La crisis en Cataluña y el bloqueo del PNV aboca a España a la prórroga presupuestaria

Montoro renuncia a presentar las cuentas en los plazos previstos

La rebaja del IRPF y del IVA pactada con Ciudadanos queda en el aire

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El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. EFE

El calendario de los Presupuestos para 2018 ha saltado por los aires. La legislación establece que antes del 1 de octubre, el Consejo de Ministros debe aprobar el Proyecto de Ley de Presupuestos para 2018 y remitirlos al Congreso de los Diputados. Es decir, el Gobierno debería cumplir el trámite esta semana, pero no será así porque Hacienda quiere ganar tiempo ante el rechazo del PNV a negociar las cuentas del próximo año en mitad de la crisis institucional abierta en Cataluña. 

Es cierto que para presentar los Presupuestos en el Congreso no es necesario tener un pacto, sino que ello se puede trabajar durante el trámite parlamentario. Aun así, Hacienda confiaba en entregar al Consejo de Ministros un Presupuesto con al menos con un principio de acuerdo o con posibilidades reales de salir adelante. La negativa del PNV ha desbaratado ese plan. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha confirmado que los Presupuestos no se aprobarán este viernes y, por lo tanto, se incumplirá la normativa. Aunque Hacienda indica que mantiene su intención de tner unas cuentas antes de acabar el año, todo indica que España se dirige a una nueva prórroga presupuestaria. Sin un pacto presupuestario, también ganaría fuerza la posibilidad de un adelanto electoral. Un escenario que tampoco agrada a Moncloa en un momento de máxima tensión y polaridad.

Montoro señaló que no es extraño empezar el ejercicio con un presupuesto prorrogado y aprobar a lo largo del primer semestre las cuentas. Eso es lo que ocurrió el año pasado sin ir más lejos, cuando el Presupuesto fue presentado en abril.  

Los Presupuestos del próximo año ya contaban con el apoyo de Ciudadanos, que pactó incluir una rebaja del IRPF para que el impuesto no lo pagaran las rentas inferiores a 14.000 euros frente a los 12.000 euros actuales. También contemplaba una rebaja del IRPF para los salarios inferiores a 17.000 euros y ayuda para familias con hijos. En al ámbito familiar, las cuentas también debían incorporar una ampliación de la baja de paternidad de las cuatro semanas vigentes a las cinco. Todas estas medidas quedan ahora en el aire. Sin Presupuesto, también queda comprometida la rebaja del IVA a las entradas de cine, que Ciudadanos y PP pactaron que entrara en vigor este año y que implicaba reducir el tipo de los tiques del 21% al 10%. 

Es cierto que el Congreso podría aprobar al margen del trámite presupuestario, cambios legales para que el primero de enero se aplicara ya la rebaja del IRPF o se ampliara el permiso de paternidad. Sin embargo, la intención de Hacienda es vincular estas medidas a la aprobación de las cuentas porque supone una herramienta de presión y un arma de negociación.

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