Macron empieza a reformar Francia por la difícil cuestión del empleo

Ha introducido un impopular límite en los pagos de despidos improcedentes

Eso muestra una buena disposición a hacer cambios a expensas de las encuestas

Macron Francia
Emmanuel Macron, presidente de Francia.

El presidente francés, Emmanuel Macron, ha comenzado a revisar Francia con valentía. Las reformas laborales dio a conocer el jueves harán que los empleadores se preocupen menos de contratar e inyecten más dinamismo. El simbolismo es igual de importante. La introducción de un impopular límite en los pagos de despidos improcedentes muestra una buena disposición a reformar a expensas de las encuestas.

Tras tres meses de reuniones con sindicatos y organizaciones empresariales, el Gobierno anunció 36 medidas que, según dijo, ayudarían a las empresas a adaptarse al cambiante entorno, protegiendo al mismo tiempo los derechos de los trabajadores. Los empleadores, especialmente los más pequeños, tendrán más libertad para negociar con los empleados. Y las empresas no tendrán que exhibir malos resultados globales para despedir por razones económicas. Con que suceda a nivel nacional será suficiente, como en muchos otros países europeos.

Quizás la medida más valiente políticamente sea el techo para la compensación por despidos improcedentes. Aunque los votantes apoyan ampliamente la mayoría de las otras medidas, esta ha demostrado de forma consistente ser poco atractiva. Sin embargo, Francia necesitaba un empujón. Su tasa de desempleo es del 9.8%, la quinta más alta de la zona euro, y el desempleo juvenil era de casi el 25% el año pasado.

La disposición de Macron a ser aún menos popular en aras de hacer más productiva a Francia es un buen augurio para algunas de las otras reformas que ha prometido, por ejemplo del sistema de pensiones. Lo mismo sucede con la reacción inicial de los sindicatos: uno está planeando protestas en septiembre. Pero tras señalar durante su campaña electoral que la reforma laboral estaba en su agenda, Macron podría evitar las tensiones que surgieron cuando el anterior Gobierno socialista forzó cambios en la legislación laboral.

La nueva escoba de Francia se enfrenta a muchos otros retos, como aplicar los recortes de impuestos prometidos y recortar el déficit al 3% del PIB o menos. Pero al reformar el mercado de trabajo, está haciendo parte de lo más difícil.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

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