La escalada de tensión pone en guardia a un mercado cada vez más inquieto

Los expertos piden, de forma unánime, una salida negociada

El euro abrió ayer a la baja en el mercado de Asia

La escalada de tensión pone en guardia a un mercado cada vez más inquieto

Las imágenes de las cargas policiales ante los colegios electorales donde se celebraba el referéndum ilegal convocado por la Generalitat copaban ayer tarde los medios de comunicación financieros (y no) de todo el mundo. Si hasta el momento la cuestión catalana había pasado más o menos de puntillas por los mercados, con pocas referencias a la crisis fuera de las fronteras españolas y un impacto limitado en Bolsa, ayer era la noticia del día.

En este contexto, en las primeras horas de negociación en el mercado de divisas (en Asia) la divisa europea perdía los 1,18 dólares y se cambiaba en los 1,176 dólares, un descenso de en torno al 0,3% sobre los niveles del viernes. Las caídas, aun limitadas, no anticipan una sesión fácil para la Bolsa española en la apertura. España corre el riesgo de convertirse en foco de inestabilidad ante el enquistamiento de la crisis catalana, en un contexto europeo que tampoco es sencillo.

Por lo general, los expertos, consultados antes de este domingo, coincidían en que si se impone el sentido común y se abre el diálogo, el Ibex cuenta con todos los ingredientes necesarios para arrancar al alza, superando la barrera de los 10.400 o 10.500 puntos. Cerrar la brecha con el resto de Europa permitiría al índice atacar los 11.000. Pero esta cota puede quedar lejos a la luz de la jornada de ayer, que complica en extremo esta llamada al sentido común que reclaman analistas y los políticos europeos que opinaron ayer sobre el tema.

A ello se suma que el viernes S&P decidió mantener la calificación financiera de España (se barajaba una mejora) y citó la cuestión catalana como fuente de posible inestabilidad. Otra baza negativa para el Ibex y la deuda española. Queda atrás, así, la experiencia, positiva en términos bursátiles, del 9-N, cuando la consulta se celebró sin incidentes. Aquel día el revuelo político no impidió que el Ibex se disparara la jornada siguiente un 1,45% y que la prima de riesgo cayera 13 puntos básicos.

Hasta el momento el impacto, aun limitado, ha existido. El Ibex ha perdido su condición de índice líder en Europa, pese a que todavía se anota un 11% en el año en curso. El PSI 20 portugués suma un 15,6% y el Dax alemán, un 11,7%. “El diferencial respecto a Alemania se ha agrandado, y está claro que la tensión entre los Gobiernos central y catalán ha contribuido a que la Bolsa española lo haga peor que las del resto del Viejo Continente”, señala Eduardo Bolinches, analista de ActivTrades.

“Dinero esperando”

“Hay mucho dinero esperando a entrar una vez que la situación se tranquilice, si no ocurre ninguna locura”, prevé el experto de ActivTrades. Pese a que el Banco de España, al igual que S&P, ha reconocido que la tensión en Cataluña puede pasar factura al crecimiento, los pilares de la economía nacional se mantienen inamovibles. La capacidad de financiación del Tesoro está de momento fuera de toda duda; incluso ha sacado músculo con unos tipos negativos en las últimas subastas que se mueven en entorno de mínimos . Desde el departamento de mercado de capitales de una entidad extranjera advierten, eso sí, que no es oro todo lo que reluce y que existe interés por parte del Gobierno en el éxito de estas operaciones.

“Una independencia por las bravas es el peor escenario posible. La comunidad autónoma dejaría de contribuir al abono de la deuda española, impagaría su parte y provocaría un auténtico descontrol en los mercados. La buena noticia es que esto es poco menos que imposible”, apuntaba el viernes Juan Gómez Bada, director de inversiones de Avantage Fund.

Bolinches avisa, en esta línea, de que si se produce un intento de desconexión, pueden perderse los nervios y el Ibex perforaría a la baja el nivel de los 10.200 puntos que ha servido de muro de contención en las últimas sesiones. “Estos días serán de fuerte volatilidad. Pero lo lógico es que la cordura acabe regresando, vuelvan a hacer política quienes tienen que hacerla y que la inversión que ha permanecido embalsada vuelva a entrar en el país”, añaden desde otra entidad extranjera. Uno de sus directivos revela que los inversores extranjeros han comenzado a preguntar por el problema catalán, aunque todavía oyen solo campanas.

Con todo, los valores con sede en Cataluña, pese a que CaixaBank y Sabadell sí se han visto ligeramente más penalizados que el resto del sector financiero en las últimas sesiones, es impoluta. Cellnex es la medalla de oro del Ibex, con un alza del 42%; CaixaBank, curiosamente, es la de plata, con un 37,1%, y Sabadell, pese al castigo relativamente más elevado en las últimas sesiones, es la de bronce, con un 36%. “Estos bancos habían sido los líderes en el alza, y es lógico que los inversores hayan utilizado la coartada catalana para tomar beneficios”, comentan desde Renta 4.

Así pues, al bolsista solo le queda confiar en la templanza en los Gobiernos de Madrid y Barcelona serán claves para que la prima de riesgo española no siga a más y para que el Ibex, aunque no recupere el (escaso) terreno que se ha dejado, no pierda aún más. Y también para que baje el rendimiento del bono catalán, que exhibe una prima de riesgo de casi 300 puntos básicos en la deuda que vence en poco más de dos años (véase gráfico). La capacidad de financiación a corto plazo de Cataluña es inexistente, por lo que una declaración unilateral de independencia tendría como consecuencia, salvo plan B del Govern, un impago.

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