”, añade Álvarez-Borrás, que tiene una visión neutral para la deuda española.

Las compras de bonos soberanos del BCE han hundido a mínimos las rentabilidades de la deuda y van a prolongarse durante gran parte de 2018, con una media mensual cercana a los 45.000 millones entre compras netas y reinversión de vencimientos. La alternativa que encuentran los gestores para arañar rentabilidad está en los momentos de tensión que deja el riesgo político en la zona euro, con Cataluña como último capítulo.

Sin embargo, la resistencia mostrada por la deuda soberana española al desafío independentista catalán ofrece pocas oportunidades, a juicio de los gestores. “La deuda soberana española me parece un poco cara. Podría surgir una ventana de valor si el mercado se toma a mal el resultado de las elecciones del 21D”, apunta Ascensión Gómez, responsable de renta fija de Trea Asset Management. La gestora prevé una victoria de ERC que sin embargo no supondría redoblar el pulso independentista, sino una nueva etapa más negociadora.

“No tenemos una preocupación particular sobre la deuda soberana española. Nuestra visión es neutral”, añade Mario Oberti, director de renta fija de la gestora de Sabadell.

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