El Círculo de Empresarios reprocha la actitud poco activa de algunos directivos

"Están más horrorizados que preocupados, porque ven imposible la secesión", asegura Vega de Seoane

Antonio Garamendi, vicepresidente de la CEOE, considera que no hay deslocalización

Atlas

En la cuenta atrás para el 1-O, las organizaciones empresariales alertan del peligro de la independencia y dejan clara su postura frente al procés. El Círculo de Empresarios ha reprochado este viernes a directivos de algunas compañías catalanas que no hayan sido "más activos contra la deriva secesionista". Estas declaraciones se unen a las de Antonio Garamendi, vicepresidente de la CEOE, que ha dicho que no hay deslocalización de las empresas catalanas y que la ruptura sería un "auténtico desastre" porque "el mundo del dinero y los inversores son muy cobardes". 

Javier Vega de Seoane, presidente del Círculo de Empresarios, ha asegurado que no tienen constancia de que haya grandes empresas catalanas que apoyen la independencia, que los empresarios están "horrorizados, pero no preocupados", porque ven "improbable, casi imposible" la ruptura.

Incluso las empresas que simpatizaron al principio con la idea de la independencia "por cuestiones sentimentales" han dejado de hacerlo y sus responsables también se muestran "horrorizados ante esta deriva y ante el comportamiento de unos gobernantes que incumplen la ley y hacen alarde de ello", según el presidente. “Algunos tuvieron la frivolidad, no de apoyar, pero sí de arropar esta deriva. Pero ahora tienen conciencia de que es un disparate”. 

Vega de Seoane ha asegurado que los empresarios han de tener en cuenta todas las posibilidades y que por ello se habla de planes de contingencia. En el caso de una secesión catalana, las empresas se trasladarían "a otros países europeos y España podría ser el destino elegido". 

En cuanto a la postura de la CEOE, el presidente del Círculo ha dicho que era "relativamente correcta", pero ha asegurado que unas declaraciones posteriores del máximo dirigente de la patronal, Juan Rosell, en las que decía que había que encontrar un "término medio entre la independencia y la sumisión total", le habían dejado "confundido". 

A propósito de la posición de la CEOE frente al desafío soberanista, el vicepresidente de la patronal, Antonio Garamendi, ha recordado en una entrevista este viernes en la televisión pública que la secesión sería también desastrosa para la economía de la región. Según Garamendi, Cataluña vende a España 44.000 millones frente a los 36.000 millones a Europa. También ha alertado del problema que supondría salir de la UE, por quedar excluido de las políticas europeas.

Ambos dirigentes han aprovechado sus respectivas comparecencias para dejar claro su apoyo al Gobierno y a las instituciones ante el desafío independentista. Garamendi ha explicado que las patronales han recibido un mensaje de tranquilidad del Gobierno y que este cuenta con su respaldo para "tomar las medidas que tengan que tomar". Vega de Seoane, por su parte, ha hecho hincapié en que es hora de "buscar una salida" y hacer "prevalecer el Estado de derecho".

Las agencias de rating entran en campaña

Las agencias de rating se han puesto manos a la obra y han analizado los escenarios posibles del procés. Todas las que se han pronunciado hasta ahora comparten la idea de que la independencia es poco probable y que la misma supondría un impacto negativo en ambas economías.

Fitch, Robeco y DBRS esperan que el referéndum no altere la economía española. Fitch ha asegurado que una normalización de las relaciones entre el Gobierno central y regional ayudaría a mejorar la calificación de Cataluña, que está ahora en BB, dos escalones dentro del llamado bono basura o deuda de alto riesgo. Y Robeco no ve razones para preocuparse por la sostenibilidad de la deuda española.

Moody’s y Berenberg coinciden en que todo el proceso independentista podría acabar en un acuerdo para que Cataluña goce de una mayor soberanía fiscal.

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