Voluntariado corporativo
Voluntariado
Estela Sánchez, voluntaria de Orange, con su tutelada.

Aliento empresarial contra el abandono escolar

El Proyecto Coach de Fundación Exit anima a los jóvenes a completar su formación

Orange se ha unido este año con 16 voluntarios

España era hasta el año pasado el país de la UE con el mayor índice de abandono escolar. Superado ahora por Malta, esa tasa se sitúa cercana al 19%, frente a la media europea del 11%. Una realidad que engorda las cifras de ninis (jóvenes que ni estudian ni trabajan) y las del paro juvenil, que en el rango de edad de 16 a 19 años se sitúa en un 58,74%, y de 20 a 24 años, en el 38,37%, según datos del INE. A años luz de la media europea, el 18,70%.

Para tratar de romper esta estadística, la Fundación Exit puso en marcha en 2008 el Proyecto Coach, dirigido a jóvenes de 16 a 19 años en situación de vulnerabilidad, en el que se trabaja en red con institutos y empresas para conseguir que estos no abandonen los estudios. A lo largo de tres meses, a los jóvenes se les asigna un coach, voluntario de la empresa adherida al proyecto, que comparte su experiencia y trata de ayudarles a identificar aquellos sectores donde les gustaría trabajar y hacia dónde enfocar su potencial, además de visitar las oficinas de la empresa y conocer de cerca en entorno laboral de la compañía.

Tras pasar por el proyecto, el 81% de los jóvenes aprueba el curso, un 93% sigue con su formación y un 88% mejora su autoestima

“En el Proyecto Coach lo que hacemos es, a través de la realidad de la empresa, motivar a estos jóvenes que están a punto de abandonar sus estudios para enseñarles una realidad que para ellos es totalmente desconocida, cómo es una empresa por dentro y los distintos perfiles que puede tener”, explica Pablo Zimmermann, responsable del Proyecto Coach de la Fundación Exit.

Desde su puesta en marcha en 2008, por el proyecto han pasado 114 empresas, 126 entidades sociales y educativas, 2.224 jóvenes y 2.517 voluntarios corporativos. La compañía de telecomunicaciones Orange se ha unido a la iniciativa por primera vez este año. “Para nosotros ha tenido una doble vertiente: de voluntariado, por un lado, y por otro, de mejora de las competencias de los empleados de Orange”, comenta Rocío Miranda de Larra, directora de responsabilidad social y sostenibilidad de Orange.

Hasta el 22 de junio, 16 voluntarios corporativos de Orange en Madrid han ejercido como coaches de 16 jóvenes. “Ha sido un voluntariado de larga duración, porque han sido 25 horas, distribuidas en ocho sesiones, cuatro de ellas grupales, en las que los jóvenes han venido a las oficinas de Orange para conocer las instalaciones y lo que hacemos, y otras cuatro vis a vis, los jóvenes con los voluntarios”, explica Miranda.

Antes de participar en el proyecto, los voluntarios reciben a su vez formación. Se trata de “una sesión formativa de herramientas de coach y mentoring para que puedan desarrollar bien el proyecto. Es una formación que se les da gratuitamente y que se llevan ellos ya de por vida, porque les va a servir en su día a día en la empresa y en su día a día particular”, señala Zimmermann.

Motivación

“El objetivo último es que no abandonen los estudios, motivarles, darles referencias. Más que orientado al empleo, lo es a la empleabilidad”, apostilla Miranda. Algo en lo que abunda Zimmermann: “No queremos que las empresas les busquen un trabajo porque no están maduros, no tienen la formación suficiente para enfrentarse al mercado laboral. Lo que queremos es que se den cuenta de que con un poco de esfuerzo pueden lograr lo que ellos quieran”.

El Proyecto Coach se lleva a cabo en Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante Sevilla, Zaragoza, Palma de Mallorca y Lleida, y el próximo curso también en Granada y Cádiz. Este se desarrolla con el curso escolar, “porque vamos de la mano de las instituciones educativas”, apunta el responsable de la iniciativa, por lo que tiene una convocatoria en septiembre y, en las grandes ciudades, una segunda en marzo.

El éxito de la iniciativa viene avalado por las cifras. Después de pasar por el proyecto, un 81% de los jóvenes aprueba el curso, un 93% sigue con su formación y un 88% mejora su autoestima. “Queremos que se vea que el talento no solo es universitario, que hay otro tipo de talento también en la FP, hay que abrir ese concepto”, recalca Rocío Miranda.

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