Caixabank
Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank, se dirige a los accionistas en la última junta general

Empresas de éxito a las duras y a las maduras

Las telecos,CaixaBank y El Corte Inglés son algunas de las que más aportan al PIB

En España, a muchos les cuesta hablar del éxito en general y del empresarial en particular. Modestia, pudor, envidias…; en España se pone más énfasis en el árbol caído que en el frondoso que da sombra en verano y cobija en invierno: porque, el éxito empresarial, como el buen árbol, es bueno para todos. Si el sistema económico que imperó en la extinta Unión Soviética hubiese triunfado, posiblemente hablaríamos en otros términos. En cambio, muchos fueron los que cantaron la victoria del capitalismo, la economía de libre mercado y libre empresa sobre el modelo estatalista. En el país capitalista por excelencia, Estados Unidos, la población general y los líderes de opinión admiran al empresario exitoso; representa el sueño americano: todos, gracias a la movilidad social, con creatividad, innovación y trabajo esforzado, pueden llegar muy lejos.

Es necesario que en España se desarrolle una cultura que favorezca el éxito empresarial. Lo contrario es ir contra la sociedad misma: el 99,88% de las empresas españolas (Dirce; INE, mayo 2017) son pymes y autónomos. Solo un 0,12% son grandes empresas que, en números absolutos, rondan las 4.000. Luego, desear el éxito empresarial es querer el éxito de pymes y autónomos, que son casi 3,2 millones de empresas; el 55,4% autónomos sin asalariados. En total, las pymes generan y mantienen el 66% de la fuerza laboral. La gran empresa, el 33%.

Teniendo en cuenta la diversidad geográfica y las profundas diferencias culturales entre comunidades autónomas –que se reflejan en las pymes y autónomos– es más fácil analizar qué hace a una empresa exitosa en el caso de las más grandes, especialmente porque, de ellas, disponemos de más información. En el caso de las compañías del Ibex 35, con mayor motivo, por sus obligaciones de transparencia y buen gobierno. Recientemente, el presidente de El Corte Inglés –no cotizada–, Dimas Gimeno, afirmó que su empresa, líder en distribución física y online en España, “iba a trabajar como si de una empresa cotizada se tratara”. Las implicaciones son grandes, tanto en el cambio de procesos internos como en la cantidad y frecuencia de información que habrá de proveer a sus stakeholders.

Cotizadas o no, las grandes empresas están sujetas a parámetros que, según se cumplan o no, las llevan a ser exitosas –o no– en los tiempos de bonanza y en los de penuria. Desde 2006, he llevado a cabo estudios semestrales sobre las 300 empresas en España más grandes por facturación en los ámbitos que, sectorialmente, componen el 90% del PIB. Entre 2006 y mayo de 2017, España ha vivido bonanza, profunda recesión y recuperación. Los datos recabados entre 2.400 pymes y autónomos, 2.400 personas que componen población general y 800 líderes de opinión informados (empresarios, directivos, periodistas, analistas, algún político culto, economistas, tercer sector, sindicatos)– es que hay empresas que han sido exitosas “a las duras y a las maduras”.

Por lo general, las empresas grandes de telecomunicaciones han salido muy bien paradas. Telefónica es la líder, seguida por Vodafone y, a distancia, por Orange. En Telefónica, además, se da el caso de tratarse de una compañía sistémica: aporta cada año directamente el 1,8% al PIB. Excelencia en la gestión, líder que contribuye al éxito, internacionalización, estrategia corporativa fuerte y clara, responsabilidad social, buenos resultados... y así hasta 40 parámetros que hacen que Telefónica lidere el ranking de empresas más exitosas. La innovación y el proceso de transformación digital iniciado hace seis años por César Alierta –continuado por Álvarez-Pallete–, han dado buenos resultados, con una fuerte apuesta por el big data. Vodafone, anglosajona, pero con fuerte ADN ibérico, pone el foco en la exitosa relación con el cliente. Orange bastante tiene con ampliar y mejorar su cobertura.

Puestos a aportar al PIB, CaixaBank (el banco del grupo La Caixa) contribuye directamente el 0,8% al PIB. No solo es el banco líder en el mercado minorista y en todas las categorías de producto, sino que –como reconocen docenas de premios internacionales– es el banco líder digital por excelencia, tanto en internet (5,8 millones de clientes) como por móvil (3,9 millones de clientes). Los resultados le acompañan, porque en su última presentación, los beneficios habían aumentado el 47,9%. Esto permite al banco aportar a la sociedad, mediante la Obra Social de La Caixa, perteneciente al principal accionista de ambos, Fundación Bancaria La Caixa, que, además, tiene el mayor grupo industrial español mediante CriteriaCaixa, con participaciones en Gas Natural Fenosa, Abertis, Cellnex Telecom, entre otras empresas líderes y exitosas en sus sectores de actividad. En CaixaBank están las participaciones en Repsol (10%) y Telefónica (5,4%).

La Obra Social, con un presupuesto de 510 millones de euros al año, genera empleo, fomenta la innovación, ayuda a 3,5 millones de discapacitados y es la tercera fundación más importante del mundo. Hechura de Isidre Fainé, que preside la Fundación y Gas Natural Fenosa. La contribución de todo el Grupo La Caixa (la Fundación) al PIB es el 1,8%.

El Corte Inglés es exitoso –también Inditex y Mercadona, según el Estudio Advice de éxito empresarial– por la calidad de productos y servicios, la atención al cliente y porque se está reinventando digitalmente, tanto en sus procesos internos como en ecommerce, donde disputa el liderazgo a Amazon.es.

Hay más empresas exitosas en todos los sectores: Mapfre, Mutua, Meliá, Barceló, Seat, Iberia, Sage, Salesforce, Abertis, Cellnex Telecom, Gas Natural Fenosa, Microsoft, etc. Es importante en sí mismo y, también, cara al ejemplo y efecto tractor que tiene en las pymes y autónomos, que pueden aprender de ellas. España también tiene empresas de éxito.

Jorge Díaz-Cardiel es socio director Advice Strategic Consultants. Autor de Innovación y éxito empresarial.

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