Del “asesinato de Botín” al caso Nóos, los intentos de Ausbanc para sacar dinero

El juez identifica ocho causas que Pineda y Bernardo usaron para negociar

La asociación usaba a Manos Limpias para presionar a grandes empresas y bancos

Ausbanc
La infanta Cristina y su marido, Iñaki Urdangarín.

El supuesto "asesinato de Emilio Botín", las emisiones de gases tóxicos de los automóviles Volkswagen o las implicaciones de miembros de la Casa Real en el Caso Noos fueron algunos de los frentes en los que la asociación de usuarios de banca Ausbanc habría utilizado al sindicato Manos Limpias para presionar a empresas y personalidades a cambio de dinero.

Así lo recoge el auto de procesamiento emitido por el juez instructor del caso, el magistrado de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, que dibuja la supuesta red de extorsión que habría puesto en marcha Luis Pineda, presidente de Ausbanc, con ayuda del secretario general de Manos Limpias, Miguel Bernard, y otra docena de colaboradores.

De las vías de supuesta extorsión que unían a ambas plataformas, el juez destaca las presiones ejercidas en causas judiciales abiertas contra entidades, empresas y personalidades, o bien la amenaza de abrir nuevos litigios emprendiendo acciones legales, a fin de lograr el apoyo financiero de los interesados.

El juez cita varios casos. Destaca el intento de utilizar la muerte de Emilio Botín, que falleció el 10 de septiembre de 2014 en la sede de Banco Santander, en la Ciudad Financiera de Boadilla, para lograr dinero de la entidad que presidía.

En concreto, Pineda se ofreció a impedir que Manos Limpias pusiera en marcha las acciones legales que tenía previstas para denunciar el presunto asesinato del banquero, que fue sustituido inmediatamente por su hija, Ana Botín, a fin de “aprovechar la petición de financiación vía convenio publicitario con el Banco de Santander”, recoge el auto.

Otra causa relevante fue la implicación del presidente de Unicaja, Braulio Medel, en la investigación sobre el llamado caso de los ERE en Andalucía. Según la investigación, a cambio de compartir información con Medel y preparar su declaración en un juicio en el que estaba personado Manos Limpias, Ausbanc “recibió una importante contraprestación económica abonada por Unicaja y camuflada en convenios publicitarios, patrocinios y otros servicios”.

El juez también cita otros casos financieros, como una denuncia de Manos Limpias contra Banco Sabadell, pero también plantea ejemplos de otros sectores, como la amenaza de denunciar una campaña publicitaria de Endesa o las presiones contra Volkswagen por el escándalo de las emisiones de gases contaminantes de sus automóviles o el procedimiento por publicidad engañosa del modelo Skoda Octavia.

El auto también refiere colaboraciones entre Manos Limpias y Ausbanc para saldar cuentas con enemigos de Pineda, como el representante de Facua Rubén Sánchez, o Fernando Puig, que fue Subsecretario de Sanidad y Consumo en la época en la que Ausbanc fue expulsada del Registro Estatal de Asociaciones de Consumidores y Usuarios.

Quizás el más célebre ejemplo de colaboración entre Pineda y Bernard fue el del caso Palma, ante la implicación de la Infanta Cristina en el caso Nóos, donde Manos Limpias ejercía de acusación popular. Pineda se ofreció a retirar la acusación que lideraba la abogada Virginia López Negrete a cambio de una compensación de entre dos y tres millones de euros.

El documento del juez también refiere las negociaciones abiertas por Ausbanc con otras empresas y entidades para lograr fondos, a menudo “camuflados” como convenios publicitarios. Se trata de Liberbank, Nissan, Barclays, Caja Castilla La Mancha, la CAM, Caja Madrid, Cajasur, Caixa Geral, Caja Vital, Gas Natural Fenosa, Citibank, o Bankia.

Otra estrategia fue presionar a Caja Madrid (luego Bankia), BBVA o Telefónica realizando intervenciones incómodas durante sus juntas de accionistas para tratar de que las empresas accedieran a pagar a Ausbanc.

En paralelo, se instaba a las entidades financieras a financiar a Ausbanc bajo la justificación del informe trimestral de consultas y reclamaciones en el que la asociación glosaba las quejas de los consumidores de la banca.

Finalmente, Ausbanc aprovechaba su condición de asociación sin ánimo de lucro en defensa de los consumidores para tratar de lograr subvenciones públicas como método de financiación que, según se desprende de las pesquisas, supuestamente acababa en las manos privadas de sus máximos responsables.

La investigación que acaba de concluir apunta a la existencia de un entramado criminal responsable de delitos de estafa, extorsión, amenazas, administración desleal, fraude en las subvenciones y pertenencia a organización criminal por el que el juez insta a iniciar un procedimiento judicial contra 14 acusados encabezados por Pineda, Bernard y Negrete.

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