Guía para tomar decisiones ante la ampliación de capital de Santander

El mercado ya ha dado su apoyo a la compra de Popular y los analistas descartan que la acción caiga al precio de la oferta, 4,85 euros

Los inversores tendrán de plazo hasta el día 20 para adquirir las nuevas acciones de la ampliación con la compra de derechos

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Banco Santander inició este jueves la ampliación de capital que le permitirá capitalizar y sanear en profundidad Popular. Se adjudicó la entidad por un euro el pasado 7 de junio, después de que fuera intervenida por las autoridades europeas ante una emergencia de liquidez, en un proceso con numerosos interrogantes que ya han dado pie a la movilización en los tribunales de los accionistas y tenedores de bonos de Popular –salvo la deuda senior–, que lo han perdido todo.
A Santander le queda ahora por delante la ardua tarea de integrar Popular –y de recuperar a todos los clientes que retiraron sus depósitos– y de acometer el saneamiento definitivo de la entidad. Este es el objetivo de la ampliación por 7.072 millones de euros iniciada el jueves y ante la que los accionistas de Santander están llamados a tomar una decisión: acudir o no a la compra de las nuevas acciones que emite el banco y avalar o no con su decisión la apuesta estratégica que hace la entidad con la compra de Popular.

Los términos de la oferta

Santander emite 1,485 millones de acciones nuevas, equivalente a casi el 10% de sus títulos en circulación. El precio de emisión es de 4,85 euros por título: 0,5 euros de nominal más una prima de 4,35 euros. Y supone un descuento del 19,2% frente al precio del pasado lunes, el último día antes de que se conocieran los términos de la oferta, inferior aun así a los descuentos superiores al 30% de las recientes ampliaciones de Unicredit y Deutsche Bank.

La ampliación tiene derecho de suscripción preferente, con lo que a los actuales accionistas se les otorga un derecho por cada 10. En definitiva, una acción nueva por cada 10 que tengan.

Las opciones de los accionistas

El período de suscripción de la oferta comenzó el jueves y finalizará el 20 de julio. En ese tiempo, el derecho se descontará de la acción y ambos cotizarán por separado. Será el momento en que el accionista decida qué hacer. Bien desembolsar 4,85 euros por acción, para lo que deberá contar con 10 derechos de suscripción (correspondientes a 10 acciones). Bien vender todos los derechos que le corresponden por sus acciones de Santander, con lo que renuncia a acudir a la ampliación y verá diluida su participación. O una opción intermedia: acudir a la ampliación pero no en la totalidad de lo que le correspondería por el número de acciones que posee y sin poner dinero. La fórmula es vender en el mercado los derechos que posee el accionista por sus títulos –y que ahora cotizan desdoblados de la acción– y con lo ingresado comprar acciones. Verá diluida su participación, aunque en mucha menor medida que quienes no acudan, especialmente si aprovecha el alza de precio de los derechos para vender.

Las opciones del inversor

Para quien quiera entrar en Santander o reforzar su posición aprovechando el descuento de la ampliación también hay un par de opciones. Bien comprar los derechos que dan la opción a una acción a 4,85 euros –adquiriendo 10 por cada acción que se desee–. O bien comprar directamente en el mercado acciones viejas, las que ahora cotizan descontado el derecho.

Cuál de las dos opciones es más ventajosa dependerá de los precios de cotización. Si los derechos se revalorizan con fuerza, en mayor medida que la acción, resultará más barato comprar la acción en el mercado. 

Las opiniones de los expertos

Accionistas e inversores cuentan de plazo hasta el día 20 de julio para decidirse sobre si acudir o no a la ampliación, aunque el conjunto del mercado ya ha dado su aval a la operación. Prueba de ello es que la cotización de Santander apenas se ha resentido con el anuncio de la operación y su inicio, a pesar del fuerte descuento ofrecido que, en teoría, debería aproximar el precio en Bolsa a los 4,85 euros. “Santander evolucionará estos días en línea con el mercado, en ningún caso va a caer hasta los 4,85 euros”, apunta Gonzalo Lardiés, gestor de A&G Banca Privada.

Lardiés concede a Santander un peso del 4,5% en su fondo de Bolsa española, con intención de incrementarlo, y prevé acudir a la ampliación de capital. “La compra de Popular no es un chollo pero es bastante interesante. El volumen de la ampliación, por el 10%, está en línea con el aumento en beneficios y negocio que le aportará Popular. La gran duda es si a medio y largo plazo Santander será capaz de mantener el valioso negocio de pymes de Popular”, explica.

Para Nuria García, analista de Ahorro Corporación, la ampliación también tiene atractivo. “La compra de Popular tiene sentido geográfico y operativo y aunque es prácticamente neutral (ligeramente positivo) en términos de BPA tiene el suficiente interés para Santander porque de otro modo habría quedado aún más relegado en cuota de mercado en España (recordemos que se ha mantenido al margen de la consolidación doméstica acontecida en los últimos años)”. Norbolsa recomienda igualmente acudir a la ampliación, que sí cree causará un efecto dilutivo en el beneficio por acción del 2,8% a causa del descuento ofrecido, mayor del previsto, y frente a la previsión anunciada por Santander en el momento de la compra de Popular, que calcula tendrá un impacto positivo del 3% en el beneficio por acción de la entidad en 2019.

También hay opiniones más escépticas, como la de Kepler Cheuvreux, que rebajó su recomendación para Santander a mantener al conocer la adquisición de Popular y que acaba de recortar su valoración de 6,5 a 5,8 euros por acción. La firma advierte de la necesidad de recomponer la relación con los clientes de Popular, en especial los más rentables, y duda sobre la capacidad de Santander de continuar con éxito el modelo de banca de pymes que llevó a Popular en su día a ser el banco más rentable. Además, apunta al coste que pueden suponer las reclamaciones judiciales por parte de accionistas y bonistas, para lo que calcula indemnizaciones de 2.400 millones de euros.

La creación de valor

“Para quien vea Santander como una inversión a medio plazo, la ampliación es interesante”, añade Antonio Sales, analista de XTB. Aun así, los accionistas de Santander acababan de reponerse del impacto de la ampliación de enero de 2015 –por 7.500 millones de euros a 6,18 euros– cuando la entidad propone una nueva. La anterior se hizo para reforzar capital, solo entre institucionales y de forma inesperada, lo que provocó una caída inicial del 14%. En 10 años, Santander ha captado en el mercado más de 21.700 millones de euros.

El dividendo y el nuevo banco

Los niveles de solvencia de Santander no se van a resentir de la compra de Popular, gracias a la ampliación de capital en curso por 7.072 millones de euros. El ratio de capital CET1 se mantendrá en el 10,7%, casi al mismo nivel del 10,66% del primer trimestre del año, considerando la total aplicación de las exigencias regulatorias.

El impacto será mayor en términos de balance. Para empezar, Santander incorpora 17.500 millones de euros en activos inmobiliarios brutos de Popular, que tras el debido saneamiento se reducirán al entorno de 6.500 millones de euros de valor neto contable, con una cobertura del 63%. A nivel de grupo, Santander sumará activos inmobiliarios por 11.000 millones de euros netos, una vez aplicadas las coberturas, que se elevan al 60%.
u La morosidad de Popular se ha disparado al 20%, según los nuevos cáculos realizados por Santander, que reconoce en el folleto de la ampliación presentado ante la CNMV que “podría encontrar activos dañados o deteriorados, riesgos desconocidos” en Popular.

Tras la consolidación del Popular, la tasa de morosidad del grupo resultante será aproximadamente del 5,4% y el nivel de cobertura de esos créditos morosos, algo menos del 70%.

Las nuevas acciones que emitirá Santander comenzarán a negociarse en el parqué el 31 de julio y tendrán por tanto derecho a recibir el dividendo que el banco prevé repartir el 4 de agosto. Será el primer pago a los accionistas a cuenta de los resultados de 2017, por 0,06 euros por acción. El último día de negociación de las acciones con derecho al cobro de este dividendo es el 1 de agosto.

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