El impulso ha perdido algo de fuerza

El impulso ha perdido algo de fuerza

Muchos de los datos macro económicos y empresariales que nos han acompañado esta primera parte del año son muy positivos, con crecimientos anualizados de PIB superiores al 3% en EEUU, por encima de 2% en Europa y de 1,5% en Japón, además de 3% a 3,5% en mercados emergentes. De hecho la primera parte del año ha sido tremendamente positiva en los mercados.

Pero actualmente el impulso ha perdido algo de fuerza y es previsible que la segunda parte del año veamos algo más de debilidad. Hay que tener en cuenta que es previsible una menor liquidez, pues los bancos centrales están cambiando de signo, lo que puede afectar al sentimiento del mercado. De todas formas el inversor puede pensar que este verano no va a haber preocupaciones respecto a los bancos centrales, pues no es previsible que haya cambios en política monetaria.

Lo que más nos preocupa es la complacencia. Los activos de más riesgo muestran valoraciones anormalmente altas con la volatilidad en mínimos, cuando no es previsible que el aumento de beneficios vaya a ser superior al 20% anualizado del primer trimestre. De manera que no descartamos una pequeña corrección, del cinco al 10% durante el verano, sin que implique un cambio de tendencia, lo que puede proporcionar un momento muy interesante para construir posiciones.

Donde puede haber menos previsibilidad en el verano en cuestiones geo-políticas, con bastante movimiento e incluso alguna noticia inesperada, aunque no para cambiar la pauta de los mercados, pero hay que estar atentos.

Seguimos positivos en acciones de Europa y Japón

El caso es que el ciclo económico está mucho más adelantado en EEUU que en Europa. Con los bajos tipos de interés el crédito sigue creciendo en Europa, mientras que en EEUU hemos empezado a ver cierta flaqueza. Además las acciones de EEUU siguen en gran medida siendo las más caras y hemos pasamos tácticamente y a corto plazo su renta variable a neutral.

Pero seguimos positivos en acciones de Europa y Japón. La renta variable de Europa sigue teniendo apoyo en la todavía abundante liquidez y fuerte impulso económico. El indicador de confianza económica de la Comisión Europea –el mejor barómetro de actividad de la región- ha llegado a aumentar a máximo de diez años-. No está barata en términos absolutos, pero si respecto a las de EEUU. Además en Europa se han despejado muchas dudas para el inversor global, incluyendo las elecciones francesas. De todas formas no debemos olvidar que tenemos deberes pendientes, lo que incluye el sector bancario. Además Grecia ha desbloqueado los fondos del rescate con la decisión de la Comisión Europea de sacar al país del procedimiento de déficit excesivo, pero todavía soporta una deuda de más del 175% del PIB.

Por su parte la renta variable de Japón ha sido un mercado al que se ha prestado poca atención a pesar de que actualmente es el más barato de todos los desarrollados. De 2002 a 2013 pasó por una muy fuerte reestructuración empresarial y los efectos se están viendo en el aumento de beneficios, por encima del 50% desde 2016, que previsiblemente este año superen 15 o 20%. Es un activo a contemplar en cartera.

Sin embargo hemos pasado mercados emergentes a neutral tras los fuertes flujos de entrada. Un crecimiento global más lento o corrección en acciones globales puede terminar con su rally.

Por sectores hay oportunidades en crecimiento y cíclicos y otros que han quedado muy rezagados como telecomunicaciones y energía, pero industriales y consumo básico están bastante caros. Tecnología -cíclico también está caro tras haber llegado a subir 44% en doce meses. Se beneficia de la revolución digital a largo plazo y sólidos balances, pero tácticamente es hora de tomar algunos beneficios, pues el aumento de beneficios parece haber tocado techo en mayo. Por su parte el sector financiero está muy barato, aunque todavía con muchos deberes que hacer y no lo estamos sobre-ponderando en Europa.

En renta fija pocas oportunidades y de manera muy selectiva

En renta fija hay pocas oportunidades y de manera muy selectiva. La deuda del gobierno no es interesante y en deuda empresarial de vencimientos a corto plazo de calificación crediticia grado inversión de Europa la rentabilidad es 0,39% y en mayores vencimientos solo llega a 1,5%. En cambio en deuda emergente las rentabilidades a vencimiento llegan al 7%, si bien hay que tener precaución.

Gonzalo Rengifo, director general de Pictet AM en Iberia y Latam.

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