La otra carta de AEB y CECA sobre Cataluña

La banca guarda una misiva en defensa de la estabilidad financiera que confía no publicar

El freno de la salida de depósitos por el cambio de sede de CaixaBank y Sabadell aparcó la difusión del texto

cambio sede social
Sede de Cecabank, el banco de las antiguas cajas de ahorros, situado en el mismo domicilio social que CECA

La iniciativa promovida por Crida per la democràcia, plataforma vinculada a Omnium Cultural y la Assemblea Nacional de Catalunya (ANC), para retirar el viernes dinero en efectivo de los cinco principales bancos nacionales generó división en el Govern. El conseller de Empresa y Conocimiento, Santi Vila, se desmarcó de esta llamada soberanista, mientras que el vicepresidente y conseller de Economía, Oriol Junqueras, se limitó a apelar a la “libertad de consumo”.

Las entidades financieras, por su parte, aseguraron que la campaña no tuvo prácticamente incidencia.

Puede ser por ello por lo que los bancos tampoco decidieron sacar el viernes del cajón una carta en la que alertan sobre los riesgos que para la estabilidad financiera tendría la declaración unilateral de independencia de Cataluña, y por lo tanto, su posterior exclusión de la zona euro.

Las patronales de los bancos y de las antiguas cajas de ahorros –AEB, presidida por José María Roldán, y CECA, con Isidro Fainé a la cabeza– , y sobre todo, sus principales asociadas, Santander, BBVA, CaixaBank, Bankia y Sabadell, acordaron y redactaron el pasado 4 de octubre, una carta advirtiendo sobre la salida del euro de Cataluña y las consecuencias para toda España.

La misiva –que recuerda a la difundida el 18 de septiembre de 2015 también firmada por las dos asociaciones–, no ha visto aún la luz, pese a llevar en el cajón 19 días. Tampoco se sabe si se hará pública en breve o quedará descartada totalmente su emisión. Todo depende de cómo evolucionen los acontecimientos políticos en Cataluña, explican fuentes del sector, aunque otras fuentes afirman que tras someterse a debate su difusión o no entre las cinco principales entidades, se optó finalmente por no hacerse público su contenido salvo que Carles Puigdemont declarase la independencia de Cataluña.

La salida exprés de Barcelona de CaixaBank con su cambio de sede a Valencia, y la de Sabadell a Alicante templaron los nervios iniciales del sector, y sobre todo de estas dos entidades, razón por la que las dos patronales decidieron guardar en el cajón el comunicado. La fuga de depósitos –que ha podido sobrepasar los 10.000 millones de euros, según algunas fuentes, aunque ya se ha podido recuperar una pequeña parte–, se había aminorado, y parecía que la situación de pánico provocada por el resultado del referéndum independentista ilegal del 1 de octubre se había frenado. Por lo que la banca decidió no sacar a la luz el comunicado.

Otra línea roja pudo ser el sábado, tras la aplicación por parte del Gobierno de Rajoy del artículo 155, y cuya reacción del Govern podía sorprender, aunque no fue así. Por ello, el sector prevé que ya no tiene sentido reclamar a través de un comunicado la estabilidad del sistema financiero, ya que podría crear ahora una alarma innecesaria una vez que parece que lo peor ha pasado, por lo menos para la banca.

La banca ya hizo una declaración similar hace dos años, justo unos días antes de que se celebraran las elecciones catalanas del 27 de septiembre. Entonces, además de reclamar la estabilidad financiera pidieron que se “preservarse el orden constitucional y la pertenencia a la zona euro del conjunto de España”.

Esta semana comienzan las presentaciones de resultados de la banca correspondientes al tercer trimestre. En esta ocasión será CaixaBank la entidad que abrirá la temporada y, curiosamente, por primera vez en su historia los resultados los presentará en su nueva sede social situada en Valencia. Al parecer, la cuenta de resultados de la entidad que preside Jordi Gual será bastante buena, con unos resultados destacados, aunque en esta ocasión no serán precisamente sus beneficios los protagonistas de la rueda de prensa. La crisis catalana, el cambio de sede, la salida de depósitos, y el futuro de la entidad al margen de su región de origen marcarán, seguro, gran parte de la reunión.

Lo mismo se prevé que sucederá en el acto con la prensa de Banco Sabadell, que se celebrará en Madrid también por primera vez. Solo dos pequeñas entidades financieras catalanas, Caja de Ingenieros y Caixa Guissona, han decidido, de momento, mantener su sede en Cataluña. Caja Ingenieros es una cooperativa de crédito creada en 1967. Tiene 24 oficinas (13 de ellas en Cataluña). Sus activos suman 2.710 millones de euros. Caixa Guissona, fundada en 1963 tiene solo cuatro sucursales.

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